Tag

hipocresía

Browsing

Me he rendido de escribir acerca de temas educativos. Ya veremos cuánto me dura la rendición pero, siguiendo el consejo de algunos en Twitter, proponiéndome temas para matar el gusanillo de la escritura (moda, viajes o gastronomía), había tomado la decisión de hablar de uno de los temas menos controvertidos: el sexo. No tengo ni pajolera idea de sexo pero, vista la gran cantidad de tertulianos del asunto que, como mucho han catado debajo de la fajilla de trabajo, me he puesto a documentarme. A ver quién es el guapo que me niega la posibilidad de saber por el simple hecho de buscar en Google. Y he encontrado la primera inspiración para el artículo: el succionador vaginal.

Fuente: Desconocida

Dispositivo de moda entre mujeres liberales, hombres con ganas de experimentos y ovejas previas a ser forniciadas por algunos ovejeros, el succionador me iba a dar muchas alegrías. Además, estoy seguro que el cambio hubiera sido para mejor porque, estoy totalmente convencido de que hubiera habido unanimidad en lo útil del aparatejo. Bueno, quizás no, pero al menos hablando de sexo, aparecen muchos “inventores” pero menos hijos de puta. Lástima que no pueda empezar hoy a hablar sobre succionadores porque, por desgracia, hay algunos hijos e hijas de puta (sin ningún tipo de consideración para sus padres que les han educado así), que se empeñan en seguir acosándome por las redes sociales. Ya lo he dicho en más de una ocasión… me tomo con humor muchas cuestiones y me permiten el ahorro en psicólogos pero, al final, tanto insulto y persecución, normalmente, por parte de cuentas anónimas que lo único que esconden es a una parva de cobardes (sí, hay cobardes en todas las profesiones), me lleva a dar un giro al primer post erótico-festivo.

Además, hay un tema que siempre me ha sorprendido en Twitter: la incapacidad de algunos de denunciar los ataques a los que están siendo sometidos determinadas personas (entre las que me incluyo) y la facilidad, en muchas ocasiones, de saltar a defender a los “que sí les interesa”. Esto de la doble vara de medir resulta especialmente curiosa. No, por lo visto, meter un palo por el ojete solo es denunciable cuando se lo meten a alguien que no es de los tuyos. El canibalismo en Twitter solo es cuestionable cuando tocan a los amiguetes. Hace falta ser hipócritas. Más bien algunos son unos putos hipócritas.

Hoy me he encontrado con este tuit…

Fuente: Twitter

No me sorprende ver las personas que están de acuerdo con el mismo porque, curiosamente, son los mismos que jamás han dicho ni mu cuando han insultado a algunos que “no son de su cuerda”. Sí, las cuerdas algunos las tienen muy delimitadas.

Os prometo que iba a hablar del maravilloso succionador vaginal, pero por desgracia, al final me ha podido ver la gran cantidad de requiebros que dan algunos para justificar los ataques a quienes “no les caen bien” y, en cambio, ponerse los primeros “para defender a los suyos”. Eso sí, cuando “los suyos” atacan cual jauría falta de comida, es curioso ver su falta de reacción. Bueno, si la tienen, es para apoyarles.

Faltan succionadores vaginales y sobran hipócritas.

Había prometido redimirme, pero es que no me dejan 😉

No me apetece volver a dejar en manos de Google y sus anuncios el mantenimiento del blog. Así que si os apetece colaborar en mantener esto, ya sabéis…

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Lo de la hipocresía de algunos ya roza el esperpento. Hay cosas que, ni son defendibles ni se pueden entender por nadie que tenga un poco de sentido común. Hoy, otro caso más de hipocresía docente por parte de algunos “Google fanboys” (algunos certified y otros no) ante la decisión de la Junta de Andalucía de comprar licencias de Microsoft bajo la excusa, entre otras, de la interoperabilidad del formato Excel que no tiene su alternativa libre (fuente).

Fuente: Desconocida

Primero, si me permitís, voy a hablar de las falsedades de la excusa para comprar licencias de Microsoft para centrarme, a continuación en determinados hipócritas cum laude. Ya si eso, me dejo lo más jugoso para el final ya que, si no es así, seguro que algunos ya atraídos por el título vais a buscar la carnaza antes de la cuenta. Y lo bueno, si es al final, obliga a tragarse determinadas cosas y leer determinadas cuestiones que, para mí son lo realmente relevante de este artículo.

No es cierto que la alternativa a Excel, o sea Calc (la “hoja de cálculo” -qué pena de redactores y de nulos conocimientos informáticos- que viene integrada dentro del paquete LibreOffice), no permita exportar sus resultados a formatos que permiten tener esa “interoperabilidad”. Calc permite realizar la exportación de los datos en cualquier formato, incluso en los mismos formatos que puede sacar una hoja en Excel. No lo digo yo, lo sabe cualquiera que se haya destinado a revisar el tema de “guardar como” una vez realizada esa hoja de cálculo. Hablo en un lenguaje bastante llano porque, al final, tengo muy claro que la informática o se explica claramente o, simplemente, sirve para crear una brecha entre la gente que sabe algo, la que sabe mucho y la que no sabe nada. El lenguaje y el acercamiento del mismo al usuario es la clave. Y, en este post afirmo que en Calc tienes las mismas funcionalidades que Excel. Incluso, desde la última versión, alguna más. Alguna más que jamás va a necesitar un usario medio en etapas obligatorias (sea docente o alumno). Así que, que alguien me explique el sentido o la justificación para comprar licencias de Microsoft como no sea algo que no aparezca en el propio contrato. Otro detalle importante es que los requisitos de determinados programas de Microsoft no van a ser soportados por la mayoría de la flotilla de equipos informáticos de la Junta de Andalucía pero, por lo visto en la noticia, creo que tampoco interesa hablar de ello. Es lo que tiene la apuesta de determinados medios por defender una visión completamente neoliberal de la educación.

Tengo también muy claro que Excel gana por goleada en el mundo corporativo donde la productividad es la clave, porque el dinero fluye y no hay tiempo para pensar en nada más que en trabajar, ser más productivo y, obtener mayores beneficios. Pero es que estamos hablando de un aula, de un centro educativo donde los planteamientos del uso de una herramienta tecnológica deben ser muy diferentes. Además, LibreOffice y sus aplicaciones integradas -entre ellas Calc-, no tienen nada que envidiar a la herramienta de Microsoft.

Ahora sí que voy a pasarme al tema de la hipocresía. De esos hipócritas que hoy, criticando la noticia porque dicen “que cómo va a dejarse caer Guadalinex y el software libre”, después dicen a los pocos minutos que “por qué no se apuesta por Google”. Se ha de ser muy hipócrita top para, por un lado decir que es malo que Microsoft se cargue la apuesta por el software libre de la Junta y, a continuación decir que debería apostar por Google y por los Chromebooks. Vaya panda. Vaya tropa de vendedores de Google que, en su tiempo libre dan clase.

Añado a este artículo un detalle que, quizás algunos que desconocen el modelo de funcionamiento de las diferentes multinacionales tecnológicas no saben: Microsoft está a años luz de Google en aplicaciones ofimáticas y sistema operativo. Así que, por favor, que algunos dejen de hacer el vergonzoso espectáculo de llorar amargamente por la eliminación del software libre de los centros educativos andaluces mientras, de paso, usan lo anterior para promocionar su maravilloso y orgásmico Google.

No es un artículo crítico hacia nadie. Sí que pretendo decir en el mismo que lo de comprar licencias de Microsoft por cuestiones técnicas o de funcionalidad no cuela (al menos en etapas de educación obligatoria) y que, lamentablemente, hay mucho vendedor de Google suelto en las redes sociales que, un día sí y al otro también, enseñan la patita y lo incoherentes que pueden llegar a ser mientras están haciendo de visitadores de esa multinacional. Y sin ningún tipo de argumentos técnicos porque, curiosamente, la mayoría de esos vendedores tampoco tienen ni pajolera idea, a nivel técnico, de lo que están vendiendo.

En los últimos años ha habido más denuncias y sanciones a Google por temas de protección de datos que a Microsoft. Y más a Microsoft, que a cualquier aplicación de software libre ;)

No me apetece volver a dejar en manos de Google y sus anuncios el mantenimiento del blog. Así que si os apetece colaborar en mantener esto, ya sabéis…Buy Me a Coffee at ko-fi.com

La verdad es que después de la sensación de asco y cabreo repartido a partes iguales que tuve ayer al ver como muchísimos docentes, especialmente valencianos, hacían mutis en las redes sociales después de la noticia de que en la Comunidad Valenciana se preparan nuevos exámenes para “mejorar PISA”, después de ver hacía bien poco su oposición frontal ante las pruebas PISA he necesitado escribir sobre el asunto para desahogarme. Sí, lo siento. No comprendo que se pueda ser tan hipócrita y que haya docentes que sólo afilen las garras cuando las decisiones educativas las toman “los otros”. No, no tolero la hipocresía educativa y menos que, basándonos en cuestiones ideológicas -que no profesionales- uno se posicione a favor o en contra en función de las siglas a las que vota.

Reconozco que puedo llegar a entender a quien defienda las pruebas PISA. Incluso, acepto que pueda haber alguien que crea que los mecanismos de evaluación planteados como evaluaciones externas puedan servir para alguna cosa. Lo que me preocupa es el rostro de algunos al ser capaces de defender una cosa y su contraria en función de intereses que poco tienen de educativos. Y esto, en el caso de la Comunidad Valenciana, se está demostrando un día sí y otro también al ver como hay un mutis, basado en premisas ideológicas, ante cagadas de la Conselleria. Sí, a la Conselleria algunos le disculpan aquello que hubiera incendiado las calles hace bien poco. Y ya, si nos referimos a promesas incumplidas, no encontraríamos ningún artículo en los blogs o intervenciones en Twitter de aquellos docentes tan críticos con el anterior gobierno del PP, que se atreva a cuestionarlas. Nada, todo muy lógico pero, por desgracia, aunque cada vez me sorprenda menos, sigue habiendo algo que me revuelve las tripas al verlo.

Fuente: http://www.alfabetajuega.com

No, no es sólo la Comunidad Valenciana. Es curioso ver cómo se enfrentan a las decisiones educativas algunos en función de quién las tome. Una mezcla de náuseas y vómito en estado de expulsión inminente del organismo debido a ver esas situaciones. No, no me ha ido nunca que para defender la ideología de uno se deba acatar unas determinadas cuestiones y oponerse frontalmente a otras en función de los intereses políticos que haya tras las mismas. Tampoco me gusta ver como algunos, de forma muy libre, se dedican a pontificar acerca de esto o aquello y, a denostar lo mismo que, hasta hace poco estaban pontificando. Y al revés. Ya no es sólo incoherencia, es simplemente una visión manipulada del asunto que nos quieren vender como lógica.

Sí, debo admitir que estoy cansado de la hipocresía educativa. Estoy muy cansado de aquellos hipócritas que van de adalides de lo público y que, de forma más o menos justificada son capaces de convencerte que llevan a sus hijos a la concertada o escogen una mutua de asistencia médica privada en lugar de la Seguridad Social, sin que entre en conflicto con sus convicciones. Pero, no es sólo hastío por lo anterior, es por ver que lo único que interesa a algunos es jugar con unas cartas ideológicas que les hacen aplaudir con las orejas ante cualquier decisión que tomen los suyos (incluso que hayan criticado exactamente la misma porque la tomaron los otros) y poner a caldo la que tomen los otros (incluso que, en su momento, se congratularan por la misma cuando la tomaron los suyos). Y así nos va.

Por cierto, ya sé que en Facebook algunos creen que voy a afilar el lápiz para escribir acerca del nuevo nominado español al Global Teacher Prize. Pues bien, sinceramente, creo que el último nominado español César Bona, por mucho que en ocasiones le haya criticado por lo que representa, es mucho mejor persona y más coherente ideológicamente que alguno de los que me están incentivando a escribir sobre ello. Es por ello que prefiero abstenerme de afilar nada y, simplemente, desear buena suerte al nuevo nominado. Sí, yo me entiendo.

Sorpresas, cada vez las menos. Ya son unos cuantos años viendo el percal...