¿Quieres bibliografía actualizada crítica con el modelo educativo basado en competencias? Aquí la tienes

Hace unos tres años publiqué en este blog un artículo analizando los escollos del modelo de la Educación Basada en Competencias (EBC) mediante la incorporación de bastante bibliografía científica (enlace). Como era de esperar, el ejército de predicadores, asesores de innovación de garrafón y tecnócratas del saber hacer sin saber saltaron a la yugular.

La crítica estrella de la parroquia pedagógica fue muy concreta ya que, como siempre les sucede cuando alguien les fundamenta algo, son incapaces de ir muy lejos en sus argumentaciones. La crítica estrella se refería a que mi análisis no aportaba bibliografía ni investigaciones actualizadas y que, en la actualidad, con la irrupción de las pantallas, el modelo educativo basado en competencias sí que tenía su razón de ser.

A ver. Que te pidan bibliografía sobre la eficacia de las competencias los mismos que defienden el aprender a aprender, la destrucción de los currículos y alaban las rúbricas de 40 ítems sin haber presentado jamás una bibliografía o investigación que no sea la de un amiguete tiene su guasa. Pero como a mí la ciencia y la investigación rigurosa sí me interesan (a diferencia de a quienes viven de vender cursos de formación sobre neolengua), aquí tenéis la bibliografía verificada y revisada que pedían.

Vamos a repasar lo que la evidencia de la psicología cognitiva, la neurociencia y la investigación educativa internacional dice realmente sobre su modelo estrella.

La gran falacia de la EBC es asumir que se pueden desarrollar competencias transversales o resolución de problemas sin una base sólida de conocimientos disciplinares memorizados y estructurados en la memoria a largo plazo.

En un trabajo seminal de la psicología cognitiva moderna, Kirschner, Sweller y Clark (2006) demostraron que la memoria de trabajo humana es extremadamente limitada. Si pretendes que un alumno resuelva un problema complejo por competencias mediante indagación o descubrimiento sin tener consolidados previamente los esquemas de conocimiento en su memoria a largo plazo, colapsas su arquitectura cognitiva. No hay pensamiento crítico ni resolución de problemas en el vacío.

No solo ellos. El neurocientífico cognitivo de la Universidad de Virginia, Daniel T. Willingam, en 2021 (aunque ya lo había comprobado anteriormente), demuestra que las habilidades de pensamiento (analizar, sintetizar, evaluar) están indefectiblemente ligadas al conocimiento previo del dominio. No existe la competencia de pensar críticamente de forma abstracta o transferible de forma mágica; se piensa críticamente sobre algo que se conoce a fondo.

Muchos han dicho que las competencias eran la vanguardia indispensable de la pedagogía. La realidad es que los países que actuaron como cobayas pioneras están recogiendo los escombros y dando marcha atrás hacia la instrucción guiada y los contenidos duros.

Es importante investigar y leer sobre el caso de Escocia y el Curriculum for Excellence (Priestley et al., 2015; OCDE, 2021). Escocia fue el laboratorio internacional de la EBC. Tras quince años primando las competencias transversales y la disolución de los contenidos, los propios informes oficiales de la OCDE y las evaluaciones independientes confirmaron un desplome histórico en las competencias básicas de comprensión lectora y matemáticas, forzando un debate nacional para devolver el peso a las disciplinas académicas tradicionales.

En Francia, el Consejo Científico de Educación Nacional, ha liderado la publicación de rigurosos informes sobre la ciencia de la lectura y el aprendizaje. La conclusión francesa es tajante. La automatización de la lectura, el cálculo y la instrucción explícita son los verdaderos predicadores del éxito académico, desmontando el dogma del descubrimiento autónomo (Dehaene, 2018).

Uno de los postulados fundamentales de la EBC es que el profesor debe ser un mero facilitador y que el alumno debe construir su competencia de forma autónoma. ¿Qué dice la investigación cuantitativa seria sobre este punto?

Pues tenemos el metaanálisis colosal de Stockard, Wood, Coughlin y Raslica (2018), que analiza medio siglo de investigación sobre el impacto de la Instrucción Directa. Las conclusiones son aplastantes. La enseñanza explícita y estructurada por parte del docente supera de forma masiva en eficacia académica a las metodologías basadas en el descubrimiento o la indagación no guiada, especialmente en el alumnado más vulnerable.

En la ingente base de datos de Hattie (que sintetiza miles de metaanálisis sobre el rendimiento escolar), las metodologías basadas en el descubrimiento autónomo sin instrucción previa muestran un tamaño del efecto ridículo en comparación con la instrucción explícita, la microenseñanza y el trabajo estructurado sobre la memoria operativa.

También, recordad, que nos están vendiendo la educación por competencias como un ejercicio de inclusión. El problema para los que lo venden es que la sociología de la educación demuestra exactamente lo contrario.

Te venden la educación por competencias como un ejercicio de inclusión. La sociología de la educación demuestra exactamente lo contrario.

El sociólogo de la educación del Institute of Education de Londres, Michael Young (2014) desmonta la trampa competencial. Al sustituir el conocimiento poderoso (el saber académico abstracto que permite comprender y transformar el mundo) por competencias cotidianas o saberes prácticos, se condena al hijo de la clase trabajadora. El niño de familia acomodada adquiere el capital cultural en su entorno familiar; el niño humilde solo tiene la escuela pública para acceder a ese conocimiento estructurado. Si la pública le da competencias emocionales y proyectos, lo desarmas para siempre.

La mayoría de quienes me habéis pedido bibliografía actualizada, salvo honrosas excepciones, no la queríais. Lo único que queríais era que, a falta de respuesta por mi parte, pudierais decir que no existe bibliografía actualizada. el problema es que hay bibliografía y siempre me he caracterizado, a diferencia de algunos, de intentar aportar datos y evidencias. En este caso, la psicología cognitiva, la neurociencia y los metaanálisis internacionales coinciden punto por punto con lo que los docentes llevan años diciendo a pie de aula. Que no hay competencia sin contenido. Que no hay pensamiento crítico sin memoria a largo plazo. Que no hay mayor estafa social que regalar el aprobado a cambio de un trabajo «competencial» en Canva.

Aquí tenéis la bibliografía con sus enlaces correspondientes. Podéis empezar a leerla. Y a los políticos que gestionáis la educación, por favor, leed o buscad a alguien que sepa un poco antes de redactar el próximo plan educativo con los mismos y cayendo en los mismos errores.

Bibliografía

  • Dehaene, S. (2018). Apprendre! Les talents du cerveau, le pouvoir des structures et de l’école. Éditions Odile Jacob.

  • Hattie, J. (2023). Visible Learning: The Sequel. A Synthesis of Over 2,100 Meta-Analyses Relating to Achievement. Routledge.

  • Kirschner, P. A., Sweller, J., & Clark, R. E. (2006). Why minimal guidance during instruction does not work: An analysis of the failure of constructivist, discovery, problem-based, experiential, and inquiry-based teaching. Educational Psychologist, 41(2), 75–86. https://doi.org/10.1207/s15326985ep4102_1

  • OECD. (2021). Scotland’s Curriculum for Excellence: Into the Future. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/bf624417-en

  • Priestley, M., Biesta, G., & Robinson, S. (2015). Teacher Agency: An Ecological Approach. Bloomsbury Publishing. https://www.research.ed.ac.uk/en/publications/teacher-agency-an-ecological-approach/

  • Stockard, J., Wood, T. W., Coughlin, C., & Raslica, C. (2018). The effectiveness of Direct Instruction curricula: A meta-analysis of a half century of research. Review of Educational Research, 88(4), 479–507. https://journals.sagepub.com/doi/10.3102/0034654317751919

  • Willingham, D. T. (2021). Why Don’t Students Like School?: A Cognitive Scientist Answers Questions About How the Mind Works and What It Means for the Classroom (2nd ed.). Jossey-Bass.

  • Young, M., & Lambert, D. (2014). Knowledge and the Future School: Curriculum and Social Justice. Bloomsbury Publishing.

Un corolario final. Si queréis buscar algún error en mi lectura de los textos anteriores, podéis hacerlo. El problema es que, por desgracia, aunque a algunos os guste manipular lo que se dice para que se ajuste a vuestra visión educativa, creo que es más importante buscar la verdad. Una verdad que nos puede gustar más o menos pero que, no solo en educación, nos va a permitir mejorar como sociedad.

Me podéis encontrar en X (enlace) o en Facebook (enlace). También me podéis encontrar por Telegram (enlace) o por el canal de WhatsApp (enlace). ¿Por qué os cuento dónde me podéis encontrar? Para hacerme un influencer de esos que invitan a todos los restaurantes, claro está. O, a lo mejor, es simplemente, para que tengáis más a mano por dónde meteros conmigo y no tengáis que buscar mucho.

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