Día 1: 9 a.m.

Día 1: 9 a.m.

Por desgracia me he levantado tarde. Pensaba que iba a ser imposible reconciliar el sueño pero, por suerte, he tenido suerte. Después de la típica tostada con un café, subproducto de esos baratos del súper para mi máquina, he podido salir del piso a una hora razonable. Hoy es de esos días que pintan raros….