Tag

graduado ESO

Browsing

No doy clase en cuarto de ESO ni, tan sólo, voy a asistir a la evaluación de ese grupo. Eso sí, tengo la “suerte” de que, aunque no me guste demasiado, me leo la normativa y me alejo de interpretaciones torticeras que pueden darse, siempre interesadamente, desde determinados medios de comunicación. Sé que no es habitual. No me gusta leer articulados legislativos pero, lo que sí que considero un auténtico despropósito, es que haya docentes en activo -y los hay y, no pocos- que no tengan curiosidad por saber cómo va a ser la obtención de este título para los alumnos que están cursando cuarto de ESO -en modo normal o grupos de PMAR- o FPB. Y no es difícil porque, seamos sinceros, la única interpretación que puede darse al asunto es aquella que, por cuestiones interesadas, algunos tengan intención de dar. Que lo de pensar que se va a dar el título a todo el mundo es algo que, a mí me gustaría porque se ha hecho un currículum adaptado a los alumnos y permitiendo que existan diferentes vías para hacerlo pero, ¿realmente alguien cree que el mismo gobierno que planteó una reválida va a montar un modelo de acreditación tan contradictorio con lo que se les ha ido al garete? Pues va a ser que no.

Fuente: https://www.iberley.es

Pero vamos a ello, vamos a analizar la normativa. Una normativa que, aunque algunos se empeñen, no deja lugar a interpretaciones y, al final, no dice, salvo excepciones por existir nuevos cursos-tipo (entre ellos el programa de mejora y aprendizaje del rendimiento, denominado PMAR), nada muy diferente a lo que ya se hacía en las Juntas de Evaluación. Juntas en las que, los que hemos asistido, sabemos que salvo abandono de la asignatura -y a veces ni así- a nadie se le negaba el título en septiembre con un par de suspensos. Eso es algo que sabemos todos los docentes que, en alguna ocasión, hemos asistido a las mismas. Eso sí, antes en lugar de titular con esas asignaturas suspendidas, se las marcaba con un asterísco, se les subía al cinco y se hacía media con ellas. Una media que, al igual que ahora siempre va a ser mayor de cinco para el graduado. Y ya os explicaré por qué.

En primer lugar centrémonos en la normativa que, tarde y mal, ha publicado el Ministerio de Educación. Se trata del Real Decreto 562/2017, de 2 de junio, por el que se regulan las condiciones para la obtención de los títulos de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria y de Bachiller. Un RD que, como podéis comprobar, se publicó el sábado 3 de junio, a pocos días de la evaluación. Una gran previsión y, como siempre sucede, una falta de respeto por los alumnos y profesionales de la docencia sin parangón. Bueno, también lo tenemos claro aquellos que vimos que, a principio de curso, ni tan sólo había la normativa de los grupos de PMAR, el currículum publicado de algunas FPB y, ya no digamos el despropósito de la normativa que debía regular la ¿última? Selectividad.

El artículo 2 nos habla de las condiciones para dar a un alumno el Graduado en ESO. Un título que se va a dar, de forma automática, a todos los alumnos que lo aprueben todo y, también a aquellos que en septiembre (o julio, en función del período de exámenes de recuperación de la Comunidad Autónoma) recuperen las pendientes. También, y excepcionalmente para este curso, a aquellos que lo hayan aprobado todo o tengan un máximo de dos materias pendientes salvo que las mismas sean alguna de las Lenguas cooficiales (sí, posteriormente también se habla del mismo rango para Lengua Castellana que, para Catalana, Euskera o Gallega) y Matemáticas. Por cierto, si un alumno está en una Comunidad con lengua cooficial y suspende Lengua Castellana y la cooficial, tampoco acreditará el graduado en ESO ya que sería una evaluación negativa en ambas materias.

Los alumnos y alumnas que hayan obtenido una evaluación, bien positiva en todas las materias, o bien negativa en un máximo de dos, siempre que estas no sean de forma simultánea Lengua Castellana y Literatura, y Matemáticas, obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria.

Veis lo que os decía de las lenguas cooficiales y su rango…

La materia Lengua Cooficial y Literatura tendrá la misma consideración que la materia Lengua Castellana y Literatura en aquellas Comunidades Autónomas que posean lengua cooficial.

Ya tenemos claro que un alumno no va a poder titular si en cuarto suspende dos materias de esas importantes o, tres en el caso que no haya más de dos de esas que se consideran como claves para la acreditación (repito: Lengua Castellana, cooficial en caso de estar en Comunidades con lengua propia y, Matemáticas). ¿Alguna duda por ahora? Es bastante simple el asunto.

Los detalles importantes son los que vienen a continuación. Más que importantes, son detalles que pueden lastrar lo anterior porque un alumno puede no -he dicho no- acreditar la ESO si resulta que tiene pendiente de cursos anteriores materias. Un ejemplo rápido… imaginemos que un alumno de cuarto lo aprueba todo salvo Matemáticas y tiene pendiente, por decir algo, las Matemáticas de tercero de ESO. Pues bien, según la normativa, ese alumno no va a obtener el graduado en ESO porque ya tiene dos materias suspensas. Las materias de cursos anteriores cuentan como una materia más, con las mismas condiciones que las de cuarto a la hora de titular. Si le quedaran pendientes dos materias “no clave” de cursos anteriores y alguna de las “clave” (Lengua Castellana, cooficial o Matemáticas) de cuarto, tampoco podrían titular. Con tres materias -sean las que sean-, entre suspensas y pendientes, tampoco se titula.

Las materias con la misma denominación en diferentes cursos de Educación Secundaria Obligatoria se considerarán como materias distintas.

Ahora la gran duda… ¿qué significa el siguiente punto?

Sin perjuicio de lo anterior, para obtener el título será preciso que el equipo docente considere que el alumno o alumna ha alcanzado los objetivos de la etapa y ha adquirido las competencias correspondientes.

Esta es la madre del cordero. El punto que nadie ha conseguido entender porque no tiene ningún sentido ya que la normativa deja claro que un alumno titula en las condiciones que se regulan anteriormente. Por tanto, este punto deja de tener cualquier valor salvo en el caso de la FPB (Formación Profesional Básica) donde, posteriomente, se deja a criterio del profesorado que saquen o no el título de graduado en ESO. Y no, no es interpretable que se pueda suspender a los alumnos con menos suspendidas de las que marca la ley acudiendo a este punto porque dice muy claro “sin perjuicio de lo anterior”, quedando totalmente supeditado a los puntos anteriores.

Asimismo, los alumnos y alumnas que obtengan un título de Formación Profesional Básica podrán obtener el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, siempre que, en la evaluación final del ciclo formativo, el equipo docente considere que han alcanzado los objetivos de la Educación Secundaria Obligatoria y adquirido las competencias correspondientes.

Más o menos dilucidado el tema de la titulación vamos a ver qué nota media van a tener los alumnos en dicho título y sí, tal y como nos dicen, se puede titular con menos de un cinco de media. Pues la verdad es que, a pesar de que quede muy bien decir que con un cuatro de media vamos a dar graduados en ESO, lo anterior es totalmente falso e interesado. Mirad por qué…

En el título deberá constar la calificación final de Educación Secundaria Obligatoria. La calificación final de la etapa será la media de las calificaciones numéricas obtenidas en cada una de las materias cursadas en Educación Secundaria Obligatoria, expresada en una escala de 1 a 10 con dos decimales, redondeada a la centésima.

Son unos números rápidos y hechos grosso modo. Si a lo largo de la ESO un alumno tiene diez materias por curso y puede suspender como máximo dos (la tercera, fuera de lo que fuera y mezclada con la que sea no da opción a titular) sería promediar esos dos suspensos (siempre con calificación mayor de uno, al estar marcado por ley que no puedes poner un cero) con treinta y ocho materias que superan el cinco. ¿Alguien cree que esa media da menos de cinco y menos redondeando a dos decimales? Que alguien lo pruebe y me diga si puede suceder… No, no va a suceder salvo que un alumno llegue a España en cuarto de ESO y se lo saque todo menos las dos permitidas siempre que no sean las “clave” y haya estudiado en países que no hay convenio de adaptación de notas en las materias. Algo digno de la ciencia ficción.

En el caso del alumnado que, bien por haberse incorporado de forma tardía, bien por haber realizado parte de sus estudios en algún sistema educativo extranjero, no haya cursado en el sistema educativo español la Educación Secundaria Obligatoria en su totalidad, el cálculo de la calificación final de la etapa se hará teniendo en cuenta únicamente las calificaciones obtenidas en el sistema educativo español, sin perjuicio de lo establecido al respecto en acuerdos o convenios internacionales.

Además, en el caso de alumnos de PMAR y FPB tener un título de ESO con una media menor de cinco es también complicado -más bien, imposible- porque se les eliminan, en el primer caso, las materias pendientes -tanto para titular como para hacer media- y en FPB tienes que tener aprobados todos los módulos para obtener el título de FPB y poder optar al título de la ESO donde sólo van a contar los módulos de ámbitos no prácticos (ámbito social, aplicado e inglés) para la media del título.

En el caso del alumnado que finalice la etapa después de haber cursado un programa de mejora del aprendizaje y el rendimiento, el cálculo de la calificación final se hará sin tener en cuenta las calificaciones obtenidas en materias que no hubiera superado antes de la fecha de su incorporación al programa, cuando dichas materias estuviesen incluidas en alguno de los ámbitos previstos en el artículo 19.3 del Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato, y el alumno o alumna hubiese superado dicho ámbito.

Asimismo, los alumnos y alumnas que obtengan un título de Formación Profesional Básica podrán obtener el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, siempre que, en la evaluación final del ciclo formativo, el equipo docente considere que han alcanzado los objetivos de la Educación Secundaria Obligatoria y adquirido las competencias correspondientes. En estos casos, la calificación final de Educación Secundaria Obligatoria será la calificación media obtenida en los módulos asociados a los bloques comunes previstos en el artículo 42.4 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo.

 

Ésta es la realidad que subyace tras muchos titulares interesados, conversaciones taberneras y, por qué no decirlo, foros de internet o redes sociales. Como siempre digo, qué mejor que acudir a la fuente antes de dedicarnos a decir mentiras a medias sobre temas tan sensibles como son, los relacionados con la educación.

Si alguien tiene una duda con lo que expongo, puede comentar a este post, pedirme aclaraciones por Twitter o, simplemente, enviarme un correo. Intentaré responder 🙂

Actualización

Estar más pendiente de finiquitar el artículo que revisarlo para poderte ir a la playa es lo que tiene. He hecho un error grave de interpretación por haber leído en lugar de lo que incluye el Real Decreto…

Los alumnos y alumnas que hayan obtenido una evaluación, bien positiva en todas las materias, o bien negativa en un máximo de dos, siempre que estas no sean de forma simultánea Lengua Castellana y Literatura, y Matemáticas, obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria.

… lo siguiente

Los alumnos y alumnas que hayan obtenido una evaluación, bien positiva en todas las materias, o bien negativa en un máximo de dos, siempre que estas no sean de forma simultánea Lengua Castellana y Literatura, o Matemáticas, obtendrán el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria.

Haber sustituido una “y” por una “o” ha hecho que me equivocara en un detalle que voy a intentar remediar a continuación.

  • Con 0 o 1 materias suspensas se titula siempre
  • Con 2 materias suspensas se titula salvo que sean Lengua (española o cooficial) y Matemáticas. Se cuentan pendientes por lo que si, por ejemplo, se tiene pendiente la Lengua de tercero y se suspende Matemáticas de cuarto de ESO no se titula.
  • Con 3 o más materias suspensas no se titula.

Perdón por la confusión pero el cambiar de conjunción hace mala parte de la interpretación que he dado esta mañana. Muchísimas gracias a todos los que me los habéis hecho saber (sea por redes sociales, comentarios o correos electrónicos).

Se está hablando que en algunas Comunidades van a sacar modificaciones a lo anterior pero, por prelación legislativa, siempre es más importante un Real Decreto que cualquier normativa u orden autonómica, a menos que se apruebe como ley orgánica. Y, que yo sepa, salvo inventos de dudosa legalidad, las Comunidades Autónomas no pueden recortar lo que marca el Estado. Si quisieran ampliar los supuestos bajo los que se puede sacar el título de la ESO ya sería harina de otro costal pero, sacando el RD a 3 de junio y teniendo las evaluaciones encima… a menos que saquen algo para septiembre en las Comunidades que tienen establecido el período de recuperaciones ahí, no lo veo.

No hay día en el que uno no se despierte en este país con algún titular, de esos que invitan a la controversia y a afilar las garras, publicado en algún medio de comunicación, acerca de cuestiones que “presumiblemente van a darse” en el ámbito educativo. No, ya no es sólo hablar sobre articulados legislativos y ponerse a interpretarlo según interés de la línea editorial. Ya se va incluso más lejos y se habla acerca de cómo va a influir un supuesto cambio legislativo en situaciones varias. Hoy, sin ir más lejos, se publica en un medio, un artículo titulado “Educación recula y ya no hará falta aprobar para conseguir el título de la ESO” donde, curiosamente, mencionan un borrador que conozco bien e infieren del mismo algunas cuestiones que, para aquellos que sepamos algo del tema, no pueden afirmarse tan rotundamente como lo hacen. Ni con tanta rotundidad, ni afirmarlo si lo analizamos un poco.

Fuente: Flickr CC

No, no es cierto que no vaya a hacer falta aprobar para conseguir el título de la ESO. Es que, al igual que sucede hasta ahora, en la evaluación final se puede por la Junta de Evaluación (los docentes que han dado clase a ese alumno concreto, con la participación de algún miembro del equipo directivo y la presencia del orientador -en caso de disponer de esa figura en el centro-) considerar de forma global la evaluación de dicho alumno y permitirle la obtención del título con alguna materia suspensa. Una materia que, por Junta, se le puede aprobar si lo consideran los profesionales. Sí, no es ningún proceso automático tal y como se plantea. Es, simplemente, considerar de forma más global el trabajo de ese alumno y permitirle o no que obtenga el graduado en ESO. Y de ahí a dar el título de la ESO con asignaturas suspendidas va un largo trecho aunque, como he dicho antes, queda muy bien para crear un ambiente de debate que hable de la necesidad de endurecer el sistema. No, no es lo mismo un alumno que tiene problemas con alguna asignatura concreta por determinados motivos que un “pasota” que se deja la asignatura porque le da la gana, ha generado problemas en el centro o, simplemente, no ha hecho nada y lleva el resto de asignaturas aprobadas con pinzas. El primero quizás puede ser habilitado para obtener el graduado pero, el segundo, jamás lo va a ser. Lo digo con conocimiento de causa y haber vivido muchas Juntas finales de cuarto de ESO. Algo creo que sabré de la situación y del temita 🙂

Lo grave es la intencionalidad del artículo, aderezado con algunas frases tipo “se han bajado los pantalones con la reválida” según alguna fuente educativa que no se menciona. Lo que añadido al titular ha provocado lo que se quería… un debate malsano en los comentarios, acusando al sistema educativo de blando y exigiendo, poco menos, que la fusta para aquellos alumnos que, lamentablemente, tienen algún problema determinado que les impide superar la ESO. No, lamento informar que los alumnos no son iguales y que, por suerte, no van a ser les comentarios de nadie ni los titulares interesados quienes van a hacer que un alumno titule o no. Lo van a hacer los profesionales que hay en los centros educativos porque, algo saben/sabemos del tema.

Bienvenidos, de nuevo, a otra de noticias interesadas sobre temas educativos. Y ya llevamos muchísimas sin contrastar o dando una versión muy sesgada de determinados aspectos que puede desmontar, fácilmente, cualquiera que esté en las aulas trabajando.

No, curiosamente planteo una pregunta que no voy a responder porque, sinceramente, lo que menos me interesa del asunto es el propio título que obtienen los chavales al haber superado cuarto de ESO (en forma tradicional, vía un grupo específico de diversificación o, simplemente, habiendo, excepcionalmente, titulado este curso en una FP Básica). No, no creo que el debate que planteó el postulante a rector de la UNED, Alejandro Tiana, estuviera muy acertado en su propuesta de fulminar el título de la ESO (sí, titular amarillista, lo sé) frente al Congreso porque, por desgracia, obvió gran parte de la realidad de las etapas educativas obligatorias. Algo lógico cuando preguntan a alguien del ámbito universitario. Sinceramente, lo mismo que me sucedería a mí o a cualquiera de mis compañeros si me preguntaran por el desarrollo curricular de las Universidades, sistemas de calificación o, simplemente, compensación de materias que han instalado en algunas de ellas.

Fuente: http://www.academiaenseguridad.com

Estoy convencido de la necesidad de reducir las tasas de repetición -alarmantes en algunos casos- y permitir una mayor flexibilidad para que, en ningún momento a los chavales se les corte su futuro profesional. No, no abogo por regalar calificaciones como propugnan algunos ni, aún menos, reducir el valor que debe darse a habilidades básicas, especialmente la lectura y la comprensión, muy relacionadas con las demás. Lo que sí que tengo claro es que hay alumnos que, por determinados motivos, jamás van a titular con el sistema actual y que pueden darnos, a nivel social por lo anterior, muchos problemas futuros. Y ahí está el meollo del asunto… ¿qué hacemos con estos chavales que sabemos que, salvo regalárselo directamente, no van a conseguir sacarse el graduado en ESO? Pues bien, hoy en día existen dos parches: los grupos de diversificación, ahora bajo el nombre de PMAR en segundo y tercero de la ESO que permiten, mediante una reducción de la carga conceptual -o sea, adaptando el temario de las asignaturas- llegar a un cuarto de ESO de diversificación en el que se podrán sacar el título alumnado que no puede seguir por la vía normal mientras que, el segundo parche, sería la FPB actual que permite, a alumnado con algún curso ya repetido a cuestas (como el PMAR), poder obtener esta primera promoción y antes de entrar las reválidas en juego, una acreditación de la ESO aparte de su título de Formación Profesional Básica que les permite el acceso a un ciclo de grado medio. Ya, seguramente algunos estaréis afilando el cuchillo por considerar que esto perjudica a los alumnos que siguen una vía académica normal. Pues sí, tenéis toda la razón. A día de hoy hay alumnos que, con un mayor nivel académico que los anteriores, suspenden cuarto de ESO y se ven obligados a repetir. Y eso es un despropósito.

Por tanto, ¿qué hacemos? ¿Aumentamos la dureza de las adaptaciones curriculares que permiten obtener esa acreditación o, simplemente, jugamos a la lógica de establecer vías de acceso más permeables a estudios posteriores? ¿Por qué no permitir que un alumno, con unos mínimos muy básicos que ya pueden obtenerse a los catorce años si el sistema actúa en etapas inferiores y las dota de recursos, vaya flexibilizando su aprendizaje y dirigiéndose hacia un determinado tipo de estudios u otros, los últimos cursos de la ESO? Sí, es lo que existe pero sin recursos, sin adaptaciones reales y, por desgracia, con una improvisación que hace que todo se deje en manos de cada centro y en la manera de enfocar esos “cursos adaptados”. Una aclaración, “cursos adaptados” no es, tal y como lo venden mucho y se vende en voz baja, cursos para los tontos o los disruptivos. Son cursos para  aquellos que no deben ver sesgado su camino académico por no ser homogéneos con lo que demanda la vía más reglada. Y no, esa adaptación tampoco es excusa para dejar de ser tan estrictos con ellos como con los que continúan otro tipo de vías.

Y lo anterior tiene mucho que ver con el formato de la repetición de curso. Algo que no se entiende porque, seamos sinceros, ¿los docentes que veis a repetidores en vuestras clases qué porcentaje de los mismos pensáis que lo aprovechan? ¿Un 1%? ¿Un 5%? La verdad es que estamos haciendo repetir a alumnos por encima de nuestras posibilidades y ello, por desgracia, lleva a problemas sociales futuros que tienen mucho que ver con esos alumnos multirepetidores que, por determinados motivos, abandonan el sistema sin ningún tipo de esperanza en reengancharse en los estudios. Algo que sucede, como bien saben los profesores de las escuelas de adultos, demasiado tarde y en un porcentaje muy bajo.

La verdad es que no creo que se trate de fulminar el título de la ESO. Creo más bien en la necesidad de dotar de muchísimo apoyo en los primeros cursos de Primaria (que es donde se fragua el fracaso escolar), considerar la intervención de servicios externos bien dotados para resolver problemas familiares (sí, la mayoría de los alumnos que tienen problemas académicos tienen situaciones familiares muy complejas) y, por qué no decirlo, con la posibilidad de establecer un marco educativo lo suficientemente flexible para que todos tengan un mínimo de habilidades, capacidades y conocimientos, al salir de cada una de las etapas. Sinceramente no debería importarnos que un alumno aprendiera a leer a los tres o a los ocho años, lo que debería importarnos es su fluidez en la lectura a la hora de acreditar la ESO. Lo mismo en el ámbito matemático, científico, social y un largo etcétera de aprendizajes. Y eso demanda recursos para que cada vez tengamos menos alumnos a los que debamos optar por vías alternativas para acreditar la ESO. Sí, debemos hacer desaparecer el porcentaje de alumnos que no acrediten la ESO pero sin perjudicar a los que siguen una vía “normal” o sin inventos que, al final, por desgracia generan desigualdades académicas que lastran, por desgracia, a un porcentaje apreciable de alumnos (y no, no me estoy refiriendo sólo a los que van a los grupos “adaptados”).

No sé si me ha quedado muy coherente el redactado pero espero que me disculpéis porque, ya sabéis que, en ocasiones -y no pocas-, suelo perderme entre las ideas.