Prohibir móviles y tablets en Infantil no es postureo… ¡es proteger al alumnado!
Cada vez que alguien propone prohibir móviles, tablets y ordenadores en las primeras etapas del aprendizaje, aparecen los mismos iluminados con su discurso de siempre…
“Los niños tienen que aprender a vivir en el mundo digital.”
“Si les quitamos las pantallas, los atrasamos.”
“La escuela tiene que adaptarse a la sociedad, no al revés.”
Muy bien. Ahora, respira. Y lee los datos. Porque no es una cuestión de opiniones, ni de tendencias, ni de número de seguidores en las redes sociales. Es ciencia. Y la ciencia es clara… los dispositivos en edades tempranas perjudican el desarrollo cognitivo, la atención, el lenguaje y hasta la salud mental.
Así que sí, prohibirlos no es postureo. Es proteger cerebros. Es proteger al alumnado.
Y, aunque no les sirva a los de siempre y estén cuestionando las decisiones acerca de la prohibición de los móviles y, últimamente la de dispositivos tecnológicos individuales en Infantil y en los primeros cursos de Primaria, voy a poner esa bibliografía que siempre obvian. La obvian y se inventan otra que se basa en algo que ha dicho alguien que ha hecho una encuesta entre cuatro centros educativos amigos. Algo que, por mucho que lo quieran clasificar como evidencia científica, es de todo menos científico y serio.
Así pues, dejadme que empiece. He leído un poco sobre el tema y algo sé. Además, en caso de que mis conocimientos de inglés no fueran suficientes, he traducido (no con el traductor de Google) todos los artículos que os menciono en la bibliografía (no he incluído todos los que he leído) para no haberme dejado ningún matiz. Y no, no lo he hecho hoy. Llevo tiempo leyendo sobre estas cosas porque, como profesional al que le «flipa» la tecnología, creo que debo ser serio cuando hablo del uso de la tecnología en las aulas.
El desarrollo cerebral temprano se basa en la interacción humana, no en estímulos digitales. Un metaanálisis publicado en JAMA Pediatrics (Madigan et al., 2019) lo deja claro. A mayor tiempo de pantalla antes de los 5 años, peores resultados en pruebas de lenguaje y desarrollo cognitivo.
“El cerebro de un niño pequeño se moldea a través de experiencias compartidas con adultos, no con tablets” (American Academy of Pediatrics, 2020).
El problema no es la tecnología. Es la edad. Antes de los 6 años, el aprendizaje necesita abrazos, conversaciones, juego libre, exploración… y no tutoriales en YouTube. Ni manosear una tablet.
¿No os sirve? Sigo…
Un estudio de The Lancet Child & Adolescent Health (Walsh et al., 2018) encontró algo brutal… los niños de 2 a 5 años que pasan más de una hora diaria frente a una pantalla muestran peores niveles de memoria, lenguaje y razonamiento.
¿Más datos? En la investigación de Christakis et al. (2018), los niños con alta exposición temprana a tablets y móviles presentaban retrasos de hasta 8 meses en la adquisición del lenguaje respecto a quienes las usaban poco o nada.
Pero oye, sigamos dándoles apps “educativas” para que aprendan a “programar” con tres años. Total, ¿qué podría salir mal?
Lo sé. Seguro que no es suficiente. Para algunos nunca es suficiente.
Por cierto, también tenemos evidencias de que el uso de móviles en clase implican peores notas y una peor atención del alumnado. E, insisto, por desgracia la evidencia aplasta los discursos de algunos.
El estudio de Beland & Murphy (2016), en más de 90 colegios del Reino Unido, fue claro: el rendimiento académico mejora significativamente cuando se prohíben los móviles en clase. Ya, 90 colegios no son nada. Mucho mejor lo que dice ese tipo que vende una app para aprender matemáticas que consiste en realizar sumas en una tablet.
Pero es que lo anterior lo confirma el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE, 2023). Dice que los centros que limitan el uso de dispositivos electrónicos en Primaria obtienen mejores resultados en comprensión lectora y matemáticas.
Pero claro… la culpa es del libro de texto. No del móvil con (o sin) TikTok encendido en segundo plano.
Prohibir estos dispositivos está mejorando el aprendizaje en determinados países. No es una hipótesis. Es un hecho.
El informe de la OCDE sobre digitalización educativa (2022) revela que los países que retrasan la introducción de móviles y tablets en la escuela primaria obtienen mejores resultados globales en PISA.
Bélgica, Francia, Países Bajos… todos han implementado restricciones. En España, cada vez más comunidades autónomas lo hacen. Y las notas suben. Causalidad, no casualidad. Seguro que es que PISA no sirve en esto y sí en otras cosas. Es que ya cansa esto de dar por buenos determinados informes si solo dicen lo que uno quiere oír.
Pero da igual, ¿os da igual el aprendizaje porque queréis que el alumnado sea feliz y competente en lo que a vosotros os apetezca? Vale. Os lo compro. Eso sí, hay una cosa con la que no voy a jugar… y es con la salud mental.
Un estudio de Twenge & Campbell (2018), con datos de más de 50.000 adolescentes, encontró que quienes pasan más de cuatro horas diarias frente a una pantalla tienen el doble de riesgo de sufrir ansiedad y depresión.
Además, la American Academy of Pediatrics advierte que la exposición temprana a dispositivos afecta la regulación emocional, aumenta la impulsividad y puede generar problemas de sueño.
Pero tranquilos… la app promete que “mejora la autoestima” si les das likes. Cero problemas.
Mientras algunos insisten en llenar Infantil de apps y pizarras digitales, la evidencia científica defiende otra cosa. El juego libre es la actividad que más potencia la creatividad, la atención, la memoria y las habilidades sociales (Gray, 2013).
El juego real, con otros niños, sin mediadores digitales, no es opcional. Es esencial.
Y cada minuto que robamos a la exploración, lo hipotecamos frente a la pantalla.
No es prohibir por prohibir. No es una cruzada anti-tecnología. Es poner las pantallas en su sitio:
- En Infantil, fuera del aula.
- En Primaria, limitadas.
- En Secundaria, con control y sentido.
La tecnología suma cuando suma. Resta cuando roba desarrollo. Y ahora mismo, en edades tempranas, está restando. Mucho.
Si después de todo esto todavía piensas que prohibir móviles, tablets y ordenadores en Infantil es “ir contra el progreso”, hazte un favor… lee la bibliografía. Busca evidencias más allá de lo que diga yo en este blog o algún personaje a los que entrevistan diciendo que la culpa «es de que los docentes no sabemos formar en su uso». El problema es que…
- No lo dicen las redes sociales
- No lo digo yo.
- Lo dice la ciencia.
Prohibir pantallas en Infantil no es retroceder. Es proteger al alumnado.
Bibliografía
- Madigan, S. et al. (2019). Association Between Screen Time and Children’s Development. JAMA Pediatrics.
- Walsh, J. J. et al. (2018). Associations between movement behaviours and cognition. The Lancet Child & Adolescent Health.
- American Academy of Pediatrics (2020). Media and Young Minds.
- Beland, L.-P., & Murphy, R. (2016). Ill Communication: Technology, Distraction & Student Performance. LSE.
- Twenge, J. M., & Campbell, W. K. (2018). Screen Time and Psychological Well-being. Preventive Medicine Reports.
- OCDE (2022). Students, Computers and Learning.
Quería escribir sobre TORREZNO 3PO pero, por desgracia, he visto que los medios siguen dando voz a estos defensores de las pantallas a cualquier precio. Y aunque esto sea un blog muy pequeño (o no tanto), quiero hablar de evidencias y, dentro de mis posibilidades, defender a ese alumnado que, en ocasiones, está siendo sometido a determinados experimentos. Por suerte, como he dicho siempre, hay fantásticos docentes en las aulas que, en su inmensa mayoría, no caen en este tipo de discursos.
Finalmente un detalle… espero que hayáis tenido una buena entrada de curso porque hoy empieza «lo serio» y «lo importante».
Podéis descargaros mi último libro en formato digital, TORREZNO 3PO: un alien en educación, desde aquí.
Me podéis encontrar en X (enlace) o en Facebook (enlace). También me podéis encontrar por Telegram (enlace) o por el canal de WhatsApp (enlace). ¿Por qué os cuento dónde me podéis encontrar? Para hacerme un influencer de esos que invitan a todos los restaurantes, claro está. O, a lo mejor, es simplemente, para que tengáis más a mano por dónde meteros conmigo y no tengáis que buscar mucho.
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estudié la oposicion con dos compis de la uni, años despues estaban hasta las narices en bachillerato y compraron sendos inhibidores, que tenían escondidos y no lo han comunicado jamas., tuvieron suerte porque sus clases estan al fondo del edifiio del cole, sino dejan sin cobertura a medio barrio, porque se lo compraron de gran potencia… ilegales sí. pero de vez en cuando disfrutaban y era su venganza
Jo estic completament d’acord en restringir l’ús a Infantil a mínims. Sóc mestre d’infantil, i «amant» de la tecnologia i veig cada vegada més el que descriuen els estudis. I malgrat estar d’acord, crec que perdem de vista l’abús de pantalles en l’entorn familiar. M’horroritza veure pel carrer nens en cotxet menors de 2 i 3 anys amb el mòbil a la mà, a restaurants, etc i m’imagino què deuen fer a casa. I d’això no se’n parla perquè no es pot regular. Em crida molt l’atenció que moltes famílies demanin no donar mòbil als nens fins als 16 quan l’han estat utilitzant abans durant anys per tal que els pares tinguin temps per… Socialitzar, fer tasques de casa, entre altres.
En fi, en podíem parlar hores.
Hola Jordi,
No pongo en duda que la introducción al 100% de las TIC en primaria y secundaria no ha traido los resultados esperados, pero me estoy encontrando en claustros en los que el efecto de su eliminación está reforzando una via que no le encuentro sentido.
«Los alumnos de 4ESO nos llegan mal: no son como éramos nosotros de maduros y responsables. Y el causante son los móviles y los ChromeBook. La solución está clara: volvamos al uso del papel y el bolígrafo.»
Este mensaje que seguro que has escuchado, ¿tiene sentido en una formación profesional de informática?
Un saludo cordial.
Doncs, Jordi, jo ho veig una mica diferent. I prou que estem d’acord en línies generals, i per això et segueixo des de fa molt. Sóc vell en això de les TiC. Amb el meu primer grup de classe, un 8è d’EGB del curs 83-84 ja els duia a una sala amb mitja dotzena d’Apple II que anomenàvem aula d’informàtica, ja veus. I per cert que aquests, enguany, m’han convidat a un sopar d’ex-alumnes, just l’any que probablement em jubilaré. Que bonic, oi? Doncs al que anàvem. Jo després de la millionada que s’ha gastat en ‘Prometheans’ no veuria malament que es mantinguéssin a les aules d’infantil. El que realment em preocupa és que el professorat sembla bàsicament incapaç de fer-les servir per res més que per posar-los vídeos de dubtós gust musical (ja quasi ningú porta una guitarra a la classe) de ‘El Pot Petit’ o clips random de Youtube com l’inefable BabyShark. Posades a ran de terra i amb les capacitats multitàctils que tenen es podrien empescar moltíssimes activitats per complementar les que ja fan amb materials diversos, fustes, àbacs, fang, paper. No caldria usar-les tot el dia ni tampoc tots els dies, però ja que hi són. El problema és que les seves mestres dificilment podran protegir-los perquè elles mateixes estan desprotegides