Mi club de ofendiditos
Me alegra mucho saber que ya tengo mi propio club de ofendiditos. Un club con carnet imaginario, cuota de sumisión burocrática y cuya absoluta falta de argumentos, nula comprensión lectora y cero ganas de aportar nada al sistema claman al cielo. Ayer, sin ir más lejos, me llegó el enésimo recado de uno de los…
