El alumnado más vulnerable no necesita que se le tenga lástima… ¡necesita que se le abran puertas!
Hay quien, desde ciertos altavoces y con una gran promoción mediática, se atreve a proclamar que el futuro de un niño depende únicamente del entorno familiar en el que nace. Afirman, con la petulancia de quienes han llegado al ático, en muchos casos no sin esfuerzo, que «el ascensor social no existe». Prefieren así bloquear…
