Una historia de arroz con cosas y viejas del visillo
Me gusta el arroz con cosas y sin ellas. Soy de los que disfruto, o más bien disfrutaba porque se ha cerrado la sesión de paella dominical, ingiriendo esa paella de pollo y conejo tradicional que, de forma tan maravillosa, se cocina en ese bajo medio destartalado pero con más pedigrí que muchos lugares supuestamente…
