¡Tira el chicle!

Nuevo proyecto en marcha. Para septiembre de 2019 verá la luz, gracias a todos aquellos que se han ofrecido en participar y todos aquellos que, seguro lo harán antes y durante el proyecto, la nueva revista digital sobre educación: ¡Tira el chicle!

Fuente: ShutterStock

Una revista independiente, formada por docentes y personas interesadas por la educación, que pretende hacerse un hueco en un sector en el que, por lo visto, se está más interesado en vender que en difundir qué se está haciendo, plantear propuestas o, simplemente, poner un poco de sentido común a las necesidades de los chavales y del propio sentido de lo que supone la educación.

Estos últimos días he mareado la perdiz en las redes sociales (especialmente en Twitter) acerca del nombre que se le debía dar al nuevo proyecto. Desde “(in)docencia” hasta llegar a una interesante “Tiza y pantallas”. El problema es que hoy, entre ensaladilla rusa y sacar los platos del lavaplatos, ha surgido la conversación con mi mujer y ella me ha dicho, ¿por qué no “¡Tira el chicle”? Es una frase que todos los docentes y los que hemos sido alumnos tenemos siempre en mente. A quién no se le ha dicho jamás, cuando hacía alguno de esos globos tan explosivos enseñando la caries más oculta, que tirara el chicle. Pues eso. Una frase que dice mucho de un modelo educativo. Una frase que es atemporal. Una frase que no va de sabores del chicle ni de su marca. Creo que se me entiende.

Ahora queda gestionar la parte difícil. El dominio ya está comprado y la cuestión técnica no me preocupa en exceso (tengo claro cómo se va a montar el frontal, la plataforma -wordpress multisite- y el modelo de publicación -muy parecido al que usan los de Naukas en su web-).

Lo complicado será gestionar al pequeño equipo editorial, plantearse qué espacios tendrá la revista (actualidad, política educativa, pedagogía, entrevistas, opinión, tecnología, etapas obligatorias, postobligatorias, recursos …) y cómo se distribuirá el trabajo entre los que estemos encargados de la parte destinada al “equipo”. También queda ver cómo van a evolucionar los colaboradores a los que se les dará, sin ningún tipo de censura, un espacio del tipo colaborador.dominio.com. Ahora queda, como veis lo más complicado para hilvanar el asunto.

En poco ya habrá la maqueta subida (tengo comprado el tema de la revista y del que se va a utilizar en las páginas personales). Otra cuestión es llenar la maqueta y hacer que os apetezca, tanto a los que os pasáis habitualmente por aquí, como a todos aquellos a los que les interese la educación, a pasarse por ahí.

No va a haber publicidad. Los costes en un primer momento los asumo personalmente con lo que habéis donado en mis libros (no es mucho pero me basta para pagar alojamiento, temas y plugins) y se va a montar un modelo de donación para quien quiera ayudar a mantener la revista. Y no, no se va a permitir, salvo que haya colaboradores que, en sus espacios, ofrezcan sus servicios, por considerarlos expertos de interés, la difusión de ningún tema que suponga beneficios económicos procedentes de ningún tipo de empresa salvo que realicen libremente una donación al mantenimiento de la revista (al igual que cualquier otro lector).

Mucho por hacer. Mucho por coordinar. Mucha ilusión y con ganas de, a ser posible, daros buenas noticias porque la revista habrá visto la luz.

Empieza la aventura…

Por cierto, aún estáis a tiempo de colaborar. La colaboración va a seguir estando abierta desde ya hasta que, por el motivo que fuere, el proyecto finalice. Que esperemos sea muy tarde 😉

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