¿Transversalizar el aprendizaje? ¡Y una mierda!

Estoy furioso. Sí, tengo mis razones para ello. Estoy bastante harto de la cantidad de docentes que defienden, en muchas ocasiones, una educación globalizada y transversal pero que, cuando hablas de reformulación de sus asignaturas, se escudan en lo imprescindible que es la suya, en lo maltratados que se hallan por parte de la administración y, cómo no, argumentando siempre contra otras asignaturas para “compararse”. Sinceramente, me preocupa lo anterior. Me preocupa porque me da la sensación que, al final, lo único que pretenden la mayoría de docentes es encumbrar a los altares su magnífica asignatura. Objetivo básico: equiparar las asignaturas con horario más reducido a otras de horario más amplio y, para los que imparten esas de horario más amplio, seguir aumentando su horario justificando dicho aumento en lo necesario e imprescindible que suponen esas horas. ¡A la mierda! No estoy de acuerdo. No me gustan los planteamientos de compartimentos estancos cuando hablamos de etapas obligatorias. Me rechina la existencia de timbres, horas fijas por asignatura y, cómo no, la comparación entre asignaturas. Al final, cada uno barriendo su aula y el centro sin barrer. No puede ser. Lo siento, me parece de un egoísmo supino lo anterior y totalmente perjudicial para una mejora en el aprendizaje de nuestros alumnos.

Fuente: https://www.smu.edu.sg

Fuente: https://www.smu.edu.sg

Desde el momento que la defensa de una asignatura se realiza sobre la base de aumentar horario lectivo o su imprescindibilidad mal vamos. Cuando lo único que interesa es mantener un formato que, lo único que haga es mantener aislacionismo curricular, seguimos acudiendo a los mismos parámetros que tanto criticamos. Es muy bonito defender la asignatura de uno y, cómo no, denostar al resto. Qué pájaros estamos hechos. Qué bonito es defender para los demás lo que no vamos a ser capaces de defender para nosotros. Eso del chiringuito de uno está muy bien porque es nuestro chiringuito. ¡No jodamos!

Soy docente de Tecnología y me importa tres pepinos aumentar su horario lectivo. Incluso, si me lo plantearan coherentemente, estaría dispuesto a renunciar a la asignatura por ver que, transversalmente, puede adaptarse a las necesidades de los alumnos. No tiene ningún sentido -y lo digo en este caso conociendo perfectamente el currículum- que gran parte de la teoría que marca el currículum coincida coma con coma con la de otras asignaturas. No tiene ningún sentido no aprovechar esa coincidencia para trabajar transversalmente. ¿Y si perdemos horas? me preguntaréis alguno. Pues ajo y agua. Bueno, sólo ajo y agua a menos que nos postulemos como grandes defensores de la carga horaria y de nuestro puesto de trabajo. Una defensa del puesto de trabajo que, en ocasiones, va contra el sentido común. Más aún en un modelo basado en asignaturas independientes que, por desgracia, casi nunca conjugan en proyectos comunes.

Ayer me llamaron ignorante por no saber qué están haciendo los profesores de Música en sus aulas. Lo reconozco. No tengo ni idea. Más allá de lo que veo en casa con las chiquillas no lo sé. No tengo el don de la ubicuidad ni, por cierto, el acceso franco a las aulas de la mayoría de mis compañeros. Seguro que están haciendo cosas interesantes pero, sabéis qué, si los docentes de esa asignatura sólo tienen como objetivo aumentar su horario para así, supuestamente, dar una mejor calidad, mal vamos. No son más horas de Música, Tecnología, Matemáticas, Geografía e Historia, etc. lo que se necesitan, lo que se necesita de una puñetera vez es alguien que deje de mirarse el ombligo y mire por el bien global de los alumnos.

Lo siento, pero picarse cuando alguien cuestiona una asignatura por creer en la transversalidad de la misma -y de todas las del currículum- lo único que demuestra es las prioridades que muchos se plantean. Una prioridad que, por desgracia, cambia según toque defender su asignatura (siempre imprescindible y con carga horaria insuficiente) o un aprendizaje transversal que, curiosamente, sólo implicaría que las otras asignaturas redujeran su horario lectivo. Porque, mamita mía, no me toquéis lo mío que es lo único que vale y soy un pobrecito docente de la asignatura que nunca tiene suficientes horas y que, sin la misma, nuestros alumnos no podrían integrarse en condiciones en la sociedad.

12 Responses

Deja un comentario