¿Por qué tantos docentes hacen caso a los gurús y a sus magufadas?
Desde hace unos años me pregunto cómo una persona formada e informada, con un capital cultural alto, como somos los docentes, hacemos caso a determinadas cuestiones que, a poco que alguien rasque, se demuestran que son falsas. Puedo entender que alguien «de la calle», con desconocimiento del «picar piedra» pueda, por desconocimiento, comprar ciertos discursos…
