¿Es más difícil dar clase en un aula hoy en día que hace 30 años?

Hay preguntas que tienen su miga y, al alejarme de la inmediatez y la falta de espacio que me permiten las redes sociales, me permito, con permiso del autor de la misma, dar mi respuesta en este blog. Y se trata, por cierto, de una pregunta muy interesante cuyas respuestas, quizás, nos permitan comprender ciertas cosas.

Fuente: https://twitter.com/CristianBilba12/status/1755328056598712562

Antes de empezar voy a comentaros que ya sé que se trata de una pregunta “trampa”. No por parte del autor de la misma. Más bien por las connotaciones muy subjetivas que va a tener cualquier respuesta y la falta, salvo experiencias personales de algunos, con recuerdos imprecisos, acerca de lo que hacíamos, en mi caso, hace veinticinco años (que es cuando empecé en todo esto).

Empecé a trabajar en una sustitución en un pueblo de montaña. Poco más de veintidós años, totalmente inexperimentado, con un tipazo que hacía reír, todavía más, a aquellas personas que me miraban y con total desconocimiento de “lo que debía de impartir”. Esto de dar una asignatura que jamás había dado (Tecnología) y tener que enfrentarme a un taller con herramientas, siendo alérgico a todo lo que significara bricolaje hasta ese momento, hace que mi experiencia pueda ser de las que menos aporten a la respuesta.

Bueno, mentira. Aporta mucho a la respuesta porque voy a negarme a responder porque no se puede responder. Tengo claro que hay indicadores, especialmente a nivel de pruebas externas, que nos dicen que nuestro alumnado tiene menos conocimientos. También tenemos otros indicadores que nos indican que el abandono escolar se ha reducido. Y, a nivel de disciplina, sinceramente va a depender mucho del carácter y experiencia del docente y, especialmente, del tipo de centro, del grupo que te toque y de la etapa educativa que impartas. Si te toca un centro chungo, por desgracia y por intenciones de cambiar el mundo que tengas, lo vas a pasar mal. Quizás no tan mal como en la época de la heroína si se hubiera escolarizado, tal y como está sucediendo ahora, a todo el alumnado en edad de escolarización.

Algo que sí que tengo claro es que hay más elementos distractores en el aula que hace treinta años (entre ellos el teléfono móvil) y que, por desgracia, la sociedad también ha ido cambiando (no en todo a mejor). Así que, quizás hay elementos externos que podrían hacerme decantar por una respuesta afirmativa. Una respuesta a la que añadiría el incremento de violencia y casos de bullying que afectan más al alumnado que a los propios docentes aunque, en el caso de estos últimos, estemos cada vez más cuestionados por los medios.

Sinceramente, tengo mis dudas acerca de si es más difícil dar clase ahora que cuando empecé. Si en lugar de 30 años cogiéramos un rango temporal algo más amplio, que permitiera hablar de mi experiencia personal estudiando en los años 80 y principios de los 90, quizás podría articular una respuesta más coherente de un superviviente del sistema. Pero, repito, por desgracia es una pregunta muy difícil de responder.

Lo que sí que voy a afirmar y estoy convencido de no equivocarme es que, a nivel profesional, hemos empeorado en cuanto a condiciones laborales en los últimos treinta años. Y que, por desgracia, nos hemos visto inmersos en una vorágine de leyes sin sentido y burocracia, cada vez mayor y sin demasiado sentido. Además, también me permito afirmar, sin ningún tipo de duda, que nuestro alumnado aprende menos.

Quizás no es la respuesta que esperabais al leer el título del artículo pero, salvo que cada vez hay más gente que hace negocio con la educación, más personajes, de dudosa catadura moral que pontifican acerca de métodos mágicos o un desprecio absoluto, a nivel contextual, de todo lo que implique cultura e intelectualidad, no creo que sea más difícil dar clase ahora que hace 30 años. Quizás lo que sucede es que ahora aguantamos más antes de enviar a ese alumnado disruptivo a escaparrar. Pero bueno, es mi opinión, totalmente sesgada en este caso y nada extrapolable.

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2 comentarios

  1. Respondiendo a la pregunta del título: SÍ, sin duda, es más difícil ahora. La memoria puede ser engañosa, cierto. Pero más de uno estuvimos allí, en BUP y COU, y me precio de tener buena memoria, y criterio ecuánime, como para decir que (insertar sapos y culebras aquí; que hoy llevo un dia “regulinchis”…)

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