¿Debemos renunciar a avances o propuestas educativas que no comulgan con nuestra ideología?
Hay una frase que nadie se atreve a decir en voz alta, pero que flota por los claustros y por las redes como un perfume rancio… «Si lo proponen los míos, es innovación; si lo proponen los otros, es adoctrinamiento». Da igual quiénes sean los míos y quiénes sean los otros. Cada cual se fabrica…
