La guerra educativa solo existe en las redes sociales
No sé ni la hora que es. Odio el cambio de hora y, he de reconocer que, al menos a mí, me gusta el horario que acabamos de dejar. Prefiero entrar a trabajar de noche que no tener ni un mísero rayo de luz por la tarde. Soy, ya veis, bastante raro. Bueno, creo que…
