Educative Innovéision (10 años después)
En 2017 publiqué Educative Innovéision. En aquel entonces, el libro nació como un «refrito un poco gamberrete» de lo que veía en las aulas y escribía en XarxaTIC. Estábamos en plena efervescencia de las pizarras digitales que acababan sirviendo para proyectar PDFs y de los gurús que prometían que, si los alumnos trabajaban por proyectos, aprenderían física cuántica casi por ciencia infusa.
Lo llamé Innovéision (así, con esa fonética de mercadillo) porque ya entonces olía a marketing barato. Bueno, y también porque hubo alguien que acuñó ese concepto en las redes sociales, especialmente en Twitter (todavía se decía así) para criticar determinadas apuestas, especialmente tecnológicas y metodológicas, basadas en la nada.
Hoy, una década más tarde, miro a mi alrededor y el panorama es, si cabe, más esperpéntico. Hemos pasado de las tablets milagrosas y metodologías sin fisuras a la Inteligencia Artificial que «va a revolucionar el aprendizaje» (otra vez). Tenemos leyes educativas que se solapan como capas de una cebolla que solo hace llorar al docente, y una burocracia que nos obliga a rellenar más papeles que los que corregimos.
He vuelto a leer ese libro original. He sobrevivido a la experiencia, pero me ha dejado un sabor agridulce. Gran parte de lo que escribí sigue siendo dolorosamente actual. Pero el mundo ha cambiado, yo he cambiado y tú, que estás al otro lado, probablemente estés mucho más quemado. Bueno, no lo sé porque yo a estas alturas de la película y después de ver unos pocos años la educación desde la zona más gris con gobiernos diferentes, tengo un punto muy alto de torrefacción.
No quiero hacer una segunda edición convencional. No quiero encerrarme meses a escribir un PDF que nazca muerto en una estantería digital. Educative Innovéision (10 años después) es un experimento de escritura en abierto.
Cada semana, publicaré en mi Substack (enlace) un capítulo nuevo. Voy a coger el material original, lo voy a pasar por el filtro de estos últimos diez años y lo voy a triturar con lo que estamos viviendo hoy: la fatiga digital, el engaño de las metodologías cool y la realidad de un sistema diseñado por gente que no ha pisado un aula en su puñetera vida. Y añadiendo algún capítulo relacionado con ese tramoyismo que está suponiendo la inteligencia artificial, además de la necesidad de ciscarme en muchas cosas de una forma mucho más clara y transparente de lo que lo hice cuando todavía no era tan «viejo».
Este libro se va a escribir contigo. Lo tengo muy claro. Los capítulos van a ser abiertos y, antes del redactado definitivo, se van a mejorar gracias a los comentarios que espero que todos los suscriptores hagáis. No será un libro colaborativo al uso, pero sí que será un libro en el cual todos podáis dar vuestra pincelada y mejorarlo antes de proceder a su redactado final.
Todo el contenido digital, mientras se vaya elaborando el libro, será gratuito. La crítica no debe tener muros de pago; el humo ya nos sale bastante caro. Eso sí, si crees que este trabajo merece la pena, puedes suscribirte como «mecenas». Ese dinero no es para comprarme un yate, es para financiar la futura edición física y, sobre todo, para que yo pueda seguir diciendo lo que me dé la gana sin deberle favores a ninguna editorial ni a ninguna marca de tablets. Bueno, esto último tampoco es cierto, porque no debo ni deberé favores con independencia de tener mecenas o no, pero me haría ilusión que vuestro nombre apareciera en la versión final. No es obligatorio. Podéis ser mecenas en la sombra. Eso sí, antes de proceder a la redacción definitiva os enviaré un mail por si os apetece aparecer en los créditos del libro o no.
Empezamos. Sin filtros, sin purpurina y con el mismo espíritu gamberro de hace diez años, pero con unas cuantas cicatrices más y algún kilo de más (el sedentarismo de la mala vida, ya sabéis).
¿Te apuntas al lío?
Os recuerdo que podéis marcar «sin compromiso» en vuestra suscripción y vais a poder comentar igualmente todos los capítulos, proponiendo mejoras y recibiendo un correo cada nuevo capítulo que se vaya publicando (que espero sea, como mínimo, con periodicidad semanal). Nos vemos…
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