Hoy, la directora de mi centro, punta en blanco, ha acudido al anuncio oficial, por parte del Secretario Autonómico y del Director General de FP, en el que convertían el centro en el que estoy trabajando, junto con otro de mi municipio, en Centros Integrados de FP (noticia). Creo que uno es Integrado y el otro Específico pero, para lo que nos ocupa, me importa poco ese matiz. Lo que sí que me preocupa es que esta buena noticia encubre la toma de decisiones que afectan, tanto a familias como a docentes. Pero bueno, como son alumnos y docentes de ESO y/o Bachillerato, la lógica actual marca que no existen.

No, no importa en mi municipio que los que estudian ESO y Bachillerato en mi instituto, flamante futuro Centro Integrado de FP, se adscriban a un centro nuevo con independencia de que el mismo esté lejos de donde viven. La adscripción no mira lo anterior y hay mudanza en bloque. Para qué estudiar nada y realizar nuevas adscripciones a nivel de municipio. Lo importante es tener un Centro Integrado de FP. Y ya no digamos a los docentes. Se rumorea que, por ejemplo de mi especialidad, de los seis definitivos que somos en los dos centros que se van a convertir en integrados, solo caben cuatro en el nuevo centro. Pero no pasa nada. Somos de ESO y/o Bachillerato y, al igual que sucede con los docentes de Primaria no tenemos ningún valor para lo que interesa actualmente al Ministerio y a todas las Consejerías del ramo: la FP.

El ninguneo contra todo lo que no es FP es algo que debería analizarse. Ni un solo euro para dotar en condiciones a otras etapas educativas. Miles y miles de euros destinados a aulas tecnológicas para FP y los talleres de Tecnología (lo digo como algo que conozco) cayéndose a pedazos en todo el Estado. Sin dotaciones desde que se creó la asignatura. Vamos bien si solo debemos invertir en una sola etapa educativa. Especialmente cuando dicha etapa no garantiza ni los mejores salarios ni la mejor empleabilidad. No lo digo yo. Lo dicen los datos que se publican cada año en fuentes oficiales. Y no, con ello no estoy diciendo que no deba potenciarse una etapa, durante muchos años ninguneada, como es la FP. Lo que digo es que el sistema educativo incluye otras etapas. Tenemos Directores Generales de FP y ni un solo Director General de Primaria, ESO o Bachillerato, por poner algún ejemplo. No añado otras etapas como educación de adultos o Escuelas Oficiales de Idiomas porque, si ya nos tratan mal en Primaria, ESO o Bachillerato, no os descubro nada si os digo que el trato a otro tipo de estudios es aún peor.

Uno cuando gobierna debe gobernar para todos. Para los que le han votado y para los que no. Igual sucede en educación. Uno debe preocuparse por todos, con independencia que le guste más una etapa u otra o, simplemente, le ordenen desde Europa potenciar una determinada etapa educativa por intereses muy poco educativos. Formar trabajadores es clave para el modelo de mercado actual. Formar académicamente es algo que no interesa porque es lo que da problemas. Y si dejamos de invertir en esas etapas «que no forman directamente a trabajadores para el mercado laboral» ya estamos poniendo el granito de arena para cambiar la sociedad actual a una sociedad mucho menos crítica.

Sí a la FP, pero no todo es FP. Este post no es una crítica a la FP. Es un alegato para, al igual que sucedía antaño con la FP (a la que tengo un especial cariño porque yo empecé a dar clases ahí), no esté pasando ahora lo mismo con todo lo que no sea FP. Creo que me he explicado bastante claro pero, como siempre sucede, seguro que alguien no entenderá lo que estoy diciendo.

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