The Mediterranean edugurú

He renacido. Después de salir de mi zona de confort y, a pesar de la oposición de El País, los Google Certified, La Caixa, Ferreras, Amancio Ortega o los fabricantes de condones y geles para ciertas situaciones, he conseguido romper el capullo y salir como mariposa renovada, con ansias de cambiar el mundo e influenciar a todos. Incluso a los que hacen encuestas para Santillana, evangelizan a los pingüinos o, simplemente, huyen del sentido común para proponer remedios contra la calvicie basados en rezos a un tipo con rastas. Por fin la hormiga se ha convertido en un ente de luz.

Fuente: https://xarxatic.com/

Ya no tengo blog. Ahora tengo web. Una web desarrollada por la empresa que hace páginas a los gurús 2.0. Una web desde la que, a partir de ahora, voy a ofrecer mis habilidades de coaching y mentoring. Ayudaré en tus procesos de cambio, a lidiar con veintimuchos que no te entienden y te facilito estrategias para lidiar con la depresión. Además te voy a enseñar cómo puedes largarte del aula y sobrevivir alejado de ella, sabiendo vadear con el instinto primario de pisar callos.

Sé de todo. Conozco todas las metodologías educativas habidas y por haber. Tan pronto puedo montarte un vídeo como hablarte de neuroeducación. Soy un flipado del flipped. Controlo el ABN, la codocencia, la clase tradicional o el sintagma nominal. Y, si no sé de algo, hago como la mayoría de esos gurús que todos conocemos y que, salvo en sus eventos seguidos por sus acólitos o por sus interacciones en las redes, pintan menos que nada en la educación real: me lo invento. Y lo hago con cariño. Con mucho amor por el ego pero, aún más por el trinque. Trincar es siempre el objetivo básico y el top one de mi lista. Hasta los edugurús tenemos lista.

Tengo también unos libros truños y unas propuestas que, por desgracia, incluyen bajar los ratios (era joven, pero ahora he ascendido). Al mismo nivel que los de la mayoría que escriben sobre temas educativos. Todos con mucha enjundia y grandísima dosis de literatura digna de la Generación del 27. Bueno, de la Generación Millenial. Que mis pelos blancos no os engañen. Soy un nativo digital comme il faut. Sé tanto de Fortnite como de programar un lindo gatito. Bueno, más o menos lo mismo.

No doy consejos gratis. Los doy por un módico precio. Algo más económico, entendiendo la crisis actual y haciendo un bien social, que la mayoría de finalistas del Teacher Prize, sociólogos colocados a dedo en determinados cargos o, simplemente, aquel que todos sabemos pero que nadie en abierto se atreve a mencionar. Con más certificaciones que la mayoría. No hay Geniallys suficientes para hacerme un portfolio de todas mis insignias digitales. Hasta me he tatuado una, quizás la más importante, en la zona esa en la que la espalda empieza a bifurcarse. Por cierto, puedo llegar a cobrar en especies. Si son líquidas, blancas y basadas en chufa, podemos concretar el precio. Mi asesoramiento vale la pena.

Tengo testimonios de vascos, un amigo de El Rubius y algunos más que, por cuestiones de privacidad y deseo expreso de los que, un día sí y al otro también, se arrodillan ante mi paso, he omitido. Respeto el tema de la protección de datos y la privacidad. Incluso, en ocasiones, la mía.

Soy el gurú educativo ungido por las olas del Mediterráneo. Y no podía aprovechar mejor día para anunciarlo que, cuando se cumplen veinte años, de las siguientes viñetas del maestro de los maestros, Néstor Alonso.

Fuente: Néstor Alonso
Fuente: Néstor Alonso

Ser gurú no implica vivir del aire. Así que, para que consiga llegar a mi nivel más avanzado de realización guruseril, necesito algo más que aplausos, mensajes en Twitter o correos electrónicos. Donar es sano. Y te hace mejor persona. Déjate influenciar por mí. Yo soy el gurú. Un edugurú mezcla de chufa e influencer a partes iguales.

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Teresa

😂Me alegra que estés de vuelta 🙂

Victor Suárez

Esperamos ansiosos tu iluminación. Una cosa buena de la educación a distancia es que se puede tomar una horchata de chufa mientras tanto y en clase presencial queda feo.

Francisco

ohhhhhhhh yesssssssssss

Profe-chacha

Madre mía… ¡Y yo que creía que estabas “depre” o algo! Te has superado. Qué bien me ha venido este puntazo de humor ácido en medio del asco de final de curso que sufrimos…

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