Por qué la política no debería usar al profesorado de chivo expiatorio
Hay una frontera sagrada en la gestión de lo público que la política española -de cualquier sigla, color o territorio- ha decidido cruzar sin ningún tipo de escrúpulo. Me estoy refiriendo a convertir a sus propios trabajadores en el chivo expiatorio de su inoperancia. En las entradas anteriores a este blog he sido absolutamente implacable…
