Cumplir 51 no te hace más sabio, pero sí más consciente de todas las veces que la has pifiado
Hoy cumplo 51 años. Y no, no he alcanzado ninguna iluminación pedagógica, ni tengo una teoría definitiva sobre cómo enseñar mejor, ni he descubierto la herramienta que lo arregla todo. Lo único que tengo es una colección bastante respetable de errores. Algunos pequeños. Otros memorables. Y unos cuantos cometidos con entusiasmo, que siempre son los…
