Arrivederci LOMLOE

Al igual que la ex ministra de Educación se ha ido al Vaticano a ofrecer sus múltiples servicios, como embajadora de Lo País, al Papa, a la LOMLOE le quedan cuatro telediarios. Bueno, si solo hacemos valer cuatro telediarios, a la vista de lo que dicen en los mismos, como uno, algo menos. Pero bueno, es lo que tiene hacer una ley educativa, redactada por los tuyos para contentar solo a los tuyos. Y los tuyos no son los que van diciendo que mandan los míos. Los tuyos son aquellos que todos intuimos. Igual de tuyos para unos y para otros. Que a nadie se le olvide que el intento de cargarse la educación (no solo) pública siempre ha venido de los mismos. Los otros, simplemente -y no siempre-, apuntalan ese derrumbe.

Como todos sabéis en el día de ayer conocimos, de nuevo, el desplome de resultados de determinados partidos políticos. Sí, de los que se llaman socialistas y no lo son y de aquellos que, pretendiendo el cambio, lo único que han conseguido es cargarse a la izquierda de este país y cambiar hacia mejor sus vidas. Por cierto, a mí cada vez me la traen más al pairo las siglas. A mí me importan los hechos. Si uno va de feminista y defiende los vientres de alquiler, no es feminista. Es otra cosa. Pero bueno, allá cada cual poniéndose los nombres de lo que cree que es. O los nombres de lo que le gustaría ser. Es que estar a favor de la reducción de la ingesta de carne, marcándote un chuletón que no puede ni tan solo, por su tamaño, caber en la foto que vas a subir a Instagram, tiene mucho de hipocresía. El problema no es ser hipócrita. El problema es que hay gente que vota a hipócritas. Hablo del del chuletón, pero podría hablar de otros casos que, por desgracia, en la política más visible, conocemos a diario.

Nada, ya me he liado. Lo que quería deciros es que la LOMLOE está, incluso antes de aplicarse del todo, más muerta que viva. Da más sensación de ser un revival de la Ley de Calidad de Pilar del Castillo, que una ley con largo recorrido. La veo como un cercanías estropeado. Como aquel tren que intentaba subir a Teruel, siendo adelantado por la derecha a su paso por Caudiel por un ciclista jubilado. Creo que me explico bien. Y si no me entendéis, a estas alturas de la película, ya poco puedo hacer. Tampoco tengo intención de hacerlo. Estoy, como le digo siempre a uno de mis compañeros, muy mayor para ciertas cosas.

¿Por qué está muerta la LOMLOE? Pues porque el PSOE va a perder, con bastante probabilidad, las próximas elecciones a nivel nacional. No hace falta tener una bola de cristal para intuirlo. Donde ya tengo alguna duda es en si van a perder la Comunidad Valenciana o no. Yo intuyo que sí. Hace un año hubiera dicho que no pero, sinceramente, ahora estoy en un fify-fifty. Y si siguen pasando ciertas cosas, ya las dudas van a ir disipándose conforme se acerque la fecha. Por cierto, desaparecer la LOMLOE no hace que desaparezca lo más nocivo de la LOMLOE. Como he dicho antes, unos legislan para imponer ciertas cosas y otros para apuntalarlas. No hace falta ser muy inteligente para entenderlo. Simplemente toca revisar hemerotecas.

Solo tengo dos problemas. ¿Cómo se va a llamar la nueva ley? Yo soy partidario de denominarla LN (“La Nueva”) y valdría para cualquiera que vuelva a entrar después a mandar en este país. ¿La Nueva? Sí, La Nueva porque la que hicieron los que mandaban antes de nosotros fue La Vieja (LV). Yo es que lo veo. Y además podríamos, para ahorrar, hablar del año de su promulgación y de su derogación. Por ejemplo, LN-20232027 para hablar de la que vendrá en nada. Y la LOMLOE convirtiéndose como LV-20202023. Yo es que lo veo. Así, como las matrículas. Y si se tercia con la banderita de la Unión Europea para no herir susceptibilidades.

No se trata de un post humorístico. Mientras lo estaba escribiendo estaba rabiando por dentro. No porque me guste la LOMLOE. No porque me gusten más estos o los que vayan a entrar. No por temas ideológicos. Estaba rabiando porque, por desgracia, la educación al igual que el resto de cosas, parece que no le importen a nadie. Eso sí, al menos si mandan los otros, los que ahora están callados, aunque les impongan de nuevo los ámbitos (que, seguramente van a llamar de otra manera), saldrán a la calle porque no son los suyos los que lo han impuesto. Y esto me cabrea y entristece a partes iguales.

No quería hoy ser pesimista. Ya está el curso acabado. Ha ido todo muy bien. Tengo una salud de hierro, salvo la procesión que va por dentro, según mis últimas analíticas. Me ha encantado trabajar con determinados compañeros y alumnado. Incluso he llevado bien lo de trabajar con mi mujer. El problema es que viendo lo que importa a la actual administración educativa la educación, no puedo menos que despedirme del curso con alumnado (que no dejando de ir al centro) enviando a escaparrar a ciertos personajes relacionados con mi profesión (que, como intuís, pisan poco o nunca el aula). Y a esperar que lleguen los otros para seguir enviando a escaparrar al personal porque, mucho me temo que todo lo relacionado con la educación son medidas tomadas desde mucho más arriba. Ojalá esté equivocado.

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2 comments
  1. “Más arriba” no es ningún secreto ni conspiración misteriosa. Se llama Estrategia de Lisboa, es del año 2000 y está publicada en el DOCE.

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