¡Pero qué gilipollez educativa estás diciendo, cohóne!
Hay gente que escribe, o escribimos, por encima de nuestras posibilidades. El problema fundamental es que algunos sabemos cuáles son son límites de lo que decimos, mientras que otros quieren dotar de academicismo a un truño, tanto a nivel de redactado, como a invención de la puta bibliografía que acompaña a ese producto fecal. Y…
