Y la decencia, ¿para cuándo?
Sí, tú. Te estoy interpelando a ti. Al que estás, sin ningún tipo de preparación, formando a docentes en cosas que desconoces más allá de, con suerte, haberte leído un libro del gurú de turno o, simplemente, haber hecho un cursillo rápido de veinte horas online. Tu falta de ética es flagrante. Y ya podemos…
