Lo acepto. La Tierra es plana. El DUA y los estilos de aprendizaje son la solución para la inclusión educativa. El Flipped Classroom no son deberes. Las inteligencias múltiples, incluso la venusiana, están demostradas. Los nativos digitales existen. Y, si queréis, hasta creo en las competencias (tanto en las básicas como en las que molan más). Eso sí, lo único que os pido es que dejéis de darme el coñazo intentando debatir sobre ello. Habéis ganado. Es que no puedo contraponer ninguna prueba que os convenza a la planicidad de la Tierra.

Al igual que alguien dijo hace tiempo, también puedo llegar a aceptar que dentro de los ordenadores hay seres pequeñitos que conectan los cables para que por la pantalla salga lo que vosotros le pedís. Es que he llegado a un extremo en el que me va a parecer bien que me digas que, con tu titulación de Magisterio o siendo profesor de Secundaria, con un cursillo de veinte horas hecha por un sanador holístico especialista en abrir ojetes, te conviertas en experto neuroeducador. Es que tienes toda la razón. El problema es mío por intentar buscar evidencias donde lo importante es creer. Por cierto, lo probaré con la nómina de este mes. Creeré que se me ha multiplicado por cinco e intentaré pagar con dinero inventado en el comercio. Y si me dicen algo, les voy a decir que soy docente y que el problema es suyo por no creer que lo que le estoy dando sea dinero.

Es muy difícil lidiar con quienes contraponen estudios de la Tanned Ball University con los de la Universidad de Harvard. Ojo, estoy hablando de la buena. No de esa de Aravaca que expide títulos como churros. A partir de ahora os prometo que haré caso a cualquiera al que su suegra le haya dicho que la Tierra es plana o que la vacuna incorpora un chip geolocalizador. Es que no puedo hacer más. Os prometo que lo intento cada cierto tiempo pero el desgaste que lleva, más aún sabiendo que cada vez son más los terraplanistas educativos, es demasiado para mi body. Lo digo en inglés porque suena mejor. Hay incluso una asociación que se llama la Flat Earth Society. Sí, igual que las asociaciones de docentes innovadores. Es que todo es un calco del asunto.

No voy a debatir a partir de ahora con quienes me digan que el arroz con chorizo es paella. Os lo acepto y ya está. Os creo. Me da igual que sea solo arroz con cosas. Os prometo que, más allá de lo que digan las investigaciones o pueda demostrarse empíricamente, me creo cada una de vuestras palabras y vuestras afirmaciones educativas. Yo, simplemente voy a seguir diciendo cosas por aquí o por Twitter. Eso sí, no me pidáis poner al mismo nivel lo que digo, salvo cuando esté opinando, que los que defienden el terraplanismo 2.0. Ellos tienen toda la razón. A ver si después de este post, que además voy a compartir en la red del pajarito, en Facebook y Telegram, dejan de darme el coñazo.

¡Tenéis razón! Va. Ahora no me vengáis a preguntar en qué tenéis razón. La tenéis en todo.

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