¿Se deberían enseñar ecuaciones de segundo grado si hay alumnado en esa clase que no sabe dividir?

No queremos grupos de nivel. No tenemos la posibilidad de personalizar el aprendizaje porque el grupo es muy numeroso. En las horas de refuerzo de matemáticas hay alumnado que no sabe dividir, pero a su vez hay alumnado que no sabe restar. Entonces, ¿qué hacemos? Y, por favor, no me vengáis con el buenismo o el igualitarismo que, en determinadas ocasiones, sirve para hilvanar un discurso que vale para todos menos para los hijos de uno.

En el día de ayer, de nuevo debate encendido acerca de los deberes en X. Lo de X (antaño denominado Twitter) y el abuso de ciertos temas, usados como distractores de lo principal, ya es algo que empieza a ser muy cansino. Los de siempre defendiendo que no deben mandarse deberes porque hay alumnado que no va a poder hacerlos. Igualitaristas de manual diciendo que es perverso, incluso, que haya familias que lleven a sus hijos a ver museos o lean con ellos porque, por lo visto, eso incrementa la desigualdad. Un discurso de la desigualdad, mantenido torticeramente por algunos, para después, curiosamente, apelar a que cada alumno es diferente y por ello debemos personalizar su aprendizaje, es algo demasiado incoherente incluso para mí. Lo sé. Algunos manipulan determinados discursos según intereses.

Vuelvo a la pregunta del título del post. ¿Qué hacemos si en una clase de treinta alumnos de segundo de ESO hay cinco alumnos que no saben dividir? ¿Qué hacemos si somos los docentes de matemáticas de todo segundo de ESO y tenemos, en las tres líneas de nuestro centro (cada clase suponiendo que tiene los mismos treinta alumnos), un total de quince alumnos que no saben dividir? ¿Paramos la maquinaria para que ese alumnado aprenda a dividir mientras pedimos comprensión a los setenta y cinco que podrían aprender a realizar ecuaciones de segundo grado? ¿Tiramos hacia delante sabiendo que perderemos, en un modelo en el que hay agrupamiento escolar por edad fisiológica, casi un veinte por ciento del alumnado? Lo sé. La pregunta es muy complicada pero dar una respuesta centrándose en ese veinte por ciento es igual de perverso que hacerlo centrándose en el ochenta por ciento? Y ojo, además se va a añadir la casuística de que, dentro de esos quince alumnos que no salen dividir, todos ellos tienen características socioeconómicas parecidas. Así que, ¿qué hacemos?

No dar determinados contenidos implica que el alumnado no pueda tener determinados aprendizajes. Si mandamos deberes y algunos no pueden (o no quieren) hacerlos, ¿a quién estamos perjudicando por mandarlos? ¿A ellos o a los que sí que pueden hacerlos? Insisto como he dicho en muchas ocasiones… hacer deberes no es mandar un proyecto en Primaria o la ESO que hacen los padres. Entonces estaríamos hablando de otra cosa.

He empezado hablando de las ecuaciones de segundo grado, pero trasladadlo al inglés. En las aulas tenemos alumnado que ha podido ir a estudiar un verano a Irlanda, va a clases particulares, otro que aprende por su cuenta con Duolingo o, simplemente, alumnado al que se le dan muy bien los idiomas. También tenemos a alumnado que, con mucha dificultad, en la ESO conoce el nombre de los colores. Incluso tenemos a alumnado que, con suerte, sabe chapurrear el español porque acaba de llegar de fuera. ¿Qué hacemos en inglés? ¿Enseñamos los colores mientras un porcentaje del alumnado se aburre o planteamos grupos de nivel? Va, no podemos plantear grupos de nivel. La falsa inclusión y el igualitarismo no nos dejan. Entonces, ¿qué hacemos con ese alumnado? Para algunos deberíamos olvidarnos de ellos porque en casa van a poder suministrarles los aprendizajes avanzados que no darán en las escuelas pero, ¿es justo? ¿Es justo que uno deba seguir pagando clases de inglés, en muchas ocasiones con esfuerzo para las familias, porque hay alumnado en esas clases que no puede seguir el currículo? Sí, entro en temas legislativos. Hay un currículo que se ha de seguir que no se sigue porque, aunque se diga que el alumnado va a salir de la ESO con un determinado nivel el inglés, eso es totalmente falso.

Sé que es un tema espinoso pero, en lugar de hablar de deberes y apelar a no hacer ciertas cosas porque hay alumnado que no puede hacerlas, ¿por qué no nos planteamos intervenir en el lugar que toca y no privar, a esa gran mayoría de alumnos del aprendizaje que necesitan? Lo que me dirán algunos: claro, es que lo que pretendes es dejar fuera del sistema a los más vulnerables. Pues no. Lo que quiero deciros, aunque algunos lo intentéis retorcer, es que todo nuestro alumnado, tanto el que puede tener apoyo en casa como el que no, tiene el derecho de aprender en el aula. Y no hay ningún alumno que se merezca aprender más o menos.

Ya me podéis criticar aunque, como bien sabéis los que lo vais a hacer, estoy diciendo algo que debe decirse en voz alta de una puñetera vez. Especialmente porque algunos, como es mi caso, estamos cada vez más hartos de un determinado discurso igualitarista que, curiosamente, como he dicho en el primer párrafo, solo aplica a los hijos de los demás.

Ale, ya me he metido en otro charco. Y ya van…

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30 comentarios

    1. Es que si los desdobles por niveles son permeables y permiten mejorar el aprendizaje del alumnado, para que TODOS lleguen al mismo sitio, no sé qué problema hay en los mismos. El problema es cuando esos desdobles se usan para incorporar en uno de ellos al alumnado disruptivo. Entonces sí que el sistema deja de servir porque no es ese el objetivo.

      1. Yo lo que puedo decir es que cuando comencé la edad escolar allá por el año 81 en 1 escuela de pueblo, con unos 40 o 45 alumnos mezclados desde preescolar hasta sexto EGB y co sólo 1 maestra para todos, nos atendía a todos. Le explicaba lo suyo a cada curso y a día de hoy puedo deciros que el 80% de aquella aula tenemos estudios superiores. Y de aquella los recursos eras nulos. Ahí lo dejo..

        1. También tiene mucho que ver con los contextos. Y, por desgracia, no siempre esas ratios tan elevadas permitían, en su momento, ese porcentaje que comentas. Eso sí, bajar las ratios para hacer lo que estamos haciendo ahora en las aulas…

  1. La solución es sencilla. Dividir la clase por niveles y dar en diferentes grupos de alumnos según el nivel que tenga cada colectivo.. E decir, si un alumno no sabe dividir juntarle con otros que no sepan dividir y darles clases de dividir a ese grupo de alumnos punto y los que tengan el nivel ordinario del grupo, en ese grupo. Pero eso no es políticamente correcto y siempre estarán los detractores que digan que los niños se traumatizan. Pero lo que no es normal es tener que rebajar el nivel hasta límites insospechados por que haya gente que no llega al mínimo. ¿Ayudar al que lo necesite? Por supuesto. Pero sin perjudicar al resto.

  2. La solución está en más medios y mientras la concertada se lleve a los alumnos fáciles, es la pública quien debe recibir más y la concertada menos.
    Eso o desaparece la concertada.

    1. Creo que estás equivocado o que nuestras ideologías, distintas, no nos permiten analizar el problema de fondo. Las concertadas están copadas por personas que dicen
      y pregonan lo malo y hacen lo contrario. Porque no admiten la realidad de las vidas y circunstancia de ellas.

    2. La solución que planteo en este post no obliga a poner más medios. Por cierto, cada vez soy más partidario, estando en contra de la subvención de la educación privada y sabiendo de su segregación a nivel global, de dedicarnos a mejorar lo nuestro (la pública) y después ya nos ponemos con otros temas. Y reitero, como he dicho en muchas ocasiones, la disfunción que supone la existencia de la concertada (que no es culpa del alumnado ni de las familias que llevan a sus hijos a estudiar ahí).

  3. A esos padres igualitaristas, pregúntales que en caso de que tuvieran una operación a vida o muerte que médico querrían que lo operaran? El que ha hecho todos los deberes o el que no… Montarse en el avión que diseñó el que hizo todos los deberes o del que no…

  4. Estoy de acuerdo contigo, pero me parece que la raíz del problema está en el permisivismo desde la temprana edad. Me explico: no es admisible que alumnos lleguen a la ESO sin saber dividir, inadmisible. Más tutoría, clases más reducidas en numero…faltan recursos? Pues hay que tocarle a la puerta al gobierno (independientemente del partido) y insistir para esos recursos (humanos, porque que todos tengan una tablet de nada nos sirve si después no saben escribir, hablar fluentemente o si con 15 años tiene un vocabulario de un niño de 10). Si se aprueba alguien con una nota que roza el 5, se está aprobando a alguien que ha adquirido menos de la mitad de lo que debería saber. En Italia desde primaria hasta la Universidad se aprueba con 6/10 (o 18/30) y me parece mucho más lógico desde el punto de vista del desarrollo del individuo. La ley educativa está llena de palabras bonitas que parecen pensadas por gente que nunca pisó una aula en los últimos 30/40 años, muy lejos de la realidad.

  5. Buenas noches,

    Se debería no, se debe enseñar adecuadamente. Esto quiere decir que por ley se debe enseñar a cada alumno lo que necesite.
    Es absurdo enseñar menos al que puede aprender más. Es imposible pretender enseñar más a quien necesita una base más sólida para adquirir más conocimiento.
    La base del aprendizaje pasa por la emoción, por tanto, es fundamental adecuar el contenido a la persona y eso solo se consigue en la escuela pública con muchos más recursos ya que ha de atender a un alumnado más diverso.
    Saludos

    1. No creo, como he dicho en más de una ocasión, que sea tanto necesidad de recursos como el saber gestionar (de forma global) los mismos. En Primaria creo, a pesar de lo que he dicho, que sí que deberíamos invertir más. Mucho más.

  6. Es verdad que esa problemática existe y solo la entendemos los que estamos en el aula. Lo de la educación individualizada en una clase de 30, que tan bonito queda en las programaciones, es un canto de sirenas. Dicho esto, siento decir que nunca estuve muy de acuerdo con lo que llamábamos antes “grupos flexibles”. ¿Por qué? Pues porque el grupo superior adelantaba mucho, pero el intermedio se estancaba y el inferior, que, a menudo agrupaba alumnado marginal, que arrastraba una gran problemática social, terminaba haciéndose fuerte en lo negativo. El profesorado que impartía clase a este último grupo debía convertirse más bien en un asistente social y terminaba trabajando otros aspectos que poco o nada tenían que ver con su disciplina. Por este motivo, yo soy partidaria de una buena red de profesorado de apoyo, que saque dos o tres veces al grupo, digamos de no más de 5, que no puede seguir en ese momento la clase y que le haga un seguimiento más personal, pero que en otras horas estén mezclados, haciendo cada uno las actividades que le corresponde. Claro, esto supone, obviamente, más recursos humanos, recursos con los que no contamos.
    También he de decir, que debería ser inadmisible que un alumno de Secundaria venga de Primaria sin saber las operaciones básicas y, en lo que a mí me atañe, que soy de Lengua, sin saber leer con fluidez y sin ser capaz de escribir tres líneas coherentes en media hora.
    Un saludo.

  7. El último grito entre illuminati es decir que esto se solventa con el DUA, en concreto en Matemáticas planteando actividades de suelo bajo y techo alto, en las que pueda trabajar con aprovechamiento alumnado que no entiende la resta (ya ni hablo de división) y alumnado que podría razonar ya con funciones.
    JA, JA, JA

  8. Completamente de acuerdo en todo. Es perverso solo agrupar a alumnos por edad. ¿Por qué se harán pruebas de nivel en idiomas? Pues ese mismo sentido impera en el resto de disciplinas. Hagámoslo por lo menos en matemáticas y lengua. Son las dos herramientas básicas para el resto de materias.por suerte, me jubilo en ocho años.

  9. Gracias de nuevo por decirlo Jordi, habrá gente que cortocircuite.

    Eso mismo planteé yo con el bilingüismo basándome en la propia legislación. Propuse realizar los agrupamientos o clases en función del nivel de inglés del alumnado (basado en la evaluación inicial del departamento de inglés). Con ello, las clases podrían darse en inglés y aproximarnos de verdad al bilingüismo. Casi me tiran las sillas a la cabeza. ¡Estás loco! ¡Eso es clasismo! ¡segregación! . Está bien, de acuerdo, dejemos las cosas como están, todos mezclados, los que tienen un B2 con los que no saben preguntar la hora en inglés, engañamos al sistema y seguimos presumiendo de la placa de bilingüismo en la puerta…

    1. En inglés y matemáticas, además de la/s lengua/s oficial/es, se ve muy claro el problema de agrupar por edad en lugar de hacerlo por niveles. Eso sí, agrupar por niveles no debe excluir el apoyo fundamental a los niveles más bajos para que puedan subir a otros y deberíamos negarnos a que dicha agrupación fuera entre disruptivos y no disruptivos (que es lo que hacen en demasiados centros).

  10. Gracias, Jordi, por la valentía en tu claridad expositiva. La llamada inclusión, con alumnado de distintos niveles, necesidades, motivaciones, etc, etc, es posible y aplicable en grupos inferiores a 10 alumnos. Por encima de este número, es impracticable una atención personalizada efectiva si no se dispone de grupos heterogéneos.
    Por otro lado, apenas se habla de recursos y herramientas necesarias para el aprendizaje, cono son el respeto y la obediencia. A veces respetar y obedecer no es motivador, pero garantiza el derecho de todos a recibir una educación que a menudo el profesorado no puede dispensar.
    Creo que el diagnóstico lo tenemos claro. Y las posibles soluciones también. Pero no el valor de consensuarlas. Motivo por el que en 40 años no hemos conseguido alcanzar un pacto educativo.
    Por cierto, me he quedado sin saber qué hacemos entonces con ese grupo numeroso, irrespetuoso e inclusivo para poder atenderlo sin que nos cueste a los docentes la salud, y a los pobres chavales su futuro.

  11. ¿Y los grupos de diversificación no es eso precisamente? ¿Y el cuarto ESO de matemáticas aplicadas?. Es agrupar por niveles, pero mal hecho porque se espera a que la gente fracase total o parcialmente para orientarles.
    Pero repito, porque lo comenté en otro post, esto se puede hacer, pero hay que clasificar al profesorado por niveles de la misma manera y cambiar la forma de asignar grupos y lo mismo para el falso igualitarismo, no todo el mundo tiene la misa capacidad para lidiar con ciertos grupos, tanto de alta capacidad como con problemas. Es fácil decirlo, incluso de aportar evidencias, pero hay que considerar todas las variables y puestos a hablar claro y meterse en charcos ¡vamos al charco de cabeza!.

    1. ¿Clasificar al profesorado por niveles? ¿Quién? ¿El equipo directivo? ¿Con qué derecho? En mi experiencia, el profesorado sabe muy bien lo que puede/quiere hacer, se auto clasifica y lo dice en la jefatura de estudios, que lo tiene en cuenta hasta donde puede, y los cursos/horarios se eligen por rotación o antigüedad, aplicando el sentido común si es posible. No todo era perfecto, desde luego, pero lo que tengo claro es que nadie tiene el derecho de clasificarte, es decir, de decirte “tú solo puedes dar la ESO” por ejemplo. Si la ley actual lo permite, mal vamos. Por cierto, me jubilé hace ocho años, y estoy de acuerdo con el planteamiento general del artículo.

      1. Vaya, ¿Y con qué derecho, ya que estás de acuerdo con el planteamiento general del artículo, se podría clasificar al alumnado?. En mi experiencia como docente se ve de todo y lo de que nos autoclasificamos correctamente tiene muchos matices. Y clasificar el nivel del profesorado tras una evaluación rigurosa no estaría mal. No estaría mal para nosotros, que así sabríamos el punto en que nos encontramos. No estaría mal para unos eventuales agrupaciones por niveles del alumnado.
        Lo siento, pero en el mundo de color de rosa nos autoclasificamos responsablemente, pero en el real hay quien lo hace y cumple (muchos) y quienes huyen de ciertos grupos y se los dejan al último que llegue, con menos experiencia. ¿Pero tenemos miedo a que nos evalúe alguien externo, nos clasifique y nos diga en qué mejorar o qué hacemos mal y cuál es nuestro nivel como docentes?. Yo no. Pero entiendo que haya quien si.

  12. Jordi, puedes decirlo más alto pero no más claro ni con mayor precisión. Los grupos de nivel bien comprendidos son la forma de sacar lo mejor de cada alumno. De hecho se nos llena la boca con que está fatal y es discriminatorio, pero la realidad es que luego aplicamos grupos de nivel por todas partes (eso sí, mal aplicados). Qué es si no el PAC, el PDC, la básica…? Pues grupos de nivel, sólo que mal aplicados, porque se suelen basar más en el comportamiento que en el nivel.
    Un saludo,

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