Magisterio tiene muchos problemas, pero uno no es que los futuros docentes vengan del Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales

Me preocupa mucho el desprecio continuo por las Humanidades. Me cansa leer siempre el discurso de que “los buenos” deben ir a estudiar un Bachillerato de Ciencias, mientras que “los malos” deben estudiar un Bachillerato de Letras. Es un discurso que se ha implantado, por desgracia, en un contexto cada vez más cortoplacista y poco interesado en la cultura. Y por ello y por su mediatización es algo que ha calado cada vez más.

En el día de ayer se publicó un artículo titulado “Solo un 25% de los futuros maestros cursó el bachillerato tecno-científico, y se refleja en su docencia” (enlace). Un montón de docentes aplaudiendo con las orejas y mucho adalid de cosas que no entiendo mezclando churras con merinas. Es lo que tienen este tipo de noticias. Que hace aflorar los instintos más bajos y primitivos del personal por formado que estés. Algo que debería preocuparnos. Especialmente cuando intuyo que muchos ni tan solo se han leído el artículo. Bueno, sé que no lo han hecho porque muchos de los que lo cuestionan dicen que jamás van a suscribirse a ese medio de comunicación y estoy seguro de que no saben usar esas herramientas, que jamás voy a recomendar desde aquí, que sirven para saltarse los muros de pago.

A mí me preocupa que no haya la especialidad de Matemáticas en Magisterio. Me preocupa que, tal y como se dice en el artículo, se hable de un 95% de aprobados de media en todas las asignaturas de esa carrera. También me genera mucho desasosiego que haya maestros, ya titulados, que escriban habitualmente con faltas de ortografía. Y ya no entro en todo ese bagaje de pedagogismo, mezclado con pseudociencias y encumbramiento de determinados gurús, que se están haciendo en muchas de esas Facultades. Eso sí que me preocupa. No me preocupa que vengan de un Bachillerato u otro. Tampoco me preocupa que, tal y como sucede también, venga su alumnado de un ciclo formativo de grado superior o de una prueba de acceso para mayores de veinticinco. No es relevante. Además, vamos a ser sinceros, ¿si estamos preparando para dar clase en Infantil o Primaria, no deberíamos tener asignaturas donde, aparte de explicar ciertos rudimentos de lo que se puede dar, sean específicas? Lo sé. Me acabo de dar una vuelta por el plan de estudios de Magisterio de una de las Universidades que se mencionan en el artículo y me da mucha pena lo que he visto.

Por cierto, ¿por qué nadie cuestiona la capacitación de los docentes de esas Facultades de Magisterio? ¿No sería mucho más lógico exigir que hubiera docentes, para diferentes especializaciones, con titulaciones universitarias solventes y especializadas en determinados contenidos académicos? ¿No sería lógico que hubieran especialistas en Matemáticas, Lengua, etc. más allá de cuatro titulados en Magisterio que, por determinados vericuetos, han acabado recalando en esas Facultades y que, curiosamente, en su mayor parte, son exalumnos de esas Facultades donde no han estudiado casi nada de Matemáticas? Pero es que no han estudiado casi nada de Matemáticas, ni de Geografía, ni de Historia, ni de otros contenidos igualmente relevantes.

Pero vuelvo al inicio. ¿De verdad es tan relevante haber estudiado o no un Bachillerato de Ciencias? Hay futuros abogados que estudian Derecho que han venido de un Bachillerato de Ciencias, hay estudiantes de Economía que jamás en su instituto vieron ninguna asignatura de economía porque eligieron otras optativas,… Es que conozco (sé que son excepción) a alumnado de Ingeniería que provienen de un Bachillerato de Letras. Y no pasa absolutamente nada. No pasa nada porque, a lo largo de la formación universitaria, se va a formar para ser X y se van a tener que poner las pilas si les falta base en alguna cosa. Es que el argumento planteado en el artículo es tan absurdo como el que, si alguien no ha cursado la optativa de Física en Bachillerato se vaya a estudiar Físicas porque, en el último momento, le ha venido la inspiración o ha tenido motivos para hacerlo. ¿De verdad no veis que es un argumento muy chapucero?

Eso sí, totalmente de acuerdo en que estamos regalando títulos, tanto de ESO, como de Bachillerato, por encima de nuestras posibilidades. También lo estamos haciendo con títulos de algunos grados universitarios. Entre ellos, aunque sobradamente conocido el asunto, está el de Magisterio. Ojo, que estemos regalando títulos no implica que no haya alumnado que se lo haya currado y haya obtenido el título aprendiendo cosas. Algo que sucede a pesar del desastre que son este tipo de Facultades. Siempre hay buen alumnado que decide estudiarlas libremente y no por descarte (porque no le llega la nota, porque es fácil, porque…).

Todo mi respeto a los maestros. Toda mi crítica a los que escriben ciertas cosas para despreciar, como está sucediendo en los últimos tiempos, a todo lo que huela a bagaje cultural y se aleje de conocimientos técnicos. Es que lo de decir que los futuros maestros tendrán problemas para enseñar Matemáticas en Primaria o ciertos rudimentos de la asignatura en Infantil (donde hay profesionales haciendo un fantástico trabajo) porque han estudiado un Bachillerato de Letras es muy poco serio. Lo serio sería enfocarse en ver dónde estamos fallando. Y el fallo es estructural, tanto en los aprendizajes de etapas obligatorias, como en lo que está pasando en Bachillerato y en los ciclos formativos y, por qué no hablar claro, también en lo que pasa en muchas Facultades. Así pues, por favor, este tipo de soplapolleces en forma de titular, más allá de generar debate interesado, me da mucha pena y asco a partes iguales porque, al final, sigue siendo otro ataque gratuito más a los docentes. La mayoría de los cuales, al igual que sucede en todas las profesiones, hacen bien su trabajo.

Si queréis debates, abramos el melón acerca de si deberíamos tirar hacia un único Bachillerato, alargarlo un año (porque nos hemos cargado la ESO, en cuanto a muchas cosas), revisar las Facultades de Magisterio (planes de estudio), crear de nuevo especializaciones en Magisterio, evaluar el sistema educativo, incidir en la lectura y comprensión lectora desde Primaria y tantas cosas más de las que, salvo hacerlo cuatro, no se habla. Sé que no interesa. Mucho mejor decir que la culpa de que los maestros no sepan impartir Matemáticas es que no han hecho un Bachillerato de Ciencias. Es que no hay por dónde cogerlo.

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Un comentario

  1. Uy lo que has dicho!!! A ver si uno de los problemas van a ser los profesores universitarios de Magisterio, jajaja. En fin, si, lo que dices, el problema tiene muchos factores, pero uno de los más graves es ese si.

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