Uso de imágenes de alumnos en las redes sociales

No voy a postularme sobre el asunto acerca de mis creencias sobre el tema ni, tan solo a hacer demagogia fácil (como hicieron algunos cuando publiqué ayer un tuit diciendo que “publicar imágenes de alumnos en redes sociales está prohibido”, comparándolo con otras cuestiones más importantes). Tan solo voy a decir qué normativa existe sobre el asunto y a dar unas ideas básicas que se desprenden de la misma. Y sí, también a matizar algunas cosas que, quizás, a algunos no les interese escuchar.

Fuente: Pixabay

En primer lugar recordar que “las imágenes son datos de carácter personal siempre y cuando hagan a la persona física identificable, directa o indirectamente”. Esto tiene una connotación muy clara cuando hablamos de imágenes, ya que, por mucho que pixelemos las imágenes si asociamos las mismas a un centro educativo o a un determinado curso, hace que el alumno pueda ser identificable. Así pues, ya queda claro que cuando se publican imágenes de alumnos (no pixeladas o pixeladas asociadas a un determinado centro y/o aula) estamos hablando de datos de carácter personal. Además, al ser menores de edad, estamos hablando de “datos personales sensibles y especialmente protegidos”.

Los datos personales no son de los centros educativos ni de los docentes, “son de los alumnos” o, en su defecto “de los padres que ejerzan la patria potestad”. Es importante lo anterior porque los datos no son solo de uno de los dos progenitores y, en caso de separaciones o desacuerdos acerca de la cesión puntual de dichas imágenes, se estaría incurriendo en un delito en caso de publicitarse en abierto por parte de docentes o de centros educativos. Una aclaración, en España, a partir de los 14 años los alumnos pueden ceder sus derechos de imagen sin contar con la autorización de los progenitores. Eso sí, aquí entra el vacío legal que supondría que un padre no quiera, al no tratarse de menores emancipados menores de 18 años pero, para lo que nos interesa, voy a obviar dicha controversia.

Por tanto, parece que en principio, los padres y los alumnos mayores de 14 años pueden ceder sus imágenes para ser usadas de forma pública por parte de los centros educativos y/o docentes. Pues va a ser que no, porque hay un detalle que dice que “se debe de firmar una autorización para cada cesión de datos destinados a objetivos diferentes”. O sea, que si se quieren los datos para publicitar varias actividades de los centros educativos, debe firmarse una petición de datos para cada una de ellas. No vale una autorización para todas las publicaciones de imágenes de todas las actividades que se realicen en el centro educativo o realicen los docentes. Además de para cada actividad que se quiera publicitar, “se debe firmar un formulario de cesión de datos para cada una de las aplicaciones en las que se vayan a colgar esas imágenes”. Y eso no es una cuestión baladí.

Pero vamos a lo que nos interesa: a la publicación de imágenes de alumnos en redes sociales…

Si me permitís, me gustaría aclarar que, ya de entrada, los docentes no tienen autorización de publicar imágenes de sus alumnos en sus redes sociales o blogs que no pertenezcan al servicio que les ofrece la administración educativa. Y eso tiene su importancia porque, el uso de imágenes con fines educativos o de difusión de determinadas prácticas, jamás pueden publicarse en sitios personales. Solo podrían, en caso de actividades realizadas por una empresa, en la web de dicha empresa si se firmaran las autorizaciones pertinentes. Otro detalle es que “no se puede tomar imágenes de alumnos por parte de docentes en actividades realizadas fuera del recinto escolar y publicitarlas en abierto”. Lo digo porque es una confusión que, en muchos momentos, se tiene sobre la situación. Sería como empezar a fotografiar a menores de edad y subirlo a las redes sociales. Algo que ya veis que atenta totalmente contra la legislación existente. Sí, tampoco podéis publicar fotos de menores reconocibles en espacios públicos. El tema de “educativo” no se incluye para nada fuera del espacio físico que gestione la institución educativa.

Hay un detalle que sí me gustaría comentar aquí… “un docente puede tomar fotos y vídeos de sus alumnos para determinadas actividades de aula, siempre y cuando dicho material no salga del recinto educativo ni sea publicado en abierto”. Lo anterior sería, por ejemplo, si un docente de inglés graba a sus alumnos para mejorar la pronunciación. Vídeos que pueden tomarse sin ningún problema, siempre y cuando no se suban a plataformas externas. A propósito, por mucho que gestionemos YouTube para poner los vídeos en privado, no puede hacerse.

Ahora sí que entro en el tema de las redes sociales. Al menos en las tres principales (Facebook, Twitter e Instagram). Son empresas que tienen sus servidores fuera del ámbito del Espacio Económico Europeo (EEE), que comprende todos los Estados miembros de la Unión Europea, más Noruega, Islandia y Liechtenstein, y por tanto se produce una transferencia internacional de datos.

Ahí tenemos que saber si los países donde se hallan alojados los servidores de las aplicaciones tienen adaptada la protección de datos a la RPGD y cumplen los siguientes supuestos que se marca en el siguiente enlace. En el caso de servidores diseminados, como son los de las redes sociales que he comentado anteriormente, es imposible saber el alojamiento exacto de la imagen que acabamos de colgar y, por eso, incumplen los supuestos anteriores con lo que, al no poder saber dónde se hallan los datos, no podemos saber si acaban cumpliendo esos supuestos de la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos).

Y, como colofón final para descartar subir las imágenes a las redes sociales, dos aspectos básicos: el primero relacionado con el permiso para tener determinadas aplicaciones asociadas a un centro educativo (necesita la autorización de la administración que, en algunas Comunidades no se da y en otras obliga a un largo proceso de petición, porque el centro no puede decidir libremente qué aplicaciones utilizar) y, el segundo acerca de la necesaria evaluación de impacto, con posterior aprobación de la Agencia de Protección de Datos, al tratarse de datos de sujetos vulnerables o en riesgo de exclusión social, que incluye a los datos de menores de 14 años. En el segundo punto, si los alumnos son mayores de 14 años dicho informe preceptivo no es necesario.

Todo lo anterior se encuentra en la normativa que la AEPD incluye en su web.

Si a alguien le parece mal la normativa, yo no tengo ninguna culpa. Eso sí, si se incumple bajo el pretexto de que nunca pasa ni ha pasado nada, siempre alguien es el primero de pagar el pato. Y, normalmente, lo acaba pagando siempre el que todos sabemos.

Tengo una decimillas de fiebre, pero creo que el redactado (a pesar de ser denso por estar basado en legislación) se entiende bastante bien. Cualquier cosa o duda, en los comentarios o por las RRSS.

No me apetece volver a dejar en manos de Google y sus anuncios el mantenimiento del blog. Así que si os apetece colaborar en mantener esto, ya sabéis…Buy Me a Coffee at ko-fi.com

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josé manuel

Te lo pregunté ayer. Me he leído el documento y no encuentro eso que comentastes ayer. Vale que los alumnos firmen al principio una autorización, o hay que hacerla para cada actividad que hagan a la hora de publicar en el facebook del colegio por ejemplo.

Maniakka

Tengo una duda… tomar una foto de mi alumnado para el additio se podría o no? Es una foto para identificar al niño/a en mi cuaderno digital.

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