En educación (últimamente) la apariencia pesa más que la sustancia
Ayer comenté a alguien (¡no me acuerdo a quién!) en una comida con gente fantástica a todos los niveles que, por desgracia, cada vez tengo menos tiempo para disfrutar de escribir en mi blog. No todo el mundo, por suerte, me lee. Y por suerte, los que me leen, por cuestiones legales, jamás tienen a…
