Colectivo DIME y Clam Educatiu: objetivos compartidos

Hoy he tenido eso que algunos llaman “un mal día en la oficina”. Y voy a aprovechar este blog para hacer lo mismo que hacen los miembros de los dos colectivos docentes anteriores, denominados familiarmente Frente Popular de Judea y Frente Judaico Popular: insultar al personal. Bueno, no. En mi caso, aunque haya tenido un mal día, voy a responder a las preguntas que muchos me han planteado desde hace mucho acerca de los objetivos compartidos que tienen estos dos colectivos relacionados con la educación.

Fuente: https://twitter.com/colectivoDIME/status/1781725045158478142

Por cierto, todos los objetivos del colectivo DIME y de Clam Educatiu los podéis encontrar en sus respectivas webs (web1 y web2).

Vamos a ver qué defienden estos colectivos, más allá de, repito, el insulto continuo y el señalamiento que hacen de los docentes y familias que no comulgan con sus principios. Y repito, no me estoy inventando nada. Podéis consultar sus webs y, rebuscando en las mismas, de forma bastante sencilla, encontraréis lo que os cuelgo a continuación.

  • Crear una carrera específica de profesor de Secundaria dentro de las Facultades de Ciencias de la Educación.
  • Eliminar la libertad de cátedra y la posibilidad del uso de estrategias propias en el aula, según la decisión de cada docente. Serán los proyectos educativos de cada centro, de obligado cumplimiento, los que dictarán la manera como todos los docentes de ese centro deben dar clase.
  • Limitar el número de plazas que salen en los concursos de traslados para los funcionarios.
  • Posibilitar la selección y el perfilado de los docentes de los centros educativos públicos y su selección por parte de las direcciones de los centros.
  • Eliminar a los funcionarios docentes para establecer un sistema de contratados laborales, que permitan ser adscritos a determinados centros según su perfil y puedan ser despedidos en caso de no desempeñar correctamente su función.
  • Eliminar los centros educativos de Educación Especial.
  • Eliminar la atención al alumnado con necesidades educativas especiales fuera del aula haciendo que solo pueda trabajarse con ese alumno dentro del aula ordinaria.
  • Establecer un sistema educativo basado en competencias y guiado por el DUA.
  • Promover el ABP e incorporarlo como práctica preferente en las aulas.
  • Eliminar el modelo tradicional de aula para incorporar enseñanzas con varios docentes a la vez en aulas con varias decenas de alumnos (una de sus apuestas es el trabajo de 3 docentes con 70 alumnos).
  • Eliminar los criterios de antigüedad a la hora de optar por una plaza de interino y en los procesos de concursos de traslados.
  • Reducción del período vacacional del alumnado, incorporando como obligatoria la asistencia del profesorado a los centros educativos todo el mes de julio.
  • Establecimiento de diferentes tramos económicos según determinadas características de los docentes y sus actuaciones en el aula, estableciendo la posibilidad de que sean los equipos directivos los que validen ese complemento.
  • Reducción del número de docentes en la ESO, estableciendo ámbitos en todos sus cursos.
  • Eliminación de los grupos de nivel en los centros educativos.
  • Establecimiento de un nuevo proceso selectivo para los docentes que incorpore un período de prácticas en el que, sin cobrar el sueldo íntegro, los futuros aspirantes hicieran un tipo de MIR a lo largo de varios años.
  • Supresión del título de graduado escolar y cambio del mismo por un certificado orientador.
  • Eliminación de las calificaciones en la ESO.
  • Eliminación de la repetición de curso en todos los casos y también la posibilidad de realizarse de forma excepcional.
  • Ampliación de la escolarización obligatoria hasta los 18 años.
  • Obligación de crear recursos educativos por parte de los docentes.
  • Ampliación de las Facultades de Educación.
  • Convertir todos los centros educativos de etapas obligatorias (hasta los 16 en la actualidad) en Institutos-Escuela, donde el alumnado entre con 3 años y salga con 16.
  • Eliminación de la formación docente en actualización de contenidos, centrándose en formación destinada a la metodología.
  • Eliminación de la jornada compacta o continua para pasar todos los centros educativos a jornada partida.
  • Modificación de la LOMLOE para garantizar una política lingüística y educativa intercultural y plurinacional.
  • Redacción de un currículum antirracista y con mirada decolonial.
  • Potenciar aprendizajes no relacionados con el currículum actual y sí con la transversalidad (educación sexual, educación emocional, etc.).
  • Prohibición en los centros educativos del uso de los patios para jugar a futbol o realizar cualquier actividad en la que no hubiera paridad. Diseño de actividades específicas y obligatorias para el alumnado para esos espacios y tiempos.
  • Revisión de la documentación administrativa desde un punto de vista feminista.
  • Eliminación de tareas académicas (deberes) fuera del horario lectivo del alumnado.
  • Formación del profesorado en accesibilidad, DUA e inclusión educativa.
  • Organizar cada escuela como refugio climático y centro de cultura ecosocial.
  • Incorporar nuevas asignaturas al currículum relacionadas con el bienestar y respeto animal, etc.

Ya veis qué es lo que defienden. Además lo tienen negro sobre blanco en sus webs y lo dicen en todas las entrevistas que les están haciendo.

A mí, como he dicho en más de una ocasión, son colectivos que me da mucho miedo que puedan tener poder en la educación (especialmente en la pública y, dentro de ella, la que hace referencia a la atención del alumnado más vulnerable). El problema es que, en algunas Comunidades, como la catalana, se han imbricado en toda la estructura de su administración educativa. Y eso, para todos los defensores de la educación en mayúsculas y el respeto por el trabajo de los fantásticos profesionales (que son la mayoría de los que están en el aula) nos preocupa. Es que cuando alguien defiende que la ideología va antes que cualquier cosa ya intuyo que son, tal y como decía Gila, el enemigo. Pero no el mío. El de la educación, de sus trabajadores y, especialmente, del alumnado.

Esto es lo que defiende el macrocolectivo formado por DIME y el Clam Educatiu. Después no digáis que nadie os ha avisado. Son, como he dicho al principio del artículo, prácticamente lo mismo. Y tienen, compartidos, la mayoría de sus objetivos.

Donar

  Nuevo canal de WhatsApp

También tenéis la posibilidad descargaros mis libros en formato digital a partir de cero euros desde aquí. Y recordad que suscribirse al canal de WhatsApp no implica compartir vuestro número de teléfono. Solo implica que vais a poder recibir y consultar todos los artículos que publico en este blog por ahí.

Publicaciones Similares

4 comentarios

  1. Me alegra leer este artículo y te pediría, si tienes información, que nos expliques el quién es quién o las relaciones con otras entidades, como has hecho en otras ocasiones. Siempre ayuda tener claro el mapa

  2. Si tuviera la ocurrencia de crear una cuenta fake para trollear y me pusiera a pensar disparates, creo que no se me ocurrirían tantos como a esta gente.
    Si van en serio, está bastante claro que son propuestas al servicio de las facultades de magisterio, aderezadas con propuestas para tentar a la administración (concretamente a todos esos huidos del aula que odian con todas sus fuerzas a los profesores que aman su trabajo). Para camuflar esos intereses bastardos añaden una colección de eslóganes del credo woke como escudo victimista contra las posibles críticas y para ganarse el apoyo de los sindicatos despistados.
    Lo triste es que es una combinación ganadora.

  3. Al colectivo DIME lo conocía, a los otros señores no, principalmente porque mis conocimientos de catalán de limitan a las 6 primeras palabras del himno de Barça, pero visto lo que ponen casi que me alegro. Parece ser que tienen las mismas cosas que funcionan tan bien y añaden el putear al docente. Estupendo todo.

Deja un comentario