Rubalcaba y la Universidad española

rubal_uniRubalcaba vuelve a las aulas. El incombustible político del PSOE, después de haber pasado por diferentes cargos en su partido y en el gobierno del país (no olvidemos sus actuaciones, entre otras, como Ministro de Educación y Ministro de Interior), decide irse de la primera línea política, abandona el Congreso y vuelve a las aulas. Treinta y dos años después vuelve a la Universidad a su plaza de profesor de Química Orgánica. Treinta dos años después de ser uno de los más jóvenes en conseguir una plaza universitaria y, apenas habiendo pisado las aulas unos pocos años, decide que vuelve a dar clases.

O hay algo que no entiendo de la situación o, realmente, la Universidad española tiene un problema. No entiendo que alguien que se ha dedicado tantísimo tiempo a cuestiones políticas alejadas de su perfil profesional pueda volver, sin ningún tipo de preparación previa, a dar clase de algo que ha evolucionado muchísimo en estos más de treinta años. No entiendo que alguien alejado de la Química ahora pueda, sin ningún tipo de tapujo, plantearse volver al aula a enseñar a estudiantes universitarios determinadas cuestiones. O la Universidad tiene una calidad ínfima en la cual no se ha avanzado nada en las últimas décadas o hay necesidad de seguir hundiéndola desde dentro.

No me lo explico. Rubalcaba debe querer muy poco a la Universidad española. Rubalcaba debe ser un superdotado capaz de, en pocos meses, ponerse al día de más de treinta años de investigación en algo tan complejo y cambiante como es la Química. O, quizás, Rubalcaba sea de esos que desempolve sus viejos legajos para que los mismos se repartan entre sus alumnos. Pobre Universidad. Pobres alumnos. No hay derecho.

Una cosa son aquellos políticos que vuelven al aula para impartir docencia en determinados niveles después de unos años alejados de ellas. Incluso, algunos, después de muchísimo tiempo de haberlas pisado por última vez (el caso más conocido es el de Julio Anguita). La capacidad de adaptación si disponen de intelecto suficiente es muy rápida. En poco tiempo pueden ponerse al día. Pero intentar suplir treinta y dos años de algo que evoluciona tan rápidamente en unos niveles como los universitarios donde preparas a los que, supuestamente, deben llevar las riendas del país es algo que no veo. Algo que me preocupa soberanamente. Algo que no entiendo.

El sistema educativo español tiene muchos problemas. La Universidad, un entramado al cual ningún político se ha atrevido a meter mano (más allá de subir las tasas a los alumnos), también. Lo de Rubalcaba es sólo un ejemplo. Lo más grave es que ha habido declaraciones de muchos docentes universitarios alabando la decisión. ¿Tan innecesaria es la actualización del profesorado universitario? ¿Tanta necesidad hay de ir tirando de asociados y contratados para mantener a los titulares en sus despachos derivando la docencia hacia sus becarios? ¿Tan corrupto está el sistema?

Hay mucho docente universitario muy válido y, es por ello, que no entiendo la necesidad de algunos en aplaudir la entrada de un australopitecus (en formación y actualización) en las aulas universitarias. Ni lo entiendo ni creo que beneficie a la Universidad. Lo veo tan sólo como una andanada más que sigue dando más argumentos a aquellos que piensan que la Universidad es algo que poco tiene que ver con la sociedad y que se gestiona, más por cuestiones políticas que por el bien de los alumnos y de la investigación. Triste, muy triste.

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