Por fin ha llegado. Por fin, después de un largo período de reuniones voluptuosas, de arduas sesiones de debate interminables con gurús hacedores de vídeos y finalistas a premios muy jugosos, amén de expertos en mercadotecnia educativa, el Ministerio de Educación ha sacado su Plan Maestro. Han tardado pero, como todos sabemos, lo bueno se hace esperar. Además, en este caso, era mucho lo que nos jugábamos en este país. Nos estábamos jugando nada más y nada menos que su futuro porque, como todos sabéis, su presente está entre chungo y muy chungo. Vamos a ver qué magnas medidas va a implantar nuestro flamante Ministerio que, como todos sabéis, ha estado siempre al pie del cañón desde el confinamiento y antes de que cualquier ser humano pusiera un pie en La Manga del Mar Menor.

Sus medidas, más allá de esos rebuznos que, cierta parte de la comunidad educativa (entre ellos docentes) que, sin ningún tipo de conocimiento de la educación se atreven a proponer: reducción de ratios, mejora de infraestructuras, planes de formación masivos para docentes y capacitación digital, etc., tienen mucha más enjundia y van a ser recibidas con aplausos por cualquiera que tenga dos dedos de frente. Las críticas a la gestión de la pandemia solo las hacen cazurros en diferentes grados de degradación intelectual. Es que, sinceramente, no se explica de otra manera. Más aún cuando todas las medidas que se están tomando están mejorando la calidad de vida de todos los ciudadanos.

Sin más vamos a centrarnos en la educación (que, a la postre, es lo que me interesa en este post)…

La primera medida que van a tomar va a ser la eliminación del requisito del Máster del Profesorado para poder dar clase en Secundaria.

Fuente: Twitter

Es lógica la medida porque todos sabemos que es mejor cargarse algo que no funciona y que, como dice la inmensa mayoría de alumnado que lo ha cursado (salvo alguno que, por lo visto, consiguió ligar cuando era presencial), es un simple impuesto revolucionario que se paga para poder dar clase y que ha servido, a muchas Universidades, para conseguir unos cuantos euros extra. Además, incluso que en algunas Universidades se hubiera mejorado con los años o, simplemente proceder a un rediseño en profundidad del mismo, siempre es mejor dejar a los futuros docentes sin formación inicial de calidad. Es que ya se sabe que rediseñar algo requiere esfuerzo. Siempre es mucho mejor cortar por lo sano. A ver, a efectos prácticos, con esta medida la calidad educativa que va a recibir el alumnado no se va a resentir. Otro tema es que sea una mejora o algo positivo para la educación.

La siguiente medida será la de reducir contenidos al mínimo imprescindible con la finalidad de que el alumnado pueda recuperar aprendizajes previos.

Fuente: Twitter

Todo el mundo, a estas alturas de la película debería saber que, si se aprenden menos cosas, la calidad educativa aumenta. En caso de creerse uno que, a más conocimiento y aprendizajes, mejor el nivel educativo de un país, se equivoca. Lo dicen todos los gurús. Y ellos no pueden estar equivocados. Ni tampoco el Ministerio de Educación que además cuenta con los comités más importantes. Más importantes incluso que el comité fantasma de científicos que asesoran al gobierno en la pandemia. Un alumno, como todos los que dan clase y sus familias saben, aprende más cuanto menos conocimientos se le dan. Es que es de cajón.

Sigue la medida, que tiene afección sobre la siempre maltratada Formación Profesional y su alumnado, de reducir al mínimo las horas de práctica en empresa.

Fuente: Twitter

Algo totalmente lógico porque lo más importante para un alumno que haya decidido cursar FP es tener menos horas de prácticas en empresa ya que, como todos sabemos, el contexto laboral ha de estar lo más alejado posible de ellos. Para qué preocuparse de que hagan práctica en empresa si pueden, en esos zulos que tienen como talleres en los centros educativos, hacer prácticas con equipamiento de hace varias décadas. Lo de las prácticas en empresas reales sobra. No sé el porqué no han eliminado en bloque ese número de horas de prácticas en empresa. Demasiadas dejan.

Y, finalmente, otra grandísima medida: la reducción del nivel de las pruebas de Selectividad.

Fuente: Twitter

En lugar de reconfigurar las pruebas de Selectividad, adaptándolas a la realidad y mejorar, de paso, el acceso a la Universidad de forma coordinada con sus rectores, la idea del Plan Maestro, es adaptar esas pruebas y facilitar la superación de las mismas. Así, tal y como ha sucedido este año, muchos alumnos se han quedado sin plaza en su primera opción porque las notas de acceso a las carreras se han disparado. Es que lo de revisar los numerus clausus y adaptar la oferta universitaria seguramente no sea la mejor opción.

Han tardado, pero veis como tenían Plan Maestro para este curso. Es que os quejáis por todo.

(Visited 289 times, 1 visits today)

Etiquetado en:

,

Acerca del Autor

Jordi Martí

Simplemente soy alguien al que le gusta escribir. Y que disfruta haciéndolo.

Ver Artículos