Las siguientes 20 propuestas de un docente facha para salvar la escuela pública (41 a 60)
Superado el ecuador de las cien medidas y viendo cómo las dos primeras entregas (entrega 1 y entrega 2) siguen generando debate -entre el suspiro de alivio de quienes ven reflejada la cruda realidad del aula y los habituales aspavientos de los de siempre-, sigo con el tercer bloque.
A quienes me pedís por redes sociales que hablemos de la Formación Profesional, de las oposiciones, de la investigación real, la educación especial o el enchufismo en los puestos de provisión… tranquilos. Este manifiesto es integral y no voy a dejar ni una sola de las vacas sagradas de la pedagogía sin examinar a fondo. Hoy, por ejemplo, ya entro de forma tangencial en la FP, en el máster de Secundaria y algunas cosillas más de las que me habéis ido pidiendo.
Aquí van las propuestas de la 41 a la 60 para seguir desmantelando la ficción institucional y rescatar la enseñanza pública. Cero filtros, neutralidad real y ninguna intención de pedir perdón. Lo sé. Insisto en decirlo porque es necesario. Vamos a ello…
- Reforma de la Formación Profesional orientada al taller, la técnica y con equipamiento real. Eliminación total de los módulos teóricos de paja y la jerga de consultoría sobre emprendimiento redactados por gente que no ha pisado un taller en su vida. La FP se aprende manipulando maquinaria de vanguardia y dominando la técnica, no rellenando memorias de planes de negocio ficticios.
- Sustitución del Máster de Secundaria por un examen de materia y prácticas remuneradas. Cierre del Máster de Profesorado como tasa de peaje económico que no aporta un solo gramo de competencia en el aula. Se sustituye por una prueba estatal de conocimiento enciclopédico sobre la disciplina y un año entero de prácticas a sueldo en aula acompañando a un docente veterano. Sería el primer paso para poder cambiar las oposiciones a Secundaria por este modelo de acceso.
- Superación del dogma de la agrupación por edad fisiológica. Ruptura de la rigidez del año de nacimiento como único criterio para organizar los grupos. La enseñanza debe poder estructurarse por niveles reales de competencia e interés académico en las materias clave, permitiendo que cada alumno avance al ritmo de su capacidad de aprendizaje y no al que marca el DNI.
- Acceso público y auditoría estricta a las comisiones de escolarización. Control sobre la distribución del alumnado de incorporación tardía o con necesidades educativas especiales. Se acabaron los repartos asimétricos donde la escuela pública asume toda la complejidad social mientras determinados centros filtran indirectamente a su alumnado mediante cuotas o sesgos socioeconómicos.
- Garantía de cobertura de bajas docentes desde el primer día lectivo. Prohibición absoluta de dejar aulas sin profesor. Es una vergüenza que haya grupos de alumnos tirándose tres semanas sin docente de Matemáticas o Lengua mientras la administración racanea dinero a costa del derecho a la educación. En caso de no encontrar perfiles docentes de algunas especialidades o etapas, se solicitará el incremento horario de las personas de esa especialidad, que existan en el propio centro o en centros cercanos (que puedan cuadrar horarios) aumentando sus retribuciones de forma proporcional.
- Reorientación de las oposiciones docentes hacia el dominio de la disciplina. Oposiciones centradas en pruebas prácticas y teóricas de alto nivel sobre la materia que se va a enseñar. Se elimina el teatrillo de la defensa de unidades didácticas basado en memorizar normativas efímeras y taxonomías teóricas que cambian con cada gobierno. Se debe complementar con un año muy estricto de pedagogía guiada por un docente veterano.
- Eliminación del negocio de las licencias digitales privadas en la red pública. Fin al peaje económico que pagan los centros y las familias a editoriales y multinacionales por plataformas cerradas con contrato anual. Los contratos con esas empresas privadas deberán incluir todas las licencias necesarias hasta acabar la enseñanza del alumnado a un coste transparente y auditable.
- Modelo de investigación educativa coordinado y eficaz entre universidad y aulas. Creación de una red de investigación rigurosa que conecte los departamentos universitarios con los centros de Primaria y Secundaria. Se acabaron los papers teóricos de gabinete sobre metodologías mágicas redactados por quien no pisa un aula. Las investigaciones se realizarán a pie de aula, sobre la práctica real, midiendo el impacto del aprendizaje de forma empírica y contando con el docente como investigador en activo.
- Plan de infraestructuras climáticas reales con cláusulas draconianas de mantenimiento. Climatización, aislamiento y adecuación ambiental real de todos los centros públicos diseñada por arquitectos e ingenieros, no parches de ventiladores. Las licitaciones públicas de mantenimiento estarán muy bien pagadas pero sometidas a condiciones draconianas de ejecución y respuesta inmediata, con auditorías independientes que veten y sancionen con la inhabilitación a cualquier constructora o contrata vinculada al familiar del político de turno.
- Derogación de las comisiones de servicio a la carta y de la perfilación opaca de puestos. Fin al uso arbitrario de las comisiones de servicio y los perfiles específicos creados a medida por los equipos directivos o las administraciones para colocar a docentes afines o amigos. Todo destino en la escuela pública debe adjudicarse mediante convocatorias transparentes basadas exclusivamente en el concurso público de méritos, la antigüedad y la capacidad acreditada.
- Elección de la dirección del centro por el claustro de profesores. Derogación del sistema de selección de directores actual donde prima más la nota del inspector que la del claustro. La dirección de un centro público debe ser ejercida por un docente elegido y respaldado por sus compañeros de claustro, garantizando la independencia frente a las presiones políticas de la Consejería. Su cese también puede decidirse por el propio Claustro, por dos tercios de sus miembros, en cualquier momento.
- Mantenimiento, potenciación y blindaje presupuestario de los Centros de Educación Especial. Fin a la trampa ideológica del desmantelamiento progresivo de la educación especial bajo el pretexto de una inclusión de escaparate sin recursos. Los centros de educación especial son espacios fundamentales de atención profesionalizada, digna y adaptada que deben protegerse, dotarse de personal técnico de salud y educación, e incrementarse en oferta pública.
- Controles internos anuales de comprensión lectora y cálculo en Primaria. Pruebas diagnósticas estandarizadas al final de cada curso para detectar y corregir de inmediato las lagunas de lectoescritura y matemática básica antes de que el alumno avance de nivel con carencias irreversibles.
- Prohibición de plataformas de gamificación conductual con recompensas. Proscribir el uso de aplicaciones estilo ClassDojo que infantilizan el comportamiento, comercian con datos de menores y acostumbran a los niños a obedecer por gomets digitales en lugar de por respeto a la convivencia.
- Autonomía económica y simplificación de compras para los centros. Capacidad directa para que los institutos y colegios gestionen su presupuesto de mantenimiento y material sin pasar por centrales de compras autonómicas que encarecen los costes y tardan meses en reparar un desperfecto básico. En este caso se hace referencia a todo el material que, como es lógico, será auditado en cualquier momento por un equipo específico que se creará por parte de la administración para ayudar a los centros.
- Evaluación de la inspección y de la gestión directiva por parte del claustro. Los docentes evaluarán anualmente y de forma anónima el trabajo de la dirección y del inspector asignado al centro. La rendición de cuentas debe ser bidireccional. La fiscalización no puede ejercerse solo de arriba abajo.
- Aulas de acogida lingüística intensivas para alumnado de incorporación tardía. El alumnado que acceda al sistema sin dominar las lenguas oficiales de instrucción asistirá a aulas de inmersión reducidas hasta alcanzar el nivel comunicativo mínimo para reincorporarse al grupo ordinario sin bloquear el ritmo de la clase.
- Implantación de pruebas de nivel para la aceleración e itinerarios por capacidad real. Regulación de exámenes objetivos estatales que permitan a los alumnos con alto rendimiento o madurez académica promocionar de curso o materia de forma acelerada, con independencia de su edad biológica, evitando la desmotivación y premiando el talento y el esfuerzo individual.
- Incentivos reales para la estabilidad de plantillas en centros complejos. Medidas profesionales y económicas efectivas para que los docentes con experiencia echen raíces en centros de entorno socioeconómico complicado, evitando la rotación permanente de interinos y docentes novatos en las plazas más difíciles.
- Bibliotecas escolares con presupuesto en papel y personal dedicado. La biblioteca no es un almacén de trastos ni un aula para mandar a los sancionados. Se dota de presupuesto anual garantizado para la compra de libros físicos y se asigna personal encargado de dinamizar la lectura real, el estudio en silencio y la investigación.
Completadas sesenta propuestas, la conclusión vuelve a ser la misma. Lo que destruye la escuela pública no es la falta de eslóganes ni de aplicaciones móviles, sino la renuncia deliberada al conocimiento, la hipertrofia burocrática y el negocio de quienes viven de vender humo pedagógico a costa de los recursos de todos.
Para los comisarios de las Consejerías y los predicadores de la innovación que ya estaréis afilando las uñas en redes sociales para repartir carnés de pureza… podéis ahorraros la retórica. Defender la pública es defender al profesor a pie de aula, la autoridad en el aula y el derecho del hijo de un trabajador a recibir la misma formación rigurosa que el que se la paga en la privada.
A los miles de compañeros que seguís preguntando por lo que queda, tan solo os pido tranquilidad. Quedan todavía cuarenta medidas en el tintero. Hablaremos de la universidad, del abandono de la FP básica, de la gestión de los títulos que se ofrecen y la sobreespecialización de los mismos y de la trastienda de los interinajes.
Nos vemos en el próximo bloque. Sed críticos. Sed muy críticos.
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