El CEIP LAGOM, un nuevo centro educativo gestionado por IKEA, se inaugurará en Sagunto el curso que viene
Después del éxito rotundo, a lo largo de estos primeros meses de funcionamiento, del primer instituto gestionado por IKEA en Teruel (enlace), la multinacional sueca ha decidido ir un paso más allá y abrirá un nuevo centro educativo experimental el curso que viene. Esta vez en formato CEIP, porque si vas a generar trauma pedagógico, mejor hacerlo desde Infantil.
Bienvenidos al CEIP LAGOM, un colegio donde todo será «ni mucho ni poco», excepto el número de tornillos que sobran al final del día.
En Educación Infantil no se trabajará por rincones, sino por zonas de montaje. El alumnado de 3 años aprenderá a identificar formas geométricas clasificando piezas de madera que jamás volverán a encajar en nada reconocible. A los 4 ya sabrán algo fundamental para la vida… las instrucciones están, pero no ayudan.
La asamblea se hará sentados en el suelo porque las alfombras vendrán enrolladas y nadie encontrará la pieza que las fija. Se aprovechará para trabajar la educación emocional haciendo preguntas como «¿cómo te sientes cuando la mesa cojea?» y encontrando respuestas parecidas a la de «como papá».
En Primaria desaparecerán las asignaturas. Se trabajará por colecciones. Un trimestre tocará la colección BJÖRKSNÄS, que integrará matemáticas (contar piezas), lengua (leer nombres imposibles) y ciencias naturales (descubrir de qué árbol procede algo que claramente es serrín).
La biblioteca será una experiencia inmersiva. Los libros estarán perfectamente colocados en estanterías que nadie se atreverá a tocar por miedo a que colapse todo el edificio. Fomenta el respeto, el silencio y el terror estructural.
El aprendizaje será100% activo. Si no estás montando algo, estarás buscando la pieza que alguien ha montado mal en otro grupo. Se fomentará el trabajo cooperativo, sobre todo cuando cinco personas intentarán decidir si ese tablón va hacia arriba o hacia «lo que diga el manual».
El error no se penalizará. Se convertirá directamente en mobiliario definitivo del aula. Las mesas torcidas no serán un fallo, serán una oportunidad didáctica.
Las rúbricas no se entregarán en papel. Se proyectarán sobre una pared que aún no se haya terminado de montar. El alumnado sabrá que ha superado el trimestre si se reúnen las siguientes tres condiciones:
- El mueble no se desploma.
- No ha llorado más de dos veces.
- Ha dicho al menos una vez «esto no estaba en el dibujo».
Las familias recibirán informes trimestrales con frases como:
- «Progresa adecuadamente en el ajuste de bisagras».
- «Muestra iniciativa, aunque aprieta demasiado los tornillos».
- «Gran evolución en aceptar que siempre sobra una pieza».
El equipo directivo, seleccionado entre los influencers que tienen un canal de TikTok de bricolaje, creerán firmemente en las estructuras planas. Tan planas que el despacho del director será literalmente una mesa sin patas. El liderazgo será compartido, principalmente porque nadie habrá conseguido montar la silla del despacho y todos acabarán de pie.
Las reuniones de coordinación se harán en silencio, mirando un plano gigante del centro, intentando entender por qué el aula de música ha acabado siendo un zapatero.
Al terminar Primaria, el alumnado no solo sabrá leer, escribir y calcular… sabrá vivir. Sabrá que nada es perfecto, que el catálogo miente y que, pase lo que pase, siempre habrá alguien diciendo «esto seguro que iba así». Y, cómo no, estarán preparados para cualquier adversidad vital porque, si sobreviven todos los años de Infantil y Primaria en un colegio donde el pupitre se monta cada lunes… lo demás es decoración.
Lo sé. Insisto mucho en IKEA en estos dos últimos artículos pero tiene su justificación… y no es que patrocinen mi cambio de mobiliario doméstico. Resulta que la semana pasada tuve un sueño, del que me levanté muy sudado, en el que no conseguía salir de un IKEA. No sabéis el mal cuerpo que me dejó. Tanto que me he querido resarcir un poco en estas cosas que he ido escribiendo. Os prometó que no habrá trilogía. Bueno, no os prometo nada.
Podéis descargaros mi último libro en formato digital, TORREZNO 3PO: un alien en educación, desde aquí.
Me podéis encontrar en X (enlace) o en Facebook (enlace). También me podéis encontrar por Telegram (enlace) o por el canal de WhatsApp (enlace). ¿Por qué os cuento dónde me podéis encontrar? Para hacerme un influencer de esos que invitan a todos los restaurantes, claro está. O, a lo mejor, es simplemente, para que tengáis más a mano por dónde meteros conmigo y no tengáis que buscar mucho.
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