Me sorprende que haya gente que dedique todos sus esfuerzos en las redes sociales a ataques ad hominem hacia mi persona. No entiendo que hay personas que incluso se hayan creado cuentas para criticar todo lo que escribo e, incluso en su momento, cuentas de Twitter “falsas” para rebatirme todo lo que digo desde un supuesto anonimato. De verdad les agradezco el cariño, al igual que lo hago a todos aquellos que consideran que debo escribir en este blog para agradarles o acerca de los temas que a ellos les interese.

Pues va a ser que, si alguien quiere que le hagan casito o quiere argumentar lo tiene fácil. Crearse un blog para, por ejemplo poder hilvanar incoherencias de más de 280 caracteres, es gratis. Puedes montarte gratuitamente un blog dentro del ecosistema de Google o en la versión gratis que te ofrece WordPress. Solo le has de suministrar un nombre y voilà… ya puedes escribir de lo que quieras y de la manera que quieras. Eso sí, reconozco que obliga a ir un paso más allá de lo fácil porque, al final, todo lo que signifique desarrollar un pensamiento o una idea requiere tener un poco de habilidad en la escritura. He dicho un poco porque, como bien sabéis, yo no llego a mucho más. Y, al igual que  sucede en mi caso, hay una lista de blogs igual de deficitarios que el mío pero, al menos lo intentan/intentamos.

Algunos se creen que me importa que se me siga o deje de seguir en las redes sociales. Pues no me interesa. No me interesa porque no vivo de ello ni pienso vivir de ello en un futuro. Muy mal habrían de dárseme las cosas a nivel profesional para acabar necesitando vivir de unas líneas que debería redactar de otra manera. A día de hoy ya os digo que no me importa si me leéis, me criticáis o me aplaudís. Agradezco un debate, en formato más o menos profundo, pero los números es algo que solo me interesan cuando me llega la nómina. Ya ni me importa cumplir años porque cada año que cumplo es un año más que tengo de experiencia y de haber disfrutado con la gente que me rodea (a la que quiero mucho).

Reconozco que me repito en ciertas cuestiones, que voy cambiando de postura según vaya viendo cómo evolucionan las cosas y que, por desgracia, no tengo capacidad ni habilidad de poder vadear charcos. Vamos a ser sinceros, tampoco me interesa vadearlos. Es muy cansado tener que revisar cada post para ver si alguien se va a ofender. Es que de ofendiditos estamos plagados. Y faltones. Hay mucho faltón que, incapaz de dar la cara, solo es valiente tras el teclado. Qué triste debe ser su vida. Por eso debo reconocer que esos personajes me dan bastante pena. Con tanto bueno por disfrutar y criticar, centrarse en una sola persona, es como jugar a un solo juego en esa PlayStation de segunda mano que me he agenciado hace poco.

Por cierto y como lo prometido en Twitter es deuda, voy a poner aquí lo del último troll que he conocido que, para hacerle un poco de casito (por estas fechas en las que estamos), ha ido publicando de cada uno de mis últimos artículos como si fuera yo. Desde el artículo que le enfadó porque critiqué su chiringuito hasta el post previo a éste. Un bonus track en toda regla…

El canelo de la informática en etapas obligatorias 

Uno también tiene derecho a convertirse en aquello que critica. Aquí tenéis mis declaraciones de gurú educativo.

Leer, comprender y debatir

Pero claro, como cualquier famoso que se precie, tengo también mis haters. Y, de nuevo, vuelvo a hacer lo que critico: desprecio a mis haters, que para eso son míos.

El artículo más duro acerca de temas educativos que jamás he escrito

Soy el maestro del suspense. Si hay poca chicha de normal, esta vez hago menú para veganos.

Lyonesse, una trilogía que ni fu ni fa

Por supuesto, mi comentario de esta trilogía -como no podría ser de otra manera- también es ni fu ni fa. Igual te digo una cosa como te digo la contraria. En mi línea.

Razones para pasar de PISA

Haciendo gala del cuñadismo que me caracteriza, vuelvo a opinar de lo que dije que no iba a hablar. De paso, intento hacer una gracia (intentando dar envidia) con el juego de “pasar de Pisa/PISA”.

Cuestión de perspectiva

Hoy me he levantado filosófico. Tomar decisiones que afectan a muchas personas es difícil, que lo sepas. El giro final que hago con la bici te dejará pensando días (y eso que la imagen me la he encontrado de casualidad). Yo soy así de crack. Un gurú de verdad. De nada.

Fieles a la herramienta educativa 

Si es que soy un poeta. Fíjate que final más apoteósico: “Del amor tóxico se puede salir. Ánimo. La infidelidad solo es mala bajo los cánones de una doctrina sectaria y basada en el miedo a algo que no existe o a lo desconocido.” Ya estoy rozando el premio Planeta.

Con respecto a esta entrada, te la resumo si tienes prisa: No es bueno obsesionarse con las herramientas que utilizas. Yo mismo he ido defendiendo la herramienta que he ido usando cada vez (he ido saltando de una a otra sin cuartel). Lo que no permito es que los demás hagan lo mismo que hice yo. Ah, y los argumentos de los demás siempre estarán por debajo de los míos, que siempre serán los mejores aunque no sean ni argumentos.

¿Por qué ahora?

Me repito más que el ajo. Lo sé. La culpa es vuestra por leerme y aplaudirme. Al final tengo que dejar caer alguna sospecha sobre la tecnología educativa. ¿Conspiración? Lo veremos en próximos capítulos… o no.

Un resumen personal y profesional del 2020

Te lo explico rápido. Aquí hago un alarde de (falsa) modestia. También insisto en que -cada vez más- me resbala todo. Me divierte decir que trabajo muchísimo pero no sirve de nada. ¡Quién avisa no es traidor! 😂

Previamente al cacharro y a la herramienta

Lo hacéis todos mal. Yo te explico en que fallas: no eres tan listo como yo.

Conseguir seguidores en las redes sociales (versión educación)

Hay dos tipos de gestión de redes sociales en educación: el pelota y el tocapelotas. Adivina cuál me mola a mí. Correcto! Me he perfeccionado hasta llegar a ser el pelota tocapelotas! 💋

Docente, ¡no puedes estar con tu familia por Navidad!

Sí, me gusta el cuñadismo, qué pasa? Yo soy el mejor. Sólo tengo que dorar la píldora a mis seguidores que siempre picará alguno. En este artículo hago de negacionista cuñao (soy más listo que todos los que nos gobiernan -bueno, eso siempre-) y al final te dejo claro que no soy negacionista porque lo digo yo y punto.

Ahora ya sin artículo publicado, interviene mi “troll” personal diciendo lo siguiente:

Le estoy dando vueltas a volver atrás. Echo de menos el poder trolear por Twitter. Con la cuenta de @xarxatic_reborn tengo 17 veces menos oportunidades de tocar las pelotas. Pero ya lo contaré mañana… (jeje, cuánta expectación creo entre mis seguidores, soy la leche).

¡He vuelto!

Ya está! Se cumplió la amenaza! Bueno, y que mi colega me ha insistido en que mejor para dar bombo a nuestras movidas el usar mi cuenta antigua (y de paso puedo trolear a más gente, bieeeen).

Objetivo: PlayStation 3

Me he comprado la Play 3 de segunda mano. Me aburro. Nadie me odia por Twitter… lo echo de menos.

¡Curráoslo! ¡Sí, se puede!

Joder! Que me aburro!!! Nadie me provoca en Twitter! Tendré que buscar con quién me meto esta vez…

Talibanes en el ámbito educativo

Como es costumbre, hago lo que critico. Me encanta. Qué superficiales son los humanos. Digo que nadie se lee la nueva ley educativa (excepto obviamente yo) y que la aplauden o critican según intereses partidistas. Yo me quedo mirando desde el Olimpo. Lo mismo con los que critican o aplauden el acuerdo con Microsoft, ejem, perdón, determinada multinacional. Sigo en el Olimpo. Ya avisaré cuando podáis venir a besarme los pies.

Todos los docentes son unos vagos

O de cómo no respondo ni a mis propias preguntas. Yo soy así. Tengo una paja mental y alardeo de ello. La culpa la tenéis vosotros por aplaudir o ladrar (que esto último casi me motiva más).

La verdad es que hay gente que se aburre mucho… y yo me lo paso cada vez mejor 😂😂😂

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Acerca del Autor

Jordi Martí

Simplemente soy alguien al que le gusta escribir. Y que disfruta haciéndolo.

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