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Mis libros gratis y el regreso de las donaciones

Llevo muchos años en esto. Muchos años picando piedra en la trinchera de la educación pública y otros pocos en la zona gris, escribiendo de madrugada, aguantando burocracia infame, presiones y la incomprensión habitual de los que viven de maquillar estadísticas de fracaso escolar. Sin olvidarme, claro está, de todos aquellos que tienen una idea idílica acerca de la educación en su cabeza y basan todo su discurso en una ideología que, por desgracia, no ayuda en nada al alumnado. Todo esto lo hago porque me quema la sangre ver cómo destrozan la enseñanza desde dentro, pero también porque creo firmemente que hay cosas que deben decirse en voz alta.

A partir de hoy, vuelvo a activar el botón de donaciones al final de cada artículo. Y lo digo sin rodeos, sin paños calientes y mirándote a los ojos diciéndote, aunque pienses lo contrario, que esto no tiene como objetivo principal el de ganar dinero.

Si mi objetivo hubiera sido hacer caja o montarme el chiringuito personal con el blog, la fórmula era mil veces más fácil y rentable. Habría aceptado las suculentas ofertas de publicidad invasiva que me hacen empresas y multinacionales cada cierto tiempo. Habría llenado el sitio de banners de chatarra tecnológica, patrocinados de la última aplicación de moda o directamente habría cerrado el blog con un muro de pago para cobrarte una suscripción mensual por leer mis entradas. Opciones sobre la mesa me han sobrado siempre. No lo he hecho jamás y no lo voy a hacer ahora.

Activar el bloque de donación abajo de cada post es algo mucho más personal, directo y simbólico. Es una manera de que me demostréis que esto os interesa. Que no estoy predicando en el desierto.

No escribo por dinero ni para coleccionar aplausos, pero mentiría si dijera que el calor al otro lado no importa. Claro que importa. Comentar en los artículos se agradece, y mucho. Ver que la gente se toma dos minutos para debatir o dar su punto de vista le da sentido al espacio. Que me sigáis en las redes sociales me hace ilusión de verdad. Y sí, reconozco que cuando algún conocido me escribe por privado para decirme que le ha llegado un artículo mío reenviado por un grupo de WhatsApp, se me queda una sonrisa amplia. Esas pequeñas cosas hacen mucha ilusión y te ayudan a seguir aquí.

Por eso, para demostrar que aquí el compromiso con el conocimiento libre es absoluto, doy un paso más… vuelvo a liberar de forma 100% gratuita todos mis libros.

A partir de hoy vuelven a estar a vuestra entera disposición, a un solo clic y sin pedir un solo euro a cambio, ya que en la misma página donde podéis donar podéis encontrarlos para poder ser descargados a partir de cero euros. Incluido, por supuesto, aquel libro por el que acabé dimitiendo en su día. Ese texto por el que me montaron un linchamiento mediático e institucional sin precedentes, mientras yo me quedaba con la certeza matemática de que absolutamente nadie de los que pedían mi cabeza se había tomado la molestia de leerse ni la primera página. Ahora lo tenéis ahí, abierto de par en par, para que juzguéis por vosotros mismos sin que nadie os lo cuente.

Esto es un proyecto de todos. El contenido de XarxaTIC va a seguir siendo abierto, libre y accesible para todo el mundo. El que no pueda o no quiera poner nada, podrá seguir leyendo los artículos y descargándose los libros con total libertad. Pero si alguna vez un texto te ha dado munición para desmontar una chorrada en un claustro o en un curso de formación, si te ha hecho abrir los ojos ante el enésimo invento pedagógico o, simplemente, te ha sacado una sonrisa amarga en un día de mierda en el centro, esta es tu oportunidad de colaborar de forma simbólica.

Un comentario, un retuit, compartir el enlace por WhatsApp o dejar para un café son los motores que mantienen esta trinchera encendida.

Seguimos. Sin filtros, sin ataduras y, aunque no pueda hacer otra cosa por cuestiones de salud física y mental, intentando dar mi opinión o aportar dentro de mis posibilidades para mejorar algo a lo que tengo mucho cariño… la educación.

Me podéis encontrar en X (enlace) o en Facebook (enlace). También me podéis encontrar por Telegram (enlace) o por el canal de WhatsApp (enlace). ¿Por qué os cuento dónde me podéis encontrar? Para hacerme un influencer de esos que invitan a todos los restaurantes, claro está. O, a lo mejor, es simplemente, para que tengáis más a mano por dónde meteros conmigo y no tengáis que buscar mucho.

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