Esos propósitos navideños de los que usted me habla…
Siempre en estas fechas, una vez recibida religiosamente mi «vocación» en la cuenta corriente de mi entidad bancaria, procedo a sentirme uno y trino con la humanidad. Bueno, más bien uno, porque el tema trino, salvo para aquellos a los que les gusten juegos de riesgo a partir de una cierta edad, no quiero que…
