Queridos Reyes Magos, sé que llego muy tarde pero…

Queridos Reyes Magos,

Este año no os escribo para pediros cosas, sino para ver si podéis retirar algunas. Hay demasiadas opiniones, demasiadas certezas y muy poco espacio para pensar sin que alguien lo interprete como una postura definitiva.

Si podéis, traed criterio, ese bien escaso que no se aprende en talleres, no se acredita y suele aparecer justo después de escuchar más de lo que se habla.

Un mundo razonable sería uno donde pensar no obligue a justificarse, dudar no se confunda con debilidad moral y cambiar de opinión no requiera una narrativa pública ni un proceso de expiación colectiva. Un mundo donde tener razón no implique, automáticamente, la necesidad de educar a los demás.

No faltan ideas. Falta capacidad para sostenerlas sin convertirlas en identidad.

No sobra información. Sobran personas convencidas de que repetir algo lo vuelve cierto.

No hay crisis de valores. Hay inflación de consignas que nadie se ha parado a revisar con calma.

Este año he aprendido varias cosas útiles:

  • Que no todo merece una respuesta, y casi nada merece un hilo en las redes sociales.
  • Que no toda causa necesita más visibilidad; algunas necesitan menos ruido.
  • Que no todo el que explica sabe, y no todo el que acompaña llega a ningún sitio.
  • Y que sentirse bien con una idea no garantiza haberla entendido.

Si podéis hacer que en 2026 pensemos un poco más despacio, discutamos sin manual de instrucciones y confundamos menos el consenso con la verdad, con eso ya sería bastante magia.

Y si además conseguís que el humor vuelva a ser incómodo, el aprendizaje vuelva a ser exigente sin pedir perdón y la inclusión deje de parecer una sala VIP moral, prometo no pediros nada el año que viene.

Si no, no pasa nada. Siempre quedará ese gesto casi subversivo de pensar en silencio, no compartirlo todo y no convertir cada idea en una bandera.

Con afecto sobrio y escepticismo funcional de alguien que no quiere ganar debates… y que se conforma solo con no perder la cabeza.

Me podéis encontrar en X (enlace) o en Facebook (enlace). También me podéis encontrar por Telegram (enlace) o por el canal de WhatsApp (enlace). ¿Por qué os cuento dónde me podéis encontrar? Para hacerme un influencer de esos que invitan a todos los restaurantes, claro está. O, a lo mejor, es simplemente, para que tengáis más a mano por dónde meteros conmigo y no tengáis que buscar mucho.

¿Te ha gustado el artículo? Apoya mi trabajo invitándome a un café.

Support me on Ko-fi

Descubre más desde XarxaTIC

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *