Una apología de la tortuguitis educativa
Supongo que todos los que os pasáis por aquí conoceréis la fábula de la liebre y la tortuga que, por exceso de confianza de la liebre, permitió que la tortuga ganara una carrera. Pero hay una parte, más allá de la moraleja que se pueda extraer habitualmente de la fábula, que quizás nunca os hayáis…
