¿Y si aprovechamos el confinamiento para mejorar la competencia digital de la comunidad educativa?

No sé qué os parece pero, entre la vorágine que se ha creado estos días por crear recursos, mandar deberes, hacer videoconferencias o, simplemente, planificar calendarios de trabajo para seguir las mismas rutinas que en el aula presencial, me planteo una posibilidad: ¿por qué no aprovechar estos días para mejorar la competencia digital de la comunidad educativa? ¿Por qué no aprovechar para hacer competentes digitalmente a docentes, alumnado y familias? Creo que sería una opción interesante y, además, damos un revulsivo a algo que, por desgracia, no se ha implementado jamás en condiciones en nuestro modelo educativo.

El tema de los docentes y las competencias que, en principio se deberían asumir, vienen muy marcadas en el siguiente cuadro.

Fuente: Magisnet

Un cuadro que se desarrolla mejor en el documento que está colgado en la siguiente web. Además, por qué no plantearse que, desde la administración (en este caso estatal, al ser un marco global que afecta a todos los docentes porque, en estos momentos, la situación de confinamiento es la misma y también sus necesidades) se diseñe un curso de formación abierto donde se desarrollen esos contenidos. Los docentes ahora sí que tienen ganas de capacitarse digitalmente. O, en caso de docentes con competencia digital elevada, ganas de echar una mano en esos foros y debates que podrían crearse en ese curso. Es que, a estas alturas de la película no hay otra. Podría realizarse un acceso por credenciales y el curso estar replicado en todas las Comunidades Autónomas pero, el diseño y la planificación lo dejo para los que tengan poder de decisión.

¿Y para los alumnos qué? No son nativos digitales y, al igual que sucede con los docentes, carecen, en ocasiones de competencia en el uso de las herramientas más básicas: correos electrónicos, edición de textos, manipulación de imágenes (el simple hecho de enviar estos días, según muchos docentes, las imágenes torcidas, lo demuestra), búsquedas por internet, detección de fake news, etc. Claro que podía haberse estructurado mejor esa competencia digital en el aula pero no se ha hecho. Y ahora, ¿por qué no aprovechar el momento para hacerlo? Hay tiempo y, salvo el alumnado de segundo de Bachillerato, se podría establecer un par de días para darles material sencillo que permitiera que fueran avanzando en ciertas cosas. El temario ahora ha saltado por los aires. Y el que no quiera verlo es que tiene un problema. Ahora debemos intentar usar este tiempo de aislamiento para conseguir aprendizajes útiles.

¿Tan malo sería que se montaran aulas virtuales para el alumnado donde, agrupando a varios centros de una misma localidad, se enseñara competencia y estrategias digitales? En caso de localidades más grandes o capitales de provincia, con más de cinco centros educativos por etapa, se podría establecer una distribución de varias plataformas por distritos. No me vale que algunos me digáis que en vuestros centros los alumnos ya son digitalmente competentes. Se trata de no dejar a nadie atrás y la competencia digital es clave. Lamentablemente, el tema de la brecha digital no se puede solucionar de un plumazo pero, como mínimo, habrá una masa crítica de alumnado que saldrá bien formada. Si esas aulas se dinamizan bien, tanto van a aprender los dinamizadores del alumnado como el propio alumnado. Ellos no son nativos digitales y, por ello, necesitan toda la ayuda del mundo. Al igual que también la necesitan muchos docentes. Y no es el momento de decir que ya todos han tenido tiempo de asumir esas competencias y no han querido. No toca. Ahora toca hacer cosas.

Finalmente, para las familias haría lo mismo. Aprovechando la experiencia de las escuelas de adultos, se podría establecer, para las familias del alumnado, un procedimiento básico para ir capacitándolos digitalmente. Muchas familias no saben nada de internet, ni de gestionar lo básico. ¿Por qué no aprovechar? Las familias también pertenecen a la comunidad educativa y ya empieza a ser hora de que algunos se lo crean.

No es tan difícil de diseñar lo anterior ni llevarlo a cabo. Además, ¿creéis realmente que es tan imprescindible que el alumnado siga el horario lectivo a rajatabla en el modelo virtual? ¿Tan complicado sería gestionar dos días para mejorar la competencia digital del alumnado? ¿Tan mala idea os parece tener aulas virtuales para capacitar de una vez al profesorado? ¿Es tan ilógico pensar en las familias y en lo necesario que ellas también sean parte de esta campaña para mejorar la competencia digital?

Yo lanzo la idea. Si alguien quiere recoger el guante…

Simplemente deciros, como hago al finalizar cada post, que de ésta se sale. Un fuerte abrazo a toda la comunidad educativa. Una comunidad que ahora toca que esté más unida que nunca.

No me apetece volver a dejar en manos de Google y sus anuncios el mantenimiento del blog. Así que si os apetece colaborar en mantener esto, ya sabéis…

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[…] Martí apunta con mucho acierto hacia la posibilidad de dedicar este tiempo a mejorar la competencia digital, la de todos: docentes, alumnado y familias. Esto no quiere decir que no se trabajen contenidos […]

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