El profesor que cometió el delito de intentar enseñar Historia
El despertador sonó a las seis de la mañana en el piso de Alberto. Cuarenta y dos años, profesor de Geografía e Historia en un instituto del cinturón industrial de Barcelona, y con la piel gris del que lleva demasiado tiempo alimentándose de café de máquina y resignación. Se miró al espejo, suspiró y metió…
