Las siguientes 20 propuestas de un docente facha para salvar la escuela pública (61 a 80)
Los datos del informe PISA 2025 han vuelto a certificar el naufragio. La comprensión lectora por los suelos, el nivel matemático despeñándose y miles de chavales incapaces de articular un razonamiento lógico mínimo tras diez años de escolarización obligatoria. Ante semejante catástrofe, la reacción de algunos, especialmente de políticos y defensores de la pedagogía suflé, ha sido la habitual… criticar la metodología de PISA, intentar esconder los resultados bajo la alfombra y acusar de fachas a todos los que denunciamos que los alumnos no saben juntar dos letras ni resolver un problema de tres operaciones.
Frente a su negacionismo y sus etiquetados para escurrir el bulto, algunos preferimos no mirar hacia otro lado. Frente a la bancarrota pedagógica del buenismo, prefiero aportar propuestas que intentan ser razonables, realistas y diseñadas desde la experiencia de alguien que ha pasado más de veinticinco años a pie de aula.
Aquí van las propuestas de la 61 a la 80 para rescatar la enseñanza pública de la mediocridad institucional. Mismo rigor y cero disculpas Vamos allá…
- Oposiciones estatales con temario único, objetivo y actualizado. Fin a los reinos de taifas en el acceso a la función pública. Las oposiciones docentes tendrán el mismo temario científico, las mismas pruebas prácticas y las mismas reglas para el tribunal calificador en todo el país, eliminando las redes de clientelismo autonómico y las disparidades de exigencia entre comunidades.
- Supresión inmediata de los cursos y másteres universitarios «chatarra» para puntuar en bolsa, conseguir puntos para el concurso de traslados o acceder a cátedras. Se acaba el negocio de las universidades privadas y sindicatos que venden cursos y créditos de postgrado a precio de oro para inflar el baremo de las bolsas de interinos. Los méritos académicos se limitarán a titulaciones oficiales de Grado, Licenciatura, Doctorado o especialidades universitarias con examen presencial. Y, en caso de que haya entidades autorizadas a impartir cursos que sean contabilizados como méritos, se hará una evaluación posterior por parte de la administración a los que han certificado, de forma aleatoria, con consecuencias legales si no se ha llegado al mínimo exigible. Esto implica también una completa revisión de toda la formación que ofrecen las universidades públicas y los centros de formación del profesorado.
- Transparencia absoluta en la adjudicación de plazas de difícil cobertura. Auditoría y control público sobre las plazas ofertadas fuera del procedimiento ordinario. Se acabaron los perfilados a medida o las adjudicaciones opacas. Toda vacante de difícil cobertura se ofrecerá en listas abiertas públicas ordenadas estrictamente por baremo de méritos y antigüedad.
- Especialización académica obligatoria en los últimos cursos de Educación Primaria. Introducción de profesorado especialista por áreas científicas en 5º y 6º de Primaria (Matemáticas/Ciencias por un lado, Lengua/Sociales por otro). Los niños de diez y once años necesitan maestros que dominen a fondo la estructura de la materia que enseñan, no generalistas sobrecargados.
- Régimen disciplinario exprés contra el acoso escolar con traslado obligatorio del agresor. Cero rodeos burocráticos ante las conductas de acoso o violencia sistemática. Confirmado el informe del equipo de convivencia, la medida correctora inmediata será el traslado de centro del alumno agresor, protegiendo a la víctima y evitando que sea esta quien deba abandonar su colegio.
- Reorganización total de los Departamentos de Orientación hacia la psicopedagogía de aprendizaje. Los orientadores dejarán de actuar como redactores de dictámenes burocráticos en serie o repartidores de etiquetas de aprendizaje para centrarse en el diagnóstico temprano de dificultades reales de lectura, escritura y cálculo, coordinando apoyos efectivos en el aula.
- Prohibición del uso de fondos públicos para financiar estudios o informes pedagógicos no empíricos. Ni un solo euro de las Consejerías irá a parar a departamentos universitarios o fundaciones para elaborar estudios de opinión sobre emociones, clima o metodologías de moda. Los fondos de investigación solo financiarán proyectos con grupo de control y mediciones de rendimiento académico objetivo.
- Presupuesto directo y blindado para la sustitución y reparación de mobiliario en las aulas. Se acabaron las aulas con sillas cojas, mesas rotas o pizarras inservibles durante meses a la espera de partidas extraordinarias. La Consejería dotará a los centros de una partida anual de mantenimiento de infraestructuras interiores gestionada directamente por el centro con ejecución en 48 horas.
- Reconocimiento y agilización inmediata de las enfermedades profesionales docentes. Fin al calvario burocrático y a los silencios administrativos cuando un docente sufre patologías derivadas de la función pública (problemas de voz, agresiones o trastornos de salud mental vinculados al aula). Creación de unidades médicas específicas de salud laboral docente con resolución de expedientes en plazos máximos de 15 días.
- Restablecimiento del Bachillerato como etapa puramente académica preparatoria. Se acaba el descafeinado del Bachillerato para convertirlo en una extensión de la ESO. El Bachillerato recupera su exigencia científica, su densidad de contenidos y su carácter selectivo presencial para garantizar que los alumnos lleguen a la Universidad o a la FP Superior con una base sólida.
- Separación estricta entre la Educación Infantil primer ciclo (0-3) y la escolarización académica. Reconocimiento de la etapa 0-3 como un servicio público de cuidado, crianza y desarrollo socioafectivo con profesionales de Educación Infantil capacitados, evitando la obsesión por escolarizar tempranamente o adelantar objetivos académicos a niños de dos años.
- Regulación y limitación estricta de la formación docente fuera de la jornada laboral asignada. Toda actividad formativa obligatoria o promovida por la administración se computará dentro de las horas de permanencia o de preparación del docente. Se prohíbe exigir o incentivar la realización de cursos fuera del horario lectivo a costa de la conciliación del profesorado.
- Revisión y fiscalización de los proyectos bilingües de mentira. Auditoría independiente del impacto real de impartir asignaturas como Ciencias Sociales o Naturales en inglés a alumnos que apenas dominan el vocabulario técnico en su lengua materna. Si el modelo genera analfabetismo funcional en ambas lenguas, se suspende de inmediato.
- Derecho del profesorado a la asistencia jurídica pública gratuita y de oficio. La Consejería de Educación asumirá de forma directa, gratuita y sin trámites previos la defensa jurídica de cualquier docente denunciado o agredido en el ejercicio de sus funciones, evitando que el profesor deba costearse su abogado frente a querellas judiciales de familias.
- Prohibición del uso de aplicaciones de mensajería instantánea no oficiales con familias. Se prohíbe el uso de WhatsApp, Telegram o canales informales entre docentes y familias para comunicaciones del centro. La relación colegio-casa se encauza únicamente por la plataforma pública oficial y dentro del horario laboral estipulado.
- Creación de un catálogo nacional de lecturas recomendadas por etapas académicas. La Conferencia Sectorial de Educación publicará un catálogo de más de 500 obras clásicas y contemporáneas de alto valor literario, histórico y científico, garantizando que todo alumno de la escuela pública haya leído una base cultural común al terminar la enseñanza obligatoria.
- Auditoría de los sistemas de adjudicación telemática de plazas y sustituciones. Apertura del código fuente y fiscalización sindicada e independiente de los algoritmos de adjudicación de puestos docentes (bolsas e interinidades) para erradicar errores, saltos de lista sospechosos o falta de transparencia en la asignación de destinos.
- Prohibición de la publicidad o patrocinio de editoriales u otras empresas privadas en la formación pública docente. Ningún centro de profesorado ni Consejería podrá organizar cursos o jornadas donde las ponencias estén a cargo de comerciales de editoriales o plataformas privadas que acudan a vender sus productos o libros de texto.
- Restablecimiento de las pruebas orales individuales evaluables en la enseñanza de idiomas. La evaluación de las lenguas oficiales y extranjeras exigirá pruebas orales individuales estructuradas, acabando con la calificación basada en presentaciones colectivas leídas o trabajos de cortar y pagar.
- Reconocimiento del conocimiento como el único ascensor social real. El verdadero ascensor social no consiste en bajar el listón para que todos pasen sin saber, sino en ofrecer a la clase trabajadora la enseñanza más rigurosa, exigente y culta posible. La ignorancia consentida en las aulas públicas solo beneficia a quien puede pagar la excelencia en el mercado privado.
Completadas ochenta de las cien propuestas, los datos de PISA y la realidad cotidiana de las aulas nos dan la razón de que algo tenemos que hacer. El buenismo institucional, usado como pretexto de la degradación del aula, mediante la publicación de leyes infames, no ha producido más igualdad, sino más ignorancia disfrazada de estadísticas maquilladas.
A los que prefieren insultar antes que debatir y seguir llamando facha a cualquiera que defienda el conocimiento, la autoridad y el rigor, podéis seguir buscando excusas. Yo seguiré aportando propuestas.
Quedan solo veinte propuestas para rematar el manifiesto de 100. Hablaré de la universidad, del fraude de las publicaciones académicas, del sistema de jubilaciones y del futuro de las plantillas.
Nos vemos en el último bloque. Sed críticos. Sed muy críticos. Y ya os adelanto que, cuando estén las cien propuestas, las maquetaré y las enviaré a todas las administraciones educativas por si alguien, de los que puede hacer algo, le apetece, en lugar de dictar resoluciones o decretos absurdos, basados en cuestiones políticas, intentar mejorar la educación del alumnado de este país y nuestro futuro.
Por cierto, podéis encontrar el resto de propuestas en el blog (1-20, 21-40 y 41-60).
Me podéis encontrar en X (enlace) o en Facebook (enlace). También me podéis encontrar por Telegram (enlace) o por el canal de WhatsApp (enlace). ¿Por qué os cuento dónde me podéis encontrar? Para hacerme un influencer de esos que invitan a todos los restaurantes, claro está. O, a lo mejor, es simplemente, para que tengáis más a mano por dónde meteros conmigo y no tengáis que buscar mucho.
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