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Hoy me he enterado que las Infantas van a un centro educativo en el que mandan deberes, no hay tecnología, escriben con lápiz y papel, no tienen sistema bilingüe y, se dedican a fomentar la lectura y las matemáticas. A esto se añade la cantidad de hijos de la élite de este país que, curiosamente, también elige determinados centros para sus retoños donde ni hay Flipped Classroom, ni Escape Rooms, ni robótica, ni ABP, ni cualquier otra metodología o tipo de proyecto educativo que llenan líneas y líneas en los medios. Yo lo veo raro pero, estoy seguro de que la élite económica y cultural de este país ha decidido no optar por un determinado tipo de innovaciones porque no saben discernir qué es lo mejor para sus hijos. Bueno y ya cuando hablamos que ninguno de los hijos de esa élite lleva a sus hijos a estudiar la FP que, curiosamente, tanto fomenta desde Mercadona, Zara u otra de esas gigantes de nuestro país con el apoyo mediático de medios dirigidos por personas que también han preferido que sus hijos vayan a la Universidad, quizás es que hay algo que debería chirriarnos.

Fuente: Desconocida

¿No será que el desprestigio a la Universidad y el potenciar la FP sea un mecanismo para que los hijos de los obreros no puedan acceder a la misma? A mí esto de vender una opción que uno no va a usar es lo mismo que salir en la televisión diciendo lo que se gana en determinadas páginas de juegos online y no apostar. O, simplemente, yendo a lo más básico, tener un restaurante en el que al dueño no le apetecería comer. Algo que, simplemente, me preocupa.

Ya sé que seguramente más de uno va a defender las maravillosas estrategias innovadoras, lo fantásticos que son determinados estudios (he visto a alguno sacar el tema de que la FP Básica es una opción maravillosa para los chavales; bueno, salvo para los suyos) o, simplemente, decir que tus hijos van a un determinado colegio en el que dan Science en inglés. Pues va a ser que ninguno de los que mandan estudia en inglés una asignatura que no sea inglés. Por cierto, ¿sabéis como aprenden inglés? Con profesores nativos en casa, estancias en el extranjero y mucha inmersión cultural en el idioma en países cuya lengua es la de aprendizaje. Ya si eso nos ponemos a justificarlo bajo el mantra… es que ellos tienen dinero. Hay qué joderse. Los ricos buscan lo mejor para sus hijos. Y a ver si algunos se enteran de una puñetera vez.

El próximo día que alguien me venda algún experimento raro, las inteligencias múltiples o, simplemente, algún mentecatismo similar, les recomiendo que miren qué hace la élite de este país. Una élite que no se va a vivir a un barrio pobre, no tiene problemas con la delincuencia y, curiosamente, jamás permite que sus hijos sean sometidos a nada más allá de eso tan tradicional que algunos desprecian tanto impartido por profesaurios. Por cierto, docentes que saben mucho, mezclado con clases magistrales de expertos en diferentes campos y, curiosamente, mezclándose con personas de su nivel económico porque, no olvidemos que un musulmán pasa a ser árabe y, por ello digno de mezclarse con sus hijos, cuando sus padres tienen dinero, son médicos o, simplemente, tienen poderío.

A ver si nos dejamos de estupideces. Yo quiero que mi hija tenga la mejor educación posible. Y esa no es la bazofia interesada que nos venden en los medios, recursos raquíticos que obligan a justificarse dando la culpa a los docentes o, simplemente, centros educativos “de élite para clase media” donde lo único que puede hacerse es llegar al nivel que antes podían llegar todos. La realidad es que yo quiero que con mi hija se haga lo mismo que con la élite de este país.

Despertemos de una vez. Es que, a veces, parecemos estúpidos por no querer ver la realidad. Una realidad que, cada día que pasa, nos dice que lo que quiere la élite en este país es perpetuarse e impedir que el resto, salvo alguno que necesiten para determinados objetivos, se cuestionen ciertas cosas. Lo mejor, para ellos, tener gente inculta, sin posibilidades y, más preocupados de buscar el sustento que de hacer una revolución. Y no estoy hablando de las revoluciones de salón que nos están vendiendo.

Ya si eso me pegáis collejas pero así es como yo lo veo. Es que no puedo verlo de otra manera. No puede verse de otra manera.

Estimadísimo José Antonio, permíteme que, desde este humilde espacio y con todo el respeto del mundo, me dirija a ti para explicarte algunas cuestiones que, quizás, por haber pasado tanto tiempo fuera del aula, desconozcas. Sí, lamento decirte que, por desgracia, los centros educativos, al igual que sucedía antaño, están poblados de especímenes variados, con sus propias inquietudes y, cómo no, con características que hacen imposible su homogeneización. No, por mucho intentemos o deseemos que todos los profesionales y alumnos vengan con las mismas características, lamentablemente, nos vemos obligados a lidiar con esa diversidad tan nociva que deja caer en sus últimos artículos y entrevistas en prensa.

Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com
Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com

Reconozco que, para un docente de aula, es muy duro haber de reconocer sus limitaciones. Sí, reconozco -y ya no me pongo en pellejo ajeno- que la élite es algo que se aleja completamente de mi número de hoyos bajo par. Reconozco que, al igual que muchos de mis compañeros, estoy abocado a la inanición profesional. Una inanición, como bien sabe, debido a nuestra incapacidad de formarnos correctamente, reciclarnos en todo momento y, estar completamente al margen de saber usar esas estrategias profesionales que usted tiene tan claras. Ojalá hubiera muchos como usted en el aula. Quizás así solucionaríamos todos los problemas de la educación de este país. Sí, las líneas estratégicas están claras. Los estrategas de la OCDE, PISA y premios Nobel de economía lo tienen claro. Cómo osaría un triste docente de aula contradecir a tales expertos llenos de sabiduría en cada poro de su piel. Cómo osaría alguien plantear que la intelectualidad debe darse en los limitadísimos docentes que, por lo visto, simplemente sobrevivimos en nuestro contexto cada vez más heterogéneo.

Debo estar de acuerdo con usted en que “estamos ya presenciando una carrera entre grandes corporaciones para hacerse con lo que ya se avizora como el próximo negocio del trillón de dólares: la formación y que tal presión fuerza a los sistemas de enseñanza públicos a aumentar su conocimiento y calidad” (fuente). Y, para esa carrera empresarial a la búsqueda de negocio, tengo muy claro que el docente es la clave. Más aún, tengo muy claro que la existencia una élite de docentes formados por expertos de reconocido prestigio que, desde sus altares pedagógicos, nos iluminen, se hace imprescindible. Una élite pedagógica que pueble nuestras aulas. Una élite que sepa influir en los alumnos convirtiendo el simple hecho de la situación familiar de los mismos es una simple anécdota.

Yo, José Antonio, me pongo a tus órdenes para conseguir, en un futuro, ser uno de esos docentes de élite. Sí, no sabes cómo me gustaría saber encontrar el método educativo perfecto y la profesionalidad absoluta. Es algo que tengo pendiente y, es por ello, que desde aquí te pido que me ayudes a ser ese profesional de élite que tanto demandas. Eso sí, en caso de no conseguir superar las reválidas que deban realizarse para lo anterior, me pido plaza como jefe de letrinas. Y ya si puede ser de repartidor de cepillos de dientes, muchísimo mejor.

Gracias José Antonio por hacerme ver que, al igual que sucede con la mayoría de mis compañeros, estamos siendo los grandes culpables de la situación educativa actual. Muchas gracias.

Finalmente le pido disculpas por mezclar el trato personal con el usted nececesario pero, ya sabe que cuando uno ve la luz, a veces se confunde.