Día 3: 3 p.m.
Una mañana de locos. A las cinco y media ya estaba en comisaría y, por lo visto, no era el único. Da la sensación que se haya multiplicado la cantidad de efectivos hasta el infinito. Además, ha sido tanto el caos que, entre la prensa y los abueletes, vecinos del barrio, que han cambiado la…
