Y si estuviera todo muy bien planificado…

Imaginemos que tenemos la posibilidad de consultar dos borradores de un articulado legislativo previo a la LOMCE. Imaginemos que, en los articulados, se encuentran algunas cuestiones marcadas con anotaciones al margen que ponen textualmente “posibilidad de eliminación si crea mucha oposición social”. Imaginémonos que, en un anexo a los mismos, aparecen determinadas estrategias para premiar al responsable político que esté en el cargo cuando se publique un documento C (que no es ni el A ni el B) que va a ser usado para establecer el límite de tolerancia de los docentes y resto de comunidad educativa ante su publicación.

Fuente: http://pijamasurf.com

Fuente: http://pijamasurf.com

Sí, supongamos que el documento C se denomina LOMCE y que se mediatiza, por parte de algunos medios, como una ley que tome el nombre del Ministro. Supongamos que los ataques se realizan contra la persona y no contra el articulado, promoviéndose, de forma nada encubierta y con declaraciones incendiarias por parte de los responsables educativos y algunas organizaciones, determinadas manifestaciones por parte de quienes no saben de la existencia de los documentos A y B que se ha comentado anteriormente. Supongamos, por un momento que, dentro del documento original, se van añadiendo algunos detalles (léase órdenes de evaluación o incorporación de determinadas materias como obligatorias y evaluables en determinados cursos) que permiten ir “cabreando” al personal más guerrero de la escuela pública. No olvidemos que, dentro de las reuniones que se ha tenido para la elaboración de los documentos A, B y C, ha existido una gran representación de organizaciones religiosas, empresarios que gestionan gran parte de los centros concertados de nuestro país y, cómo no, alguna multinacional de sectores relacionados con el tema. Y sí, también algún representante sindical de esos sindicatos afines ideológicamente al gobierno, sin olvidarnos a los representantes políticos de un determinado partido de la oposición que, en una conversación informal con el Ministro, gestionan la manera de realizar oposición para poder otorgarse la medalla de la desaparición -o, más bien reconversión- del documento C a los A o B.

Planteemos también el precio que supone lo anterior. Un coste político muy bajo por saber que hay parte de la sociedad a la que le han vendido -y ha comprado como verdad absoluta- el desastre que supone el sistema educativo desde la LOGSE y, por qué no decirlo, una manera de tantear a un colectivo docente que ya se sabe de antemano que está más pendiente de resolución de problemas puntuales que de defender colectivamente sus derechos. Ya se viene de experiencias anteriores de recortes salariales con el gobierno anterior del PSOE y se sabe que, los porcentajes, aunque pueden incrementarse porque el PSOE controla un sindicato muy poderoso, no van a ser suficientes para abandonar el documento C a la primera de cambio. Conviene dejar pasar unos años para que C haya introducido sus máximos y ver qué puede aprovecharse del mismo. Sí, desde el Ministerio, presumiblemente se tiene muy claro: en función del grado de oposición va a modificarse determinados aspectos del redactado y se va a usar, una vez analizadas las presiones, el sustituto A o B que se tiene preparado desde hace tiempo.

Se jubila a Wert en un sitio idílico, con gran sueldo y la posibilidad de convivir con su pareja actual (no olvidemos que la tuvo de Secretaria en el Ministerio) y se selecciona a un hombre de perfil mucho más moderado. Wert ya ha hecho su trabajo y, ahora, el nuevo Ministro ya sabe en qué campo juega. Quitan las reválidas (no olvidemos que es, quizás, de lo más mediático pero no lo más grave de la LOMCE) y se habla de la existencia de un nuevo redactado en seis meses, contando con el apoyo de Ciudadanos y del PSOE. ¿Seis meses para redactar una ley educativa? Bueno, quizás es que van a aprovechar el A o el B con las modificaciones pertinentes.

Entre la LOMCE y el redactado del nuevo articulado legislativo piden otra cabeza de turco para que, de forma airada, los docentes de la pública sigan equivocándose de objetivo. Surge Marina y su Libro Blanco. Sí, todo está muy bien diseñado y planificado. No, no son nada tontos como nos creemos o nos quieren hacer creer. Son muy, pero que muy listos.

Si todo el redactado anterior lo aderezamos con determinadas prácticas educativas que están surgiendo y siendo muy bien mediatizadas, con organizaciones empresariales que quieren decidir cómo deben hacerse las cosas y, con docentes que ya han aceptado su reducción salarial y su aumento de horas lectivas (sí, se ha alcanzado una paz educativa muy interesante que ha reducido, salvo alguna cosilla que montan los alumnos y algunos padres, a la nada la lucha de los docentes), ya tenemos el caldo de cultivo ideal para que, en breve, veamos salir a la luz el documento A o el B.

Ya veis que a uno le van mucho las teorías de la conspiración y que, como podéis comprobar, al no poder publicar ni el documento A ni el B, queda muy fácil la crítica al post por parte de aquellos a los que no les gusten este tipo de historias. Además, seamos sinceros, no hay nada de lo que se expone en las líneas anteriores que coincida con lo que está sucediendo últimamente en el ámbito educativo 🙂

3 Responses

Deja un comentario