La gran farsa del discurso educativo: frases vacías, insultos y libros no leídos
Primero el contexto de este artículo. He dormido mal (el insomnio recurrente es lo que tiene), ayer tuve la desgracia de pasarme por X (como mirón) más tiempo del que debiera y, por desgracia, siento envidia sana al ver a divulgadores de determinados ámbitos que, a diferencia de la mayoría de los que divulgan sobre…
