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Un alien en la Facultad de Pedagogía XXVIII: rebelión nominal en la nube educativa

Todo comenzó con una propuesta inocente…

-¿Podemos cambiar el nombre del grupo de la clase en la plataforma digital?
-¿Por qué? -preguntó la tutora.
-Porque “6ºB 2024-2025” suena a archivo de Excel abandonado.

TORREZNO 3PO fue asignado como observador neutral.

Le explicaron que el cambio era simbólico, que buscaba cohesión y que, en teoría, fomentaba la identidad de grupo.

-Ah, como los equipos de exploración intergaláctica.
-Exacto. Pero con niños que no se aclaran ni para elegir sabor de yogur.

Se abrió una votación.

Primera propuesta oficial:

“Los Halcones del Saber”

Aprobada por el 17% de la clase, todos fans de Marvel y PowerPoint.

Otras candidaturas:

  • Los Calculadores Rápidos
  • Las Serpientes Silenciosas
  • 6ºB sin Drama, porfa
  • Los que casi aprueban todo
  • Kevin y su Pandilla (presentada por Kevin, no respaldada por nadie)

El profesor de Matemáticas propuso “Ágora Numérica”.

Recibió 0 votos.

La situación escaló cuando alguien sugirió “Los Mapaches de la Victoria”.

El nombre gustó.

Mucho.

Demasiado.

-¿Por qué mapaches? -preguntó la jefa de estudios.
-Porque son caóticos, adorables y roban cosas.
-Ajá.

Ganaron por mayoría absoluta.

El grupo fue renombrado.

Y entonces todo se desató.

Una familia escribió al centro:

-No entendemos cómo se permite que el aula donde estudia nuestra hija se llame “Mapaches de la Victoria”. ¿Qué valores transmite eso?

Otra familia respondió con un sticker de mapache bailando.

La inspectora del centro fue avisada.

El grupo tuvo que volver a llamarse “6ºB”.

Pero en el chat del aula ya todo el mundo usaba “#Mapaches” como firma digital.

-¿No podemos dejarlo como está? -preguntó la tutora.
-Es poco serio -respondió la dirección.
-¿Más que la situación real del sistema?

Silencio administrativo.

TORREZNO 3PO, al final de la semana, propuso una mediación:

-Llamadlo “6ºB – Unidad Mapache”.

Fue aprobado por consenso.

Y por el algoritmo del sistema, que no entendió nada, pero lo aceptó.

Ya en su nave, TORREZNO 3PO escribió: “La necesidad de cambiar el nombre de un grupo escolar no es una frivolidad. Es un grito. Una forma de decir… queremos que esto nos represente. Lo que los adultos ven como juego, los niños lo usan como lenguaje. Recomiendo no subestimar las etiquetas. En ellas a veces va todo.”

Y cerró con una frase que leyó en la pizarra al día siguiente, escrita con rotulador verde: “Aquí estudiamos. Pero también somos mapaches. Y no pasa nada.”

Podéis encontrar todos los capítulos de TORREZNO 3PO en la siguiente página. Espero que lo estéis disfrutando. Gracias por acompañarme en sus aventuras.

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