Todos cometemos errores

Todos cometemos errores. Algunos aprendemos -o intentamos aprender- de ellos y otros, siguen buscando la justificación más variopinta para seguir cometiéndolos. Y sí, hoy toca un primer post en clave personal porque el día festivo, con despertador no apagado, va para largo. Más aún con ese resfriado incipiente que, por lo visto, hoy se empieza a notar en zonas de la garganta más profunda.

Fuente: ShutterStock

En el día de ayer uno de esos haters que tengo con cuenta anónima (bueno, yo la conozco perfectamente porque era una compañera de Departamento “ávida de trepar y escaquearse” de hace unos años, que ayudó a tomar la decisión que tuve de huir del aula), me informa que tengo dos webs creadas hace unos años con imágenes de alumnos en las que se distingue perfectamente la cara de algunos de ellos. Toda la razón. No me acordaba de ello y se lo agradezco profundamente. A veces vale la pena que alguien busque cualquier cosa para poder hacerte daño para así poder remediar ciertas cosas. Algo que he hecho esta mañana eliminando las dos páginas webs que usaba en esos centros. De verdad que le doy las gracias. Era totalmente incoherente que lleve defendiendo ciertas prácticas y diga que ciertas cosas son ilegales, para estar cometiendo las mismas ilegalidades. Bueno, en este caso no se trataba de nada ilegal porque las dos webs dejaron de colgar material antes de la entrada en funcionamiento en mayo de 2018 de la RGPD (después de retrasos varios en su aplicación) y mucho antes de que la administración educativa valenciana publicara su normativa sobre protección de datos.

Voy a aprovechar este post para decir que también he usado Edmodo, herramientas de Google, correos electrónicos que no eran los que suministraba la administración educativa, creado webs de aula en espacios propios (o varias en los espacios que ofrecen gratuitamente blogger y wordpress), usado ClassDojo, cuadernos del profesor de determinadas multinacionales, alguna fotocopia de libros de texto, y muchas otras prácticas que sé que a día de hoy son ilegales. Reconozco que hoy en día no lo haría. Tengo muy claro que cuando vuelva al aula (¡ojalá se solucionara lo mío!) voy a ser mucho más cauto con los datos de mis alumnos y, salvo que haya cuestiones -como la del currículum- que obligan a hacer ejercicios de malabarismo pedagógico por el bien de los alumnos, no voy a volver a caer en ciertos errores. A mí, como he dicho siempre, me pueden gustar más o menos las normativas educativas pero, tengo muy claro que si no me gustan mi objetivo es intentar cambiarlas mientras estoy obligado a su acatamiento. Me gusten más o me gusten menos. Y esa es la clave. No cejar en el empeño de cambiar ciertas cosas pero intentar, dentro de mis posibilidades, cambiarlas.

Ya sé que es mucho más sencillo seguir haciendo ciertas cosas de tapadillo, pensar que como todo el mundo lo hace, jamás nadie se va a fijar en mí pero, ¿alguna de esas que he comentado antes benefician al alumnado? ¿Realmente no hay alternativas que permitan cumplir la normativa que funcionan tan bien para lo que queremos hacer como lo que estamos haciendo? Yo creo, como he dicho en más de una ocasión, que muchas administraciones se están poniendo las pilas en ciertas cosas. Bueno, otras también se las ponen pero en sentido contrario. O quizás también haya gente dentro de esas administraciones -sé que la hay- intentando también cambiar desde dentro las cosas. Es todo muy complicado pero, como mínimo, conviene de tener un poco de sentido común y pensar en lo realmente importante: los alumnos y su aprendizaje.

No me importa equivocarme. Lo que me preocuparía es no reconocer que me equivoco. Algo que hago en demasiadas ocasiones. Uno no es perfecto salvo a nivel de fotogenia. Lo dicen todas las personas que han tenido la suerte de verme en bañador 😉

Me encanta tener personas que me recuerdan que, en ocasiones -no pocas-, hago las cosas mal. Lástima que a ellas no les guste que les recuerden sus meteduras de pata y defectos profesionales.

No me apetece volver a dejar en manos de Google y sus anuncios el mantenimiento del blog. Así que si os apetece colaborar en mantener esto, ya sabéis…Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Deja un comentario