Tag

Microsoft

Browsing

Lo de la hipocresía de algunos ya roza el esperpento. Hay cosas que, ni son defendibles ni se pueden entender por nadie que tenga un poco de sentido común. Hoy, otro caso más de hipocresía docente por parte de algunos “Google fanboys” (algunos certified y otros no) ante la decisión de la Junta de Andalucía de comprar licencias de Microsoft bajo la excusa, entre otras, de la interoperabilidad del formato Excel que no tiene su alternativa libre (fuente).

Fuente: Desconocida

Primero, si me permitís, voy a hablar de las falsedades de la excusa para comprar licencias de Microsoft para centrarme, a continuación en determinados hipócritas cum laude. Ya si eso, me dejo lo más jugoso para el final ya que, si no es así, seguro que algunos ya atraídos por el título vais a buscar la carnaza antes de la cuenta. Y lo bueno, si es al final, obliga a tragarse determinadas cosas y leer determinadas cuestiones que, para mí son lo realmente relevante de este artículo.

No es cierto que la alternativa a Excel, o sea Calc (la “hoja de cálculo” -qué pena de redactores y de nulos conocimientos informáticos- que viene integrada dentro del paquete LibreOffice), no permita exportar sus resultados a formatos que permiten tener esa “interoperabilidad”. Calc permite realizar la exportación de los datos en cualquier formato, incluso en los mismos formatos que puede sacar una hoja en Excel. No lo digo yo, lo sabe cualquiera que se haya destinado a revisar el tema de “guardar como” una vez realizada esa hoja de cálculo. Hablo en un lenguaje bastante llano porque, al final, tengo muy claro que la informática o se explica claramente o, simplemente, sirve para crear una brecha entre la gente que sabe algo, la que sabe mucho y la que no sabe nada. El lenguaje y el acercamiento del mismo al usuario es la clave. Y, en este post afirmo que en Calc tienes las mismas funcionalidades que Excel. Incluso, desde la última versión, alguna más. Alguna más que jamás va a necesitar un usario medio en etapas obligatorias (sea docente o alumno). Así que, que alguien me explique el sentido o la justificación para comprar licencias de Microsoft como no sea algo que no aparezca en el propio contrato. Otro detalle importante es que los requisitos de determinados programas de Microsoft no van a ser soportados por la mayoría de la flotilla de equipos informáticos de la Junta de Andalucía pero, por lo visto en la noticia, creo que tampoco interesa hablar de ello. Es lo que tiene la apuesta de determinados medios por defender una visión completamente neoliberal de la educación.

Tengo también muy claro que Excel gana por goleada en el mundo corporativo donde la productividad es la clave, porque el dinero fluye y no hay tiempo para pensar en nada más que en trabajar, ser más productivo y, obtener mayores beneficios. Pero es que estamos hablando de un aula, de un centro educativo donde los planteamientos del uso de una herramienta tecnológica deben ser muy diferentes. Además, LibreOffice y sus aplicaciones integradas -entre ellas Calc-, no tienen nada que envidiar a la herramienta de Microsoft.

Ahora sí que voy a pasarme al tema de la hipocresía. De esos hipócritas que hoy, criticando la noticia porque dicen “que cómo va a dejarse caer Guadalinex y el software libre”, después dicen a los pocos minutos que “por qué no se apuesta por Google”. Se ha de ser muy hipócrita top para, por un lado decir que es malo que Microsoft se cargue la apuesta por el software libre de la Junta y, a continuación decir que debería apostar por Google y por los Chromebooks. Vaya panda. Vaya tropa de vendedores de Google que, en su tiempo libre dan clase.

Añado a este artículo un detalle que, quizás algunos que desconocen el modelo de funcionamiento de las diferentes multinacionales tecnológicas no saben: Microsoft está a años luz de Google en aplicaciones ofimáticas y sistema operativo. Así que, por favor, que algunos dejen de hacer el vergonzoso espectáculo de llorar amargamente por la eliminación del software libre de los centros educativos andaluces mientras, de paso, usan lo anterior para promocionar su maravilloso y orgásmico Google.

No es un artículo crítico hacia nadie. Sí que pretendo decir en el mismo que lo de comprar licencias de Microsoft por cuestiones técnicas o de funcionalidad no cuela (al menos en etapas de educación obligatoria) y que, lamentablemente, hay mucho vendedor de Google suelto en las redes sociales que, un día sí y al otro también, enseñan la patita y lo incoherentes que pueden llegar a ser mientras están haciendo de visitadores de esa multinacional. Y sin ningún tipo de argumentos técnicos porque, curiosamente, la mayoría de esos vendedores tampoco tienen ni pajolera idea, a nivel técnico, de lo que están vendiendo.

En los últimos años ha habido más denuncias y sanciones a Google por temas de protección de datos que a Microsoft. Y más a Microsoft, que a cualquier aplicación de software libre ;)

No me apetece volver a dejar en manos de Google y sus anuncios el mantenimiento del blog. Así que si os apetece colaborar en mantener esto, ya sabéis…Buy Me a Coffee at ko-fi.com

El calor, la falta de habilidades a la hora de crear abanicos con los chavales e, incluso, la participación como jurado en el concurso de Got Talent de mi centro, después de haberme marcado, con mi maravillosa voz melodiosa, un dúo con mi compañero cantando Pimpinela, hacen que cualquier intento de escribir algo coherente se evapore. Bueno, ya no digamos coherente… hablemos directamente de algo que tenga algún sentido, se base en pedagogía de esa low cost que tengo tan interiorizada o, simplemente, permita que mis dedos sepan trasladar a la tecla adecuada lo que está pensando mi neurona, más necesitada de remojo que de otra cosa. Pero, a pesar de ello intentaré escribir sobre un tema que me preocupa. Sí, a mediados de junio, con el curso finiquitado hoy en mi Comunidad, sigo sin entender qué demonios hacen algunas multinacionales sacando certificaciones para docentes. Bueno, seamos francos, ¿alguien sabe el sentido de que Apple, Google o Microsoft te den un diploma certificando que eres “uno de sus docentes”? Y eso que yo me pensaba que un docente lo era de sus alumnos pero, seguramente voy equivocado.

Fuente: Néstor Alonso

Quizás es que me da la sensación que supeditar las estrategias docentes y, especialmente la praxis, a una determinada herramienta pervierte cualquier posibilidad de conseguir que nuestros alumnos se alejen de un determinado consumismo imperante en la sociedad. Quizás es que, a veces, me sigue chirriando que, tal y como dicen los de Apple en su programa de certificación se diga lo siguiente…

Apple creó el programa Apple Distinguished Educators (ADE) con el objetivo de reconocer la labor de los educadores de colegios, institutos y universidades que usan nuestras tecnologías para transformar la enseñanza y el aprendizaje. Estos educadores, procedentes de todos los rincones del mundo, son figuras de referencia que ayudan a otros docentes a personalizar el proceso educativo de sus alumnos a través del iPad y el Mac.

¿Personalizar el proceso educativo a través del iPad y el Mac? Pero, ¿no habíamos quedado en que el aprendizaje jamás debería depender de la herramienta y la misma era, simplemente, un elemento para apuntalarlo. No, la verdad es que no veo cómo podemos personalizar el proceso educativo ciñéndonos a una herramienta concreta. Menos aún que se obligue, en cierta forma, a los docentes certificados por la manzanita a trabajar en centros que usen sus herramientas. Tiene cuajo el plantearse que la herramienta -y más aún la multinacional que se halla tras la misma- deba garantizar el aprendizaje.

Además, hay un punto bastante controvertido en el asunto. Tan controvertido que, quizás, en centros educativos, pueda llegar a ser incluso ilegal.

Los ADE son expertos que conocen muy bien la realidad de integrar la tecnología en el aula y colaboran con Apple para fomentar la innovación en el sector educativo.

¿Colaborar con Apple para fomentar la innovación? ¿Permitir que Apple pueda conocer los hábitos de navegación de nuestros alumnos? ¿Escoger sus herramientas y responder al uso que se está dando en el aula mediante encuestas de satisfacción? ¿Gestionar las encuestas de satisfacción de los alumnos? ¿Usar herramientas que no cumplen la LOPD para el diseño de actividades y usarlas en libros diseñados con IBook Author que, curiosamente, no cumplen la normativa de los REA planteados por las administraciones educativas ya que, entre sus características no está la de ser multidispositivo? Ya, seguro que no importa y que algunos dirán que no tiene una mayor importancia el uso de una herramienta u otra pero, lamentablemente, sí que la tiene. Más aún cuando después estamos algunos criticando la aparición de asignaturas ideológicas y tendenciosas en las aulas como pueden ser “la de crear emprendedores” u otras, más relacionadas con necesidades empresariales que de nuestros alumnos.

Ya no es sólo Apple. Google también tiene su propio programa de certificación de docentes. Y, como no podía ser menos, también nos encontramos a los chicos de Microsoft. Todo muy lógico y razonable.

Me da la sensación que la administración educativa esté plagada de incompetentes que no tienen ni pajolera idea acerca de cómo diseñar un itinerario formativo para capacitar en TIC a los docentes y, debido a esa falta de itinerarios, los docentes deben buscarse la vida y acuden, por cuestiones mediáticas, a las grandes multinacionales del sector tecnológico para hacerlo. Creo -o más bien estoy seguro- que la inmensa mayoría de los docentes que se certifican con alguna de las empresas anteriores lo hacen por el bien de sus alumnos pero, también me preocupa que lo anterior tenga unas connotaciones que, a medio plazo, algunos ni tan sólo se planteen porque, ¿qué producto pensáis que van a adquirir los alumnos en el futuro si en sus aulas se les ha guiado para que usen, en exclusiva, el aparato, la aplicación, la app o el sistema operativo X? Y, por cierto, ¿cómo se justifica ante las familias que el uso/pago de dichas herramientas se hace por el bien del alumno y no para beneficiar, directa o indirectamente, a la compañía de turno? Ya, seguro que usar un iPad, un producto de Microsoft o la gestión de aula mediante Google Classroom es lo mejor de lo mejor pero, ¿realmente es así? ¿Es lo que necesitan nuestros alumnos? ¿Es lo que necesita la sociedad de la que forman parte? No lo veo.

Ya, la imagen que ilustra el post quizás no tiene mucho que ver con el asunto pero, es que la ha hecho mi amigo Néstor y moolaaa :)

Creo que en demasiadas ocasiones se confunde el objetivo a conseguir cuando se habla de herramientas tecnológicas. Que se da mayor importancia al modelo o al sistema operativo desde el cual acceder a analizar realmente qué podemos hacer con esas herramientas. Que se basa todo el discurso educativo mediado por las TIC en si es de Apple, de Microsoft o tenemos un sistema operativo libre. Y eso, por mucho que quede muy bien para vender un determinado producto, es un error.

Fuente: http://www.indiedb.com
Fuente: http://www.indiedb.com

Las TIC no dependen de la plataforma. Las TIC dependen del acceso a la red. Es infinitamente más importante contar con una buena conexión a la red en los centros educativos que tener el dispositivo tecnológico de última generación. No necesitamos apps ni ningún programa instalado en nuestros equipos (salvo pequeñas excepciones -especialmente cuando se hace formación en empresas sobre una determinada herramienta que usen para su entramado productivo-) para poder aprovechar al máximo el uso de la tecnología en el aula.

Sí, trabajar en la nube poco tiene que ver con usar programas de Microsoft, apps en iOS o Ubuntu como sistema operativo de cabecera. Es algo que a muchos aún no les entra en la cabeza. Es plantear la tecnología como un medio. Es considerar antes de optar por una alternativa, plantearse las necesidades siguiendo dos vectores claros: para qué quiero usarlo y cuál es la alternativa más económica para hacerlo porque, como todos sabemos, hay móviles de poco más de 100 euros con los que puedo hacer prácticamente lo mismo que con un iPhone de última generación. Frenar un poco y dosificar los recursos estaría bien. Plantearse antes de comprar masivamente algo por parte de la administración (en esas macrodotaciones que, por lo que se ve, no están en crisis) sería un detalle.

Pero a veces el discurso se pervierte por intereses que poco tienen que ver con el aprendizaje. Ayer, sin ir más lejos, me pasaron un enlace acerca de los dispositivos que iba a comprar por parte del gobierno de Colombia para ser usados en el aula. Equipos con unas características muy definidas entre la que se destacaba lo siguiente (pág. 16):

Debido a la alta difusión y familiaridad que la familia de sistemas operativos Windows tiene alrededor del mundo, y a que, de acuerdo con los expertos en pedagogía, la mayoría de las soluciones en enseñanza actualmente disponibles en el mercado corren sobre esta plataforma, se ha definido Windows 7 como la plataforma a usar

Decir que los expertos en pedagogía recomiendan usar Windows es como plantear que todos los padres están obligados a comprar la leche de una determinada marca para sus hijos porque lo alguien que no se menciona en ningún lugar y que trabaja, directa o indirectamente, para la empresa láctea X. Que se priorice la plataforma por delante de la utilidad que van a dar a los equipos es un auténtico sinsentido. Más aún cuando no se habla de los supuestos “expertos” consultados ni de la relación de los mismos con la tecnología. ¿Serán los expertos que tiene Microsoft a sueldo? ¿Serán aquellos que, curso tras curso, siguen explicando Word y Excel porque no dan más de sí?

Creo que estamos sobrevalorando el dispositivo por delante de su utilidad. Diseñando estrategias educativas en base a equipos en lugar de buscar equipos que se adapten a nuestras necesidades. Convirtiendo esto de la educación en un negocio para algunos.

Que las TIC no dependen de la plataforma usada lo tengo claro pero también que, a efectos de vender, hay algunas empresas que saben vender muy bien (amparados por la administración educativa y por un grupo de docentes) esas necesidades inexistentes.

Millones de euros en merchandising educativo relacionado con la implantación de software libre en las aulas de nuestro país. Gran cantidad de distribuciones (una por Comunidad Autónoma) que, supuestamente, iban a permitir que Windows y el resto de aplicaciones privativas desaparecieran de los equipos informáticos de los centros educativos. Apuesta mediática por parte de las diferentes administraciones educativas para implantar, a muy bajo coste, todo lo necesario para que los equipos pudieran funcionar al margen de la multinacional de turno.

Más de diez años después del invento cuando la mayoría de distribuciones se han abandonado y, en caso que sigan funcionando, su uso sigue siendo residual en los centros educativos, empieza a ser el momento de hablar de estafa. De timo de la estampita. De que otra vez las cuestiones relacionadas con la tecnología educativa han vuelto a ser otro bluff. Ya ni me acuerdo de cuántos llevamos ni tengo muy claro cuando va a pararse el despropósito.

La última información, que confirma lo anterior, es el anuncio de la administración educativa catalana que, a la vista de que Windows XP va a dejar de actualizarse informa en su web de los contactos que está realizando con Microsoft para solucionar ese problema mediante la firma de un nuevo acuerdo. Una administración que ha gastado dinero en vendernos su distribución autonómica (Linkat) vuelve a decir que todo eso del software libre sólo era para vender portadas de periódicos. Qué triste todo.

fi_xp_contactes_microsoft

No tenía ningún sentido la aparición de tantas distribuciones autonómicas cuando las necesidades educativas no varían en las diferentes Comunidades (más allá de cuestiones lingüísticas). No ha tenido ningún sentido, habiendo distribuciones globales (Ubuntu, Red Hat, etc.), optar por distribuciones “a medida” cuyo único cambio ha sido el poner la banderita de turno. No es de recibo que se haya apostado sólo de boquilla por algo que hubiera permitido ahorrar una gran cantidad de dinero a la administración. Pero, como muchos sabemos, lo importante del anterior proyecto era sólo venderlo cara a la galería ya que, por diferentes motivos, hay empresas que tienen mucho poder en el ámbito educativo.

Otro timo más dentro de todo este entramado llamado Escuela 2.0. Y, mucho me temo, no creo que sea el último.