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Cada vez que tengo que hacer algún cambio “grande” en el blog me genera un trauma. Me encanta, como ya sabéis, trastear con código, probar nuevos plugins, cambiar de tema o, simplemente, jugar a ver qué puedo hacer a nivel técnico para mejorar el blog (a nivel de velocidad y/o funcionalidad) pero, en ocasiones, hay temas que se me van de las manos porque, o bien no dependen de mí, o bien porque no tengo la mente clara en determinados momentos o períodos de mi vida.

Fuente: ShutterStock

Hace unos días que decidí, después de ver el precio de renovación de mi alojamiento, buscar otro más económico. Es lo que tiene negar a venderse, huir de la publicidad de Google (que implementé en su momento pero que no acababa de hacerme sentir a gusto) o, simplemente, haber convertido un hobby en un lugar donde demasiados pasáis a cotillear. Y sí, ya veis que hoy se trata de un post cotilla. Acerca de vicisitudes varias. Es que me da morbo incluso a mí.

Lo de buscar hosting, revisar opiniones y características es más complicado que buscar pareja. Y sí, os lo digo en serio. Hay cientos de ofertas, opiniones de las cuales debes filtrar aquellas patrocinadas y, saber muy bien qué necesitas. Yo necesitaba un hosting BBB (bueno, bonito y barato) que pudiera soportar un alto número de visitas y que, si pudiera ser, no me redujera mucho la velocidad de carga respecto al que tenía. La verdad es que tenía un hosting que, tanto a nivel de funcionalidad como de atención a los que estaban tras el mismo, era fantástico pero, al final, uno no puede llegar económicamente a todo y le toca recortar. Así pues tocaba volver a pasar por el “infierno” por segunda vez. Bueno, debo reconocer que ya no me acordaba de lo mal que lo pasé la primera vez (soy mucho de cambiar poco) que cambié de hosting.

Pues bien, contrato el nuevo hosting, pido la transferencia de dominio (si me lo llevo es todo) y me dan una dirección web temporal. Para avanzar compro un plugin para clonar la web -sí, soy de esos que también compran libros digitales-, hago una copia, entro en el nuevo alojamiento (aún sin dominio transferido) y me pongo a instalarlo ahí. Ya está, configuro una nueva base de datos, fuerzo a que se dirija a https -el candadito guay- y escribo un post. Todo eso en el espacio temporal. Y ahí llega la debacle…

Se transfiere totalmente el dominio (xarxatic.com) y entrando a la página principal me va a la versión con y sin el último post (según le da la gana). Además, curiosamente, a veces se ve y otras no. Con los dispositivos móviles ya se convierte ver el blog en una odisea. Y ahí batallando con el servicio técnico (impecable el de este nuevo hosting, por cierto).

Más de veinticuatro horas después, habiendo hecho todo lo que sabía, quemando Google con mis búsquedas y viendo vídeos de YouTube por encima de mis posibilidades, me planteo que quizás sea todo debido a que subi el blog al espacio temporal y pido que me restauren todo el hosting a cero. Y yo, pobre de mí, sin acordarme que había borrado la copia que me generó el plugin para hacer ese clonado.

Pues nada, me lo borran todo y la página, curiosamente, dirigiendo a un servicio de limpieza (ha durado unos minutos). Entonces bloqueo las redirecciones y, por suerte, aún tenía pagado el hosting de la empresa anterior hasta septiembre. Así que, redirijo del dominio transferido ahí, hago la copia con el plugin, vuelvo a redirigir al nuevo espacio y lo subo de nuevo. Y voilà… aquí tenéis el resultado.

Nada, hoy me apetecía compartir con vosotros esto. Bueno, más bien compartirlo conmigo porque así, leyendo este post, me acordaré de no volverlo a hacer 😉

Lo que os cuento es la versión resumida. La larga incluye algunos gritos al ordenador, bastante café y, mucha música de fondo muy asociada con mi estado de ánimo. Un detalle... he perdido el último post sobre subvenciones a los libros de texto. Por ahora, es lo único que sé que me he cargado.

Si te apetece colaborar en mantener el blog, en los proyectos que tengo en mente o, simplemente, te apetece invitarme a horchata…Buy Me a Coffee at ko-fi.com

No sé si os habréis dado cuenta pero, desde hace un tiempo, tanto en este blog como en otros que estoy gestionando para terceros (de forma altruista), ha habido unos ciertos cambios que hacen referencia, tanto a la visibilidad desde dispositivos móviles como a la velocidad de carga. He cambiado también algunos pequeños detalles estéticos pero, lo que es más importante, he cambiado de hosting y, en unos días voy a proceder a migrar todos los dominios de que dispongo (a excepción de éste) a un nuevo hosting, a la vez que traslado todos los dominios al mismo registrador.

Fuente: ShutterStock

¿Hosting, dominio, registrador? Seguro que alguno os habéis perdido ya con estas palabrejas. Pues bien, el dominio es aquello que introducimos en la barra de direcciones (.com, .es o .loquesea), el hosting es el espacio en el cual se almacena nuestro blog (sus bases de datos) y, el registrador es aquella empresa que se encarga de realizar los trámites con la administración de dominios para adquirir el mismo. Pero bueno, tampoco no es de lo más importante que quería comentaros hoy. Lo que sí que voy a hacer es daros unos consejos para que no la caguéis, al menos tanto, como he hecho yo con algunas decisiones técnicas que he tomado estos años.

En primer lugar olvidaos de leer todo esto si lo que queréis es tener un blog gratuito en WordPress, Blogger, Wix o crearos algo que no sé cómo denominarlo en Sites. Lo gratuito es lo mejor para empezar pero, por desgracia, a veces se queda muy corto para lo que tenemos en mente. Más aún para aquellos que puedan tener ganas de mantener un proyecto por un largo tiempo o, simplemente, poder gestionar su “casa digital” de forma mucho más autónoma. Depender de espacios que nos ceden gratuitamente, aparte de vernos en algunos casos inundados por publicidad, también tiene los riesgos de que, de un día para otro, cambien las condiciones y desaparezca nuestro maravilloso espacio que tenemos en la red. Además, seamos sinceros, ¿cuántos proyectos se empiezan y abandonan al poco por la sensación de la gratuidad que ofrecen ciertas cosas? Y no, no me estoy refiriendo a la necesidad de gastar mucho dinero. Recordad que soy catalán de pura cepa y con tropocientos apellidos catalanes. Ya si eso hablamos de la genética del ahorro pero mejor obviarlo porque no creo que sea el leitmotiv de este post.

Lo primero que os recomiendo es que busquéis un nombre de dominio interesante para bautizar el proyecto. Lo de “xarxatic” surgió porque, en un primer momento, la idea de esto era crear una red TIC (red es xarxa en catalán) para que todo el mundo pudiera poner materiales para compartir ahí. Incluso, en los primeros meses, la idea fue compartir materiales de mi asignatura y plantearme la posibilidad de crear una red parecida a la extinta Internet en el Aula. Ya, uno va modificando las cosas conforme va pasando el tiempo y ya veis en qué se ha convertido esto. Bueno, más bien en qué no se ha convertido. Un inciso, yo os recomiendo el dominio .com para proyectos varios, o .org por si lo que pretendéis es montar algo similar a una fundación. No os recomiendo .es, .cat, .info por ser dominios más caros (tanto en precio de compra como de renovación) y más lentos de carga. No sé el porqué pero cargan más lento. El .com es el que es más versátil.

Uno de los errores que cometí fue guiarme por el precio y registrar en la misma empresa dominio y hosting. Esto es un error porque, ahora que he pasado por varios hostings diferentes, me he llevado el dominio cuando lo que tenía que haber hecho desde el principio es tenerlo por separado para hacer más fácil ese cambio de hosting. Esta semana procederé a migrar todos los dominios de los proyectos que tengo, a excepción de éste, a Namecheap porque, aparte de ser uno de los más reconocidos y baratos, permite gestionar muy bien las DNS. Por cierto, las DNS es como apuntar desde un sitio a otro para ir a buscar el alojamiento (hosting). Así pues, podemos tener el dominio y el hosting por separado. Si lo queremos junto tampoco pasa nada y hay empresas que lo ofrecen en pack. Un detalle, nada de comprar el hosting en el proveedor de dominios que os he recomendado porque, según opiniones que podemos encontrar por la red, no es demasiado bueno y tiene un tiempo de carga muy lento (muy importante). No os he hablado del precio de un dominio. Pues calculad cerca de unos diez euros anuales. No es mucho.

Para hosting hay varias alternativas. Os recomiendo, si es el principio del proyecto, empezar con uno BBB (bueno, bonito y barato). No os gastéis más de cincuenta euros al año y mi recomendación pasaría por Bluehost, GoDaddy o iPage. Te dan el hosting gratuito el primer año y hay varios cupones (buscad cupones por internet) para que el precio sea bastante asequible. Por unos 50 euros al año tenéis dominio y hosting en estas empresas. El problema es que, si lo compráis para un año, los precios de renovación suben muchísimo. Recordad también que, por mucho que os digan que tienen espacio ilimitado, si queréis subir vídeos o imágenes de alta calidad, se os va a bloquear. Mejor enlazarlos de YouTube donde podéis subirlos sin límite. Más que suficiente para el uso habitual de un docente. Otro tema es que queráis montaros un negocio alrededor de la realización de cursos de formación y podáis tener más requisitos técnicos pero te pueden llegar a soportar unas cinco mil visitas diarias sin problemas. Y eso es mucho.

Yo uso SiteGround en este blog y los demás los tengo en FastComet. El primero es muy buen servicio pero es mucho más caro y el segundo ahora os voy a explicar por qué voy a dejarlo. Una cosa que no os he dicho es que, compréis el hosting que compréis, por favor que sea gratuito el SSL (lo que indica que vuestra página web se carga segura bajo el protocolo https) y acordaos de, si no queréis dar vuestros datos personales al público, comprar el añadido de “Domain Privacy” (privacidad del dominio). También os comento que, por culpa del número de visitas, debo abandonar SiteGround cuando me caduque el dominio porque, por desgracia, tiene una limitación de visitas mensuales en su letra pequeña (cuando se piden un número determinado de operaciones) y siempre acabo rozando la debacle.

Ya me iba a despistar. Si tenéis varios proyectos (cada uno en vuestro dominio), os recomiendo un hosting multidominio que permita la posibildad de que, con un solo alojamiento tengáis la posibilidad de instalarlos todos ahí. Podéis gastar, en lugar de los 60 euros anuales por proyecto, solo diez euros para cada proyecto extra porque os permitiría alojar en el mismo espacio varios dominios. De eso hay muchos tutoriales en la red pero creo que se me entiende. Lo mismo que no es lo mismo un coche biplaza que uno que permita cinco ocupantes. No sé si me explico. Es lo que voy a hacer yo contratando uno de estos hostings: el de Banahosting.

Os informo que no hay ningún enlace de esos de publicidad que ponen determinados blogs. No, lo que recomiendo tiene que ver con experiencias propias (con sus aciertos y errores) y con muchas lecturas.

Ahora toca decidir qué queremos montar en ese dominio y espacio que hemos comprado. Si va a ser algo exclusivamente para nuestros alumnos, de nuestra asignatura, de proyectos de robótica, programación o gamificación (por poner algunos ejemplos), de reflexiones educativas, etc. La clave es, en caso de optar por algo es tener un poco de constancia porque, ya os garantizo yo que hay muchos momentos de “desesperación”. Hay picos de muchos ánimos y otros de desánimo. Conviene saber que esto, al igual que cualquier otra cosa, lleva dedicación y la necesidad de disfrutar haciéndolo. Otro tema es que alguien se plantee un negocio educativo. Eso ya es harina de otro costal.

Así pues ya tenemos dominio, hosting, nos toca ponernos con la plataforma de publicación. Mi recomendación siempre va a ser WordPress, por la gran cantidad de personalización que permite (con sus temas y plugins) y porque no hay proyecto que no pueda montarse en la misma. Además, la curva de aprendizaje es bastante sencilla y todos los hostings que he mencionado anteriormente, permiten montarlo con un solo clic.

Ahora toca hacerlo “bonito”. Sí, algo bonito y ágil es imprescindible para un espacio que pretende ser una apuesta a largo plazo. Primero probando con temas gratuitos (miles disponibles en WordPress), después comprando un paquete de temas. Ahora estoy con el último paquete que compré, Zephyr. Tiene la ventaja, por si empezáis un proyecto de cero, de tener demos precargadas a las que solo tenemos que cambiar el contenido de ejemplo que nos instala. Revisad en internet qué temas son los más populares para el proyecto que tengáis en la cabeza. Hay mucha información. No sé cuánto durará porque una de las renovaciones que hago cada cierto tiempo es un lavado de cara del blog ¿Es imprescindible? No, pero ayuda a tener siempre un aspecto nuevo del blog. Y eso a mí me gusta. Es lo que tiene ser muy caprichoso con la cuestión de apariencia de “mi casa virtual”.

Ya tenemos lo que se ve. Vamos ahora a lo que no se ve. Si dejamos el blog con lo anterior y nos ponemos a escribir tendremos un problema: un consumo muy grande de recursos del hosting (sí, servir páginas cuando ya empiezan a ser un número apreciable hace que la carga se ralentice) y, como no, la imposibilidad de disponer de determinadas herramientas que permitan facilitar el compartir los artículos del blog en las redes sociales. Sí, las redes sociales deben integrarse con el blog. No es una opción, es una necesidad.

¿Cómo agilizamos y perfilamos el blog a nivel interno? Mediante plugins. Un plugin es como un añadido que se instala de forma muy fácil en WordPress. Ni muchos, ni pocos. Cada plugin consume un poco más de recursos y, es por ello que debemos ir con cuidado a la hora de seleccionarlos.

Conviene instalar plugins para acelerar la carga del blog. Yo usaba WP Supercache y WP-Optimize para optimizar la base de datos. Desde hace un par de años tengo comprado WP Rocket, que incorpora la reducción de las imágenes sin pérdida de calidad al mostrarlas. Algo para lo que usaba antaño el plugin WP Smush-it). También he integrado un CDN para que la carga pase por un gestor de páginas que va a aumentar la velocidad de carga de una forma brutal. El CDN viene gratis con el hosting. Con cualquiera de los que os he puesto y con más del 90% de los que existen en el mercado. Instalar el CDN no es complicado. Ya, podría enlazaros manuales aquí pero, por desgracia, los manuales se desactualizan con demasiada facilidad en esto de la informática.

También uso plugins para comentarios, botón de suscribir y otras lindezas. Para ello el plugin todo en uno Jetpack que, combinado con Akismet nos hace que no lleguen comentarios spam. No os podéis imaginar la cantidad de tiempo que se pierde con el spam y, por eso, un filtro como Akismet se hace más que necesario.

Después algunos plugins para notificar a Google los artículos que se publican (All in one SEO pack y Google XML Sitemap). Sí, es importante salir en Google.

Finalmente esos plugins para redes sociales que no deben faltar. En mi caso usaba SumoMe para compartir en las redes sociales (ahora Social Warfare) que, también podría ser usado para esas ventanas tan intrusivas (pop ups que a mí tan poco me gustan) y Facebook Thumb Fixer para coger la primera imagen de cada artículo a la hora de publicarlo en Facebook. Sí, la publicación en redes sociales hace que el intercambio de ideas se maximice.

No sé si me he pasado demasiado con mi artículo del lunes pero, sinceramente, a ver si hay alguno que, aunque solo sea por la parte friki, se pone a hilvanar un nuevo blog educativo porque, por desgracia, son más los que se mueren que los que nacen. Y eso, a mi entender, es un problema.

Si alguno tiene alguna duda sobre el tema, no dudéis en preguntar. Otra cuestión es que sepa responderos 😉

Hace unos días en un artículo donde intentaba dar, con la experiencia que supone llevar ya unos diez años en esto de los blogs, unos pequeños consejos acerca de la creación de un blog educativo, recomendé comprar un dominio y un hosting para que, la experiencia de escribir, como mínimo tuviera cierta obligación. Sí, si uno empieza un blog en una plataforma gratuita (sea blogger.com o wordpress.com) es mucho más probable que, al poco, acabe abandonando esa perseverancia tan necesaria para dotar de continuidad a esa escritura en un espacio abierto al mundo.

En algunos correos me han preguntado qué tipo de dominio sería el recomendable (a nivel de la extensión) y, como no, algún hosting BBB (bueno, bonito y barato) para poder alojar ese proyecto. Pues bien, en este artículo intentaré contestar a lo anterior. Una respuesta que, como he dicho anteriormente, va a ser en clave personal y muy sujeta a la experiencia propia o a lecturas interminables que realicé -y sigo realizando- acerca de uno de los temas que me apasionan, como es la gestión de blogs.

Empecemos por el dominio. Lo del dominio se las trae porque es un tema que, por desgracia, no acaba de ser todo lo claro que debiera. Yo uso un dominio punto com. Generalmente son dominios destinados al mundo empresarial o de uso genérico. Además tiene la ventaja que, a nivel de búsquedas por la red, es mucho más fácil que los países de habla hispana puedan encontrar mejor tu blog porque se posiciona a nivel global. Eso sí, si la mayoría de tu público objetivo es regional o nacional, lo mejor es decantarte por dominios nacionales (un punto es o un punto cat -para blogs escritos en catalán-). El tema de usar dominios punto net, punto edu o punto org sería más bien para organizaciones educativas (por ejemplo, para la página web de nuestro centro podíamos usar un dominio punto edu o punto org). La verdad es que el tema de los dominios es complejo -más ahora que han salido nuevos dominios de primer nivel tipo .site, .live, .docs, etc- pero, sinceramente, yo optaría en caso de querer montar un blog educativo o trasladar nuestro blog realizado en un plataforma gratuita a un dominio propio, en un .com, .es o, en caso de ámbito autonómico, un .cat o similares.

Fuente: http://www.seoparanewbies.com
Fuente: http://www.seoparanewbies.com

Vamos al tema de precios. El precio es algo que debemos tener en cuenta porque, no es lo mismo pagar unos pocos euros el primer año y en años posteriores ver que ese precio se nos ha incrementado hasta n 200% que comprar un dominio algo más caro pero, con precios mantenidos a lo largo del tiempo. Por ahorrar al principio con alguna promoción, en años posteriores nos podemos echar las manos a la cabeza. Recomendación… un punto com o alguna de las ofertas puntuales que ofrecen determinados registros (para promocionarlos). Eso sí, vigilad los precios de renovación y, como mínimo, haced una reserva para tres años. Calculad aproximadamente de 8 a 10 euros por año en caso de estos packs. Un dominio comprado por un año es plantear el proyecto del blog de forma poco seria.

Eso sí, otra pequeña recomendación (yo la cagué y espero que no lo hagáis)… no compréis el dominio en el mismo lugar que tengáis el hosting. Así podéis ir cambiando de hosting sin estar atados a lo complicado que, a veces se vuelve ese cambio, cuando tiene tu dominio la misma empresa que tiene tu alojamiento.

¿Dónde comprar el dominio bien de precio? Tres alternativas: Namecheap, GoDaddy (también ofrece hosting) y Register (¡ojo con este último porque sube los precios cada año y, es por eso, que conviene comprar dominio por algunos años) . Por cierto, no tengo ningún tipo de beneficio por deciros que compréis ahí el dominio ni, tampoco, en la recomendación posterior de hosting que haré.

Ahora la clave del éxito del blog (aparte de los contenidos, algo imprescindible)… un buen hosting.

Fuente: https://www.estudiseno.com
Fuente: https://www.estudiseno.com

Lamentablemente, los docentes -o las personas que quieran montar un blog educativo- tenemos un problema: no podemos destinar a un hobby la cantidad que nos gustaría porque, al final, lo que no puede ser es que tener un blog nos suponga un pan como unas hostias. Por tanto hemos de buscar algo barato. Sí, la prioridad a la hora de buscar un hosting para un proyecto de blog personal (otra cosa sería para vender un servicio o producto educativo) es que no se nos dispare el presupuesto y nos ofrezca un buen servicio. El servicio, casi siempre, es más importante que otra cosa. Y, dentro de ese servicio, al hosting que elijamos le debemos exigir lo siguiente:

  • Espacio suficiente para nuestro proyecto (hay hostings que ofrecen un espacio prácticamente ilimitado que siempre nos va a venir bien)
  • Facilidad de gestión del panel de control del hosting (cuando ya tenemos un poco de práctica nos apetece tocar “cosillas” y siempre es bueno que el hosting nos ofrezca un espacio donde se pueda hacer de forma sencilla)
  • Que nos haga copias de seguridad diarias. Imprescindible para aquellos que no quieran verse un día sin blog porque, curiosamente, no han hecho ninguna copia de seguridad. Cuando llevas uno o dos posts no pasa nada, cuando llevas unos cientos…
  • Que nos permita tener varias bases de datos y cuentas de correo electrónico (si son ilimitadas, mejor pero ya os informo que cuentas de correo sí pero, en lo que se refiere a bases de datos, esos hostings gratuitos no las ofrecen tan ilimitadas como dicen)
  • Que tenga la posibilidad de gestionar instalaciones de forma automática (cada vez se facilita más la instalación de plataformas de blogging por parte de los hostings mediante autoinstaladores donde, lo único que has de elegir es nombre de usuario y contraseña)
  • Que sea escalable (sí, si todo va bien y nos entra el gusanillo debe permitirnos saltar a un mejor servicio)

No he mencionado la necesidad de enmascarar nuestros datos personales porque, todos los hostings, por un módico precio, lo permiten. Es lo que llamamos privacidad del dominio. Y, en caso de cogerlo aislado del hosting, será la empresa que nos suministre el primero la que lo gestione (calculad unos 10 euros al año).

Ya tenemos las características básicas del hosting. Ahora vamos con las empresas que recomiendo… (y, como no, que compréis el hosting para más de un año porque, en este caso sí que los precios se pueden llegar a doblar respecto a la oferta inicial).

Para mí unas empresas que funcionan bastante bien y ofrecen un hosting “ilimitado” con todas las características que he mencionado bastante bien de precio son Hostmonster (el que uso yo que, tan sólo me ha dado algún pequeño problema puntual), Hostgator y dos muy económicos: JustHost e iPage. Cualquiera de los cuatro puede ser una buena opción por precios que van del rango de los 25 euros el primer año (en el caso de iPage) con dominio incluído hasta llegar a los 60 euros de los dos primeros si se contrata por tres años. Pensad que los precios de las empresas de hosting varían diariamente y seguro que nos puede salir alguna oferta interesante.

No, no he recomendado hostings españoles. No lo he hecho por falta de calidad de los mismos, lo he hecho porque no tengo experiencia personal con ellos aunque me han dicho que algunos (como Red Coruña -ahora llamado HostEurope- y Webempresa funcionan bastante bien a un precio aceptable).

Un artículo basado en, como he dicho al principio, mi experiencia personal sobre el tema, que espero os sea de utilidad.

Ya son demasiados los correos que recibo para preguntarme cuestiones técnicas sobre el blog, especialmente en lo que hace referencia al hosting, plataforma de publicación, plugins, etc. que utilizo. Como responder individualmente se me complica, voy a intentar en este artículo desvelar las “tripas” de XarxaTIC. Sí, voy a hablar de las cuestiones más técnicas del blog.

Fuente: http://www.fresh-imports.com
Fuente: http://www.fresh-imports.com

En primer lugar, lo más importante cuando se gestó el blog en sus inicios fue el encontrar un nombre adecuado. Sí, xarxatic fue una decisión que combinó dos palabras muy relacionadas con lo que pretendía -y aún sigue haciéndolo- ser el blog en su momento : un blog capaz de articular una red y relacionado con las nuevas tecnologías. Al final, como ya sabéis, se ha convertido en una bitácora personal para reflexionar en voz alta sobre temas educativos al lado de los amigos (sí, por mucho que discrepe con algunos comentarios u opiniones, todos los que se pasan por aquí son amiguetes en diferente grado) que quieran reflexionar conmigo. También tuve que pensar en qué tipo de dominio quería… dudando entre .es, .com, .org, al final por cuestiones de velocidad (sí, había leído en algún sitio que el dominio .com era más ágil) se eligió el .com. Así pues, dominio decidido como xarxatic.com.

Una vez supe el dominio y que no estaba cogido por otra persona me tocó buscar alojamiento. Sí, lo de buscar alojamiento (hosting) es una auténtica odisea. Mirar opciones que, al final, te obligan a parametrizar tus necesidades: bueno, bonito y barato. Tuve que emigrar. Encontrar hosting español en su momento era caro (ahora, por lo que se ve hay ofertas interesantes con una buena relación calidad/precio) y me tuve que ir a uno de los hostings que, a mi entender -e incluso a día de hoy salvo algunos problemillas que se solucionaron muy rápidamente- da un buen resultado y sale bastante barato: Hostmonster. Sí, me alojo en Hostmonster y no cobro ni un euro por decirlo aquí. Desde que se quitó la publicidad en el blog no ha habido ningún sistema de subvención para seguir pagando religiosamente el hosting (que me incluye el dominio de forma gratuita). Por cierto, se hace imprescindible contar con que el hosting el segundo año y posteriores va a ser más caro. Algo que no me gusta pero que sucede con la mayoría de empresas que ofrecen el servicio.

Encontrado y pagado dominio y hosting convenía saber qué gestor de publicación iba a usar. Había trabajado con Joomla pero, por diferentes motivos (más por ganas de probar cosas nuevas que por otro tipo de condicionante), al final monté un WordPress. Algo de lo que no me arrepiento nada. Creo que fue un acierto porque, a nivel de mis necesidades y con las posibilidades de personalización que ofrece la plataforma (a nivel de aspecto y plugins) es lo que recomiendo a cualquiera que quiera tener un espacio fácil de gestionar.

Así pues ya tenemos dominio, hosting y plataforma de publicación. Ahora toca hacerlo “bonito”. Sí, algo bonito y ágil es imprescindible para un espacio que pretende ser una apuesta a largo plazo. Primero probando con temas gratuitos (miles disponibles en WordPress), después comprando un paquete de temas muy bien de precio en Elegantthemes y, finalmente, optando por el tema de pago de StudioPress que hay ahora instalado. No sé cuánto durará porque una de las renovaciones que conviene hacer cada cierto tiempo es un lavado de cara del blog. Yo lo hago una vez al año. ¿Es imprescindible? No, pero ayuda a tener siempre un aspecto nuevo del blog. Y eso a mí me gusta.

Ya tenemos lo que se ve. Vamos ahora a lo que no se ve. Si dejamos el blog con lo anterior y nos ponemos a escribir tendremos un problema: un consumo muy grande de recursos del hosting (sí, servir páginas cuando ya empiezan a ser un número apreciable hace que la carga se ralentice) y, como no, la imposibilidad de disponer de determinadas herramientas que permitan facilitar el compartir los artículos del blog en las redes sociales. Sí, las redes sociales deben integrarse con el blog. No es una opción, es una necesidad.

¿Cómo agilizamos y perfilamos el blog a nivel interno? Mediante plugins. Ni muchos, ni pocos. Cada plugin consume un poco más de recursos y, es por ello que debemos ir con cuidado a la hora de seleccionarlos.

Yo uso plugins para acelerar la carga del blog (WP Supercache y WP-Optimize para optimizar la base de datos) y uno para reducir el tamaño de las imágenes al mostrarlas (WP Smush-it). También he integrado un CDN para que la carga pase por un gestor de páginas que va a aumentar la velocidad de carga de una forma brutal.

También uso plugins para comentarios, botón de suscribir y otras lindezas. Para ello el plugin todo en uno Jetpack que, combinado con Akismet nos hace que no lleguen comentarios spam. No os podéis imaginar la cantidad de tiempo que se pierde con el spam y, por eso, un filtro como Akismet se hace más que necesario.

Después algunos plugins para notificar a Google los artículos que se publican (All in one SEO pack y Google XML Sitemap). Sí, es importante salir en Google 🙂

Finalmente esos plugins para redes sociales que no deben faltar. En mi caso SumoMe para compartir en las redes sociales que, también podría ser usado para esas ventanas tan intrusivas (pop ups que a mí tan poco me gustan) y Facebook Thumb Fixer para coger la primera imagen de cada artículo a la hora de publicarlo en Facebook. Sí, la publicación en redes sociales hace que el intercambio de ideas se maximice.

Un artículo destinado a abrir, a nivel técnico, XarxaTIC. Siempre es bueno compartir conocimiento y, por qué no, dar transparencia a una parte que, sin ser tan importante como lo que se publica (lo esencial en un blog) ayuda a una correcta gestión del mismo. Una parte técnica que, a nivel de coste monetario (sí, eso es imprescindible decirlo) sale por unos 150 euros al año haciendo el promedio del coste desde que lleva funcionando este blog.