¿Qué beneficios saco de escribir en este blog?

Hay muchos que no entienden que a uno le pueda gustar escribir, sin más recompensa que el propio acto de hacerlo. No les entra en la cabeza que, teniendo un escaparate al mundo, uno no lo use para obtener visibilidad y, de paso, aumentar sus ingresos mensuales. Creo que algunos tienen blogs por el simple hecho de vender y/o venderse. No lo creo, lo afirmo.

Fuente: ShutterStock

A mí me encanta, como os he dicho en muchas ocasiones, escribir sin ningún tipo de connotación más allá de eso. Me parece maravilloso poder reflexionar en abierto sobre ciertos temas que me preocupan, sin tener que pensar en qué callo voy a pisar, qué consecuencias económicas va a tener lo que publico o, simplemente, si voy a ser llamado para el próximo congreso, jornada o curso de la metodología de moda en cada momento. No me parece relevante. Tampoco me lo parece el que haya personas que estén de acuerdo o en contra de lo que planteo. Eso sí, siempre intento tener en cuenta esas opiniones para, en ocasiones, modificar, si veo que es algo lógico, mi punto de vista acerca de ciertas cosas. He ido evolucionando gracias a las interacciones y feedback. Lo podéis ver si os dais una vuelta por lo que escribía hace años y lo que estoy escribiendo hoy.

Ahora pensándolo bien, quizás sí que esté sacando los beneficios que os comento anteriormente. Aprendo muchas cosas, conozco a gente muy interesante y, en ocasiones, me permite hablar en pequeño comité con personas con las que no podría haber hablado si no tuviera esta moleskine. O quizás sí. Quién sabe.

Jamás me he planteado el blog como algo para vender/venderme. No creo que, al menos para un docente -cuyos ingresos ya vienen por su trabajo-, sea necesario tener un espacio de “venta”. Eso sí, cada uno libremente, en un mercado como el que existe, tiene libertad de hacer lo que quiera. No es malo publicitar o publicitarse. No tiene nada de perverso dedicar el blog a obtener unos ingresos extra. La libertad de qué hacer uno con su tiempo es la clave para todo.

A algunos, como es mi caso, simplemente nos gusta escribir. No vamos más allá de lo anterior. No nos interesa llegar a diez o a cien mil personas (bueno, he de reconocer que hace ilusión llegar algo más lejos que al vecino del quinto). No analizamos cada coma para ver cómo nos perjudicará ponerla para que nos llame la empresa o la administración de turno para soltarnos un poco de parné. Escribimos con pasión de lo que nos apetece y de la forma en la que nos sentimos más cómodos. Sin injerencias externas. Sin tener la obligación de nada. Sin, en definitiva, plantearnos qué vamos a sacar de esto.

Me encanta escribir sobre horchatas, paellas y educación. Me encanta también hacerlo de política. E, incluso, también lo puedo llegar a hacer acerca de otras cuestiones. Un hobby como cualquier otro. Y todos sabemos que tener un hobby es solo para disfrutar. Y yo disfruto éste a diario.

Si os apetece leer lo que escribo ya sabéis que siempre sois bienvenidos. Si os apetece comentar, interactuar conmigo o cuestionarme lo que digo, también. Incluso acepto trols porque, al final, todo es parte de lo bien que me lo paso escribiendo.

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