Escuelas sin deberes, sin libros, sin exámenes… y sin aprendizaje
Vivimos un momento glorioso. La educación ha alcanzado un nivel de iluminación pedagógica tan alto que ya no necesita libros, ni exámenes, ni deberes. Todo lo que durante décadas funcionó más o menos, con sus miserias, ha sido sustituido por algo mucho mejor… una nebulosa de metodologías bonitas, frases inspiradoras en las paredes del aula…
