En el día de ayer se conoció que, por lo visto, todo lo que se había hablado de consolidación de plazas para los docentes interinos hasta ese momento, quedaba en agua de borrajas. Bueno, falta ver el redactado definitivo de la normativa que regula ese acceso pero, en los últimos años ha cambiado tanto lo que se ha dicho que harían para reducir el porcentaje de interinos en docencia que, preguntando a los compañeros implicados, ni ellos saben cómo va a quedar finalmente el tema. Y sí, aunque no os lo creáis u os importe nada, afecta personalmente a la vida de muchos de vuestros compañeros.

Lo de ser docente, sea cual sea tu situación administrativa, es vivir permanentemente en una montaña rusa. Un día hacen que tu asignatura consista en usar determinadas herramientas pedagógicas para dar clase. Al día siguiente, te cambian las herramientas y te dicen que, lo que hace tan solo un par de años era maravilloso, ahora debe desterrarse del aula. Aparecen conceptos que tienen muy poco que ver con el aprendizaje y te encuentras, por no se sabe qué motivo, obligado a meterte en zarzales que sabes que no benefician ni al alumnado y, ya no digamos, a ti. No te benefician porque te hacen ir como una peonza. Es que tanto cambio no consolidado e ideológicamente interesado, tiene muy poco de lógica para nadie. El problema es que esa falta de lógica, a los que legislan, parece que les importe entre poco y nada.

Con la LOMLOE nos hemos despertado en mi especialidad con dos grandes cambios (bueno, uno en la Comunidad Valenciana, ya sucedía en algunos centros): el cambio en la denominación de las asignaturas que vamos a impartir, junto con el contenido curricular de las mismas y la posibilidad de, como docentes de Tecnología, poder llegar a dar hasta tercero de ESO, Biología, Geología, Física, Química y Matemáticas. No somos los únicos que nos hemos despertado así. En mi Comunidad ya hay docentes albaceteños, cuyo conocimiento del valenciano es nulo, que están dando, por ser especialistas de Lengua Castellana, Castellano, Geografía e Historia y Valenciano. Y estoy hablando de casos concretos.

Eso cuando no te cambian la plataforma para poner notas (me acuerdo de cuando cambiaron Winsec por Saga y, posteriormente por Esfera), los modelos de actas que se han de rellenar, los requisitos para poder usar ciertas cosas o, simplemente, la plataforma para hacer la web de tu centro. Un detalle, las webs de los centros educativos no se hacen solas. Si queréis entro en el pringue que supone, con cada vez más atribuciones, ser coordinador TIC de los centros educativos. Ya no digamos qué supone para el profesorado tener que pasar, en un período muy corto, de usar ciertas cosas en lugar de otras.

Tampoco puedes planificar tu vida siendo docente porque, al final, todo va a depender del dedazo de la administración. Si quieren que estés julio, de forma ilegal, trabajando, lo van a hacer (solo hace ver lo que ha hecho el Conseller catalán). Si quieren que como equipo directivo debas elegir a dedo a tus docentes, van y lo hacen (Decreto de Plantillas catalán). Si quieren que este curso haya jornada continua van a impulsar que se apruebe. Si manda alguien en la administración que quiere que sea todo jornada partida, pues todo jornada partida. Y los Claustros sin saber qué planificación hacer a medio plazo. A veces, visto lo visto en los últimos tiempos, ni a corto.

A ver, que todos hemos vivido el descontrol de los protocolos de la pandemia. Cada dos días con un nuevo documento, firmado por alguien que manda que, curiosamente, dice que se haga lo contrario de lo que se decía en el último. La planificación en educación, por mucho que exista una Dirección o Subdirección General en todas las administraciones educativas dedicada a ello, dista mucho de ser algo serio, coherente y bien planificado. Es que solo hace falta ver la cantidad de sillas y mesas que llegan a los centros educativos cuando nadie las ha pedido o, cuando solo se han pedido sillas. Entonces, ¿qué se hace con las mesas? Es que van en pack te dicen. Un detalle, estos materiales llegan a los centros educativos cuando les da la gana.

En mi Comunidad este curso se han fulminado los Equipos de Asesoramiento Psicopedagógico y han enviado a todos los orientadores que había ahí a los centros educativos. Han dado definitiva a profesorado de Secundaria en Primaria, aumentándoles su horario lectivo. Es que ha sido el proceso tan chusco que, sinceramente, lo único que dice es que ha estado planificado después del quinto carajillo. Bueno, y de la media docena de gintonics. No tiene otra explicación. Y los docentes que estaban en esos lugares, hasta pocos días antes, ni sabían donde tenían que ir, después de tantos desmentidos sobre el tema que hubo el curso pasado.

Para finalizar, tan solo un ejemplo de montaña rusa. Y en este caso, en clave personal. Más que nada porque, aparte de afectarme a mí y a muchos de mis compañeros, además de a más de un millar de alumnos, es algo que conozco bastante bien. En mi municipio se está haciendo un nuevo centro educativo de ESO y Bachillerato, para que pueda reducirse un poco la masificación actual. Hace seis meses se garantizó que estaría listo para septiembre del curso que viene. Ahora resulta que, con suerte, va a estar parte construido para pasadas vacaciones de Navidad. Nos dicen que no va a salir ninguna vacante en los centros que se convierten en centros integrados de FP para poder colocar a todos los definitivos. Salen las vacantes definitivas y en las adjudicaciones provisionales salen más de una docena de plazas. Así pues, habrá definitivos que, al tener que irse del centro actual (que se convierte en integrado de FP) perderán su plaza. Se tiene que ampliar de urgencia el IES antes de acabar de construirse porque no cabemos. En mi centro se prevé más de 2500 alumnos hasta que podamos irnos al nuevo porque habrá segundos de algunos ciclos de FP y se rumorea que se ofertarán nuevos ciclos. Se cambia la adscripción. Padres con varios hijos, posiblemente tendrán a sus hijos repartidos en varios centros educativos. Sale una adscripción para un centro educativo que todavía no tiene código. A ver qué nos dicen mañana porque cada noticia que cuentan a nuestro equipo directivo difiere de lo que les dicen la semana anterior. Ni familias saben nada, ni docentes sabemos nada, ni equipo directivo (el actual y el que se autopropone) sabe nada. Y vamos dos centros educativos al nuevo centro. Así pues, ni coordinación va a haber de ningún tipo porque, al empezar el nuevo curso, se va a diseñar los horarios para dos centros. Una historia de Berlanga de las que muchos docentes podrían contar cosas parecidas.

Ser docente es vivir en un pifostio permanente. Y a nadie le importa. Bueno, sí. A los docentes que nos tenemos que comer determinados mojones, de forma continua, porque la administración ni sabe, ni le interesa saber qué sucede en los centros educativos. Ni tampoco les importa un pijo sus trabajadores porque, al final desde su despacho solo tienen una visión de la cinta que, cada cierto tiempo van a cortar a determinados centros o de ponerse bien el flequillo para salir bien en la foto.

El sistema educativo funciona, no tan mal como podría intuirse viendo los despropósitos legislativos que le afectan, por los trabajadores (también por muchos que están en la zona más gris de la administración), alumnado y familias. Eso sí, salimos a susto diario. Y eso es un problema para mejorarlo.

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